El agua en Madrid (II) – Los «viajes de agua»

Periodo medieval

Madrid siempre ha disfrutado de abundancia de aguas, tanto superficiales como subterráneas, hasta el punto de que, según la hipótesis más aceptada (Jaime Oliver Asín, Historia del nombre de Madrid, 1959), el nombre original de nuestra ciudad haría alusión a esta circunstancia: MatriceMaŷritMadrid, lugar con agua.

Esta abundancia de agua fue narrada por algunos autores, como Fernández de Oviedo a principios del s. XV:

« (…) En muchas partes de esta villa, el agua está cerca de la superficie de la tierra, y muy someros los pozos, tanto que con el brazo, sin cuerda, pueden tomar el agua en ellos (…) Así que con razón se movieron á decir los antiguos que aquella villa está armada sobre agua ó fundada sobre agua, (…) ».

Tan importante fue el agua para Madrid que san Isidro, patrón de la villa, tuvo primeramente el oficio de pocero y se hizo famoso por ser capaz de detectar acuíferos.

Desde su fundación en el s. IX,  Madrid tuvo un problema de abastecimiento: era imposible el aprovechamiento del río Manzanares: por su bajo caudal (objeto de coplas y sátiras desde tiempos tempranos), y por un desnivel inadecuado para su explotación efectiva.

El Madrid medieval se expande hacia el noroeste, hacia Alcalá, en dirección opuesta al río, buscando nuevas fuentes de abastecimiento de agua. Este crecimiento urbano hace que la demanda de agua supere pronto el caudal de los arroyos aprobechables que discurrían por la villa.

Desde un primer momento, ya en época emiral, se excavan pozos y se instalan norias, pero en muchos casos se obtenían aguas salobres y de baja calidad, aguas gordas.

Los ingenieros hidráulicos musulmanes de Maŷrit establecen un sistema de captación de aguas subterráneas: las Qanat. Se trata de un sistema ideado en Persia, solución ideal que proporciona un caudal suficiente para la población de Madrid durante siglos. Evolucionan a lo largo de los años en los viajes de agua, definidos como ríos artificiales que desembocan en aljibes. Su época de mayor esplendor y proliferación será entre los ss.XVII – XVIII.

Los viajes de Agua

Con el establecimiento de la Corte en Madrid, durante el reinado de Felipe II, comienza a escasear el agua potable, debido a un aumento la población espectacular y a la tala y destrucción de los montes y prados que rodeaban la Villa, que ocasiona la aridez del suelo y el desecamiento de manantiales.

Se recurre a la captación de aguas subterráneas para el abastecimiento de la población a través de los viajes de agua.

Único sistema utilizado desde su introducción en Madrid en el s.IX hasta mediados del s.XIX, consistía en una serie de pozos y galerías, de drenaje o de captación que finalizaban en fuentes públicas que eran de uso de los vecinos y aguadores.

El sistema de viajes de agua estaba compuesto por una serie de túneles o minas, caños y fuentes.

Los túneles tenían la altura suficiente para que pudiese pasar una persona y, en el centro del suelo, una cañería para transportar el agua. Existían tres tipos:

  • Túneles de captación, por debajo del nivel freático. Nacían al noreste de Madrid, entre los caminos de Fuencarral y Alcalá, en los términos de Fuencarral, Chamartín, Canillas y Canillejas. Se excavaban a una profundidad de

    entre 5 y 40 m, siempre en declive. Estaban revestidos de ladrillo, en bóveda, cuando había peligro de derrumbe. El agua se filtraba a través de sus paredes.

  • Túneles de conducción, por encima del nivel freático. Eran una serie de minas construidas para el transporte de agua hasta la Villa. Cada cien pasos, se abría un arca, depósitos para que el agua reposase y se hiciese cristalina. A lo largo de su recorrido también se encontraban cambijas, depósitos usados para desviar el curso del agua en ángulo recto.

  • Túneles de respiración, construidos en vertical, se tapaban con capirotes de piedra en forma troncopiramidal, de más de medio metro de alto.

Capirote del viaje de Amaniel en la Dehesa de la Villa
Capirote del viaje de Amaniel, en la Dehesa de la Villa

  • Los caños eran de barro cocido sin vidriar, para conservar el sabor del agua. Para su confección se usaba preferentemente el barro de Madrid. En algunos casos, los caños de salida eran de uso privado y vertían en hospitales, conventos, albercas para campos de cultivo, etc. Los contratos para uso privativo eran renovados cada año y se pagaba por el volumen, no por el gasto de agua realizado.

 

Los viajes de agua
Plano y esquema de los viajes de agua de Madrid (Fuente: Nacho Catalán, El País)

 

Para calcular el volumen de agua de los caños, se definió el real de agua: caudal de agua que salía por un caño cuya boca era del diámetro de un real de plata. En Madrid se fijó en 3 pulgadas cúbicas por segundo (~37,55 cm3/seg), o 100 cubas al día (equivalente a 32 hl en el canal del Lozoya). Los caños gruesos se denominaban naranjeros y los estrechos, limoneros.

El caudal se medía dos veces al año, en primavera y en otoño.

Las fuentes no poseían grifo y si se tapaban inundaban los tramos de los viajes. En algunos casos conservamos diversas descripciones: caños de Leganitos (ya citados por Cervantes), fuente del Berro, fuente de los Caños del Peral (ubicada en la actual plaza de Isabel II y que se denominó también Fuente del Arrabal), etc.

Dependían de la Junta de Fuentes y ésta directamente de la Corona. La Junta estaba presidida por el Corregidor de la Villa.

El encargado de las obras de los viajes era el Maestro Mayor de Fuentes, cargo que solía recaer en el Maestro Mayor de Obras de la Villa.

Llave del viaje de agua de la Castellana y la Alcubilla
Llaves de los viajes de agua de la Castellana y la Alcubilla (Museo de San Isidro)

La llave de la entrada a los distintos túneles era custodiada por el Mestro Fontanero encargado del viaje correspondiente. Se podía acceder a los túneles, arcas y cambijas a través de pozos y escaleras, desde la calle o desde casas particulares.

El agua de los viajes poseía diversas concentraciones de elementos como sulfatos, cal, magnesio y carbonato de sodio. El carbonato de sodio (sosa) le proporcionaba un sabor característico.

Dependiendo de la calidad, había dos tipos de aguas: finas y dulces. Las aguas finas o dulces eran las que tenían las características necesarias para poder ser bebidas. Las aguas gordas tenían otros usos: riego, limpieza, lavaderos, industria, abrevaderos, etc. y normalmente pertenecían a particulares, que la vendían a los usuarios.

La Casa Real se construyó un viaje propio, el de Palacio o Amaniel, que era gestionado por la junta de Obras y Bosques y daba servicio al Alcazar y a los jardines del Retiro. Aún así, Felipe V compraba en exclusiva las aguas de la Fuente del Berro.

Los viajes de agua funcionaron oficialmente hasta el s.XIX. Aunque en algunas ocasiones se siguieron usando has bien entrado el s. XX. Por ejemplo, en 1913 o 1917 el Canal de Isabel II corto el agua porque venía turbía y la población de Madrid acudió a las viejas fuentes.

Principales viajes de agua de Madrid

(Entre paréntesis, año de construcción, cuando es conocido)

Viajes de aguas finas o dulces:

Los principales viajes de aguas dulces de Madrid fueron:

  • Viaje de la Alcubilla (1399):
    • 22 km, 20 arcas o cambijas, 70.600 l por día, 66 fuentes.
    • Nacía en la dehesa de Chamartín, en el valle de la Alcubilla, antiguo término de Fuencarral.
    • Entrada a Madrid por Tetuán, a 18 m de profundidad.
    • Abastecía al barrio de Chamberí.

 

  • Viaje del Alto Abroñigal (Noticias de obras en 1613-1614):
    • 14 km, 27 arcas o cambijas, 292.149 l/día .
    • Surtía 19 conventos y hospitales, 187 casas y palacios particulares y nueve fuentes públicas.
    • Entre otras, surtía a la fuente del Buen Suceso, coronada por Mariblanca.
    • Nacía junto al puente del arroyo Abroñigal (hoy M-30), a 4 m de profundidad, en el antiguo término de Canillas.
    • Por la calle de Alcalá, llegaba a Madrid a la altura de la actual plaza de Colón.

 

  • Viaje del Bajo Abroñigal (primeras noticias de 1557):
    • 8 km, 41 arcas o cambijas, 1.129.194 l/día.
    • 18 conventos y hospitales, 129 casas y palacios particulares, 19 fuentes públicas.
    • Surtía la Fuentecilla de la calle de Toledo.
    • Nacía en el arroyo Abroñigal, al sur del viaje del Alto Abroñigal, en la Casilla de los Mochuelos, en lo alto de la calle de Alcalá, a 3 m de profundidad, en el antiguo término de Canillejas.
    • Llegaba a Madrid al mismo lugar que el del Alto Abroñigal.

 

  • Viaje de la Fuente Castellana (1621):
    • 52 arcas o cambijas, 284.922 l/día.
    • Surtía a 35 conventos, hospitales y cárceles, 192 casas privadas y 17 fuentes públicas.
    • Nacía en la Casa de Maudes, al oeste de la carretera de Francia, a unos 10 m de profundidad.
    • Entraba a Madrid por un arca situada a la altura de la actual plaza de Emilio Castelar.
    • En la glorieta de Bilbao se le unían los viajes de la Alcubilla y de Contreras.

Otros viajes de aguas finas fueron:

  • Viaje Alto del Retiro (1631):
    • Pinar de ChamartínCasa de Fieras.
    • 15 km, 247.500 l/día, 11 fuentes.

 

  • Viaje del Bajo del Retiro u Oropesa (1631):
    • TetuánFonda de la Castellana (Castellana esquina López de Hoyos) – Retiro.
    • 4,5 km, 38.000 l/día, 6 fuentes.

 

  • Amaniel o de Palacio (reinado de Felipe III):
    • Cercanías del cementerio de FuencarralPlaza de Oriente.
    • Para el abastecimiento del Real Alcázar.
    • Se conservan varios capirotes en la Dehesa de la Villa y parte de un acueducto en la estación de Metro de Ópera.

Acueducto de Amaniel
Acueducto de Amaniel (Museo de los Caños del Peral, Metro Ópera)

 

Viaje de Amaniel
Restos del viaje de Amaniel, a su paso por la Dehesa de la Villa

 

  • Viaje de San Dámaso o de Butarque (primeras noticias de 1407):
    • El único viaje que nacía en el sur de Madrid.
    • Cerro Negro (Carabanchel Bajo) – Huertas de San Dámaso.
    • 2,5 km, surtía a las huertas de San Dámaso y a la fuente del Puente de Toledo.

 

  • Viaje de Retamar (1829):
    • Arroyo de Peña Grande, en El PardoCabecera de la Fuente de la Reina.
    • 2 km, 40.000 l/día.

 

  • Viaje de la Fuente de la Salud (reinado de Felipe V):
    • Cerro del Pimiento, cerca del camino de El PardoFuentes de piedra berroqueña del puente de Segovia.

 

  • Viaje de la Fuente del Rey (1596):
    • (Se desconoce donde comienza) – Fuente del Rey.
    • Margen izquierda del Manzanares, km 5,5 de la antigua carretera de Castilla.

 

Viajes de aguas gordas

 

  • Viaje de la Fuente del Berro (primera mitad del s.XVI)
    • Nace bajo la plaza de Toros de las Ventas.
    • Posible ramal del viaje del Bajo Abroñigal.
    • Su agua, apesar de ser gorda, era la preferida por la Casa Real.
    • Sus aguas estaban poco contaminadas, por encontrarse alejado del casco urbano.
    • Los reyes llevaban su agua en sus desplazamientos por los distintos Reales Sitios.
    • La fuente del Berro se encuentra junto al parque del mismo nombre, en la calle Gabriel Abreu.
    • Sus dos ramales se unen en la calle Peñascales, alimentando el Estanque de los Patos.

Viaje de la Fuente del Berro
Restos del viaje de la Fuente del Berro, restaurados

  • Viaje de la Fuente de Leganitos (1623)
    • Nacimiento en los altos de San Bernardino, en la calle de la Princesa.
    • Sus aguas fueron alabadas López de Hoyos y  por Cervantes en su Quijote:

«Otro libro tengo también, a quien he de llamar Metamorfóseos, o Ovidio español, de invención nueva y rara, porque en él, imitando a Ovidio en lo burlesco, pinto quién fue la Giralda de Sevilla y el ángel de la Madalena,e​ quién el Caño de Vecinguerra,f​ de Córdoba, quiénes los Toros de Guisando, la Sierra Morena, las fuentes de Leganitos y Lavapiés, de Madrid, no olvidándome de la del Piojo, de la del Caño Dorado y de la Priora; y esto, con sus alegorías, metáforas y traslaciones, de modo que alegran, suspenden y enseñan a un mismo punto.»
Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha (capítulo 22 de la Segunda Parte)

Fuente de Leganitos - Plaza de San Marcial (1864)
Fuente de Leganitos , plaza de San Marcial, actual plaza de España (1864)

  • Viaje de Contreras (-)
    • Nacía cerca del valle de Norieta, junto al antiguo camino de Postas, aproximadamente en los impares del paseo de la Castellana.
    • Bajaba a Madrid por el camino a Fuancarral.
    • En la glorieta de San Bernardo se unía al de la Castellana.

 

  • Viaje de la Fuente de la Reina (1855)
    • 4 km, 600.000 l/día, 32 fuentes.
    • El último construido por el Ayuntamiento de Madrid: los viajes más antiguos habían dejado de ser suficientes para el abastecimiento de agua.
    • Solución transitoria, el Canal de Isabel II estaba a punto de ser inaugurado.
    • La Fuente de la Reina se encontraba en la antigua carretera de Castilla, en El Pardo.
    • Tomaba sus aguas de los arroyos de Peña Grande, Claudiata, Regilla y Beacos.
    • Todos se reunían en la Fuente de la Reina.
    • En la antigua plaza de Leganitos (actual de España) se dividía en dos ramales.

 

  • Viaje del Prado de San Jerónimo (-)
    • Nacimiento en los alrededores de la calle del Almirante.
    • Abastecía a las fuentes del paseo del Prado.

 

  • Viaje de los Caños Viejos (-)
    • Inicio en la calle de Segovia, término al final de la misma calle, en la parte más baja.

 

  • Viaje del Conde de Salinas (probablemente 1821)
    • 2 km, 10.000 l/día.
    • Nacimiento en la antigua cañada del Lagarto, actual avenida del Doctor Arce.
    • Final en las proximidades del Museo de Ciencias Naturales.

 

  • Viaje de los Pajaritos o del Buensuceso (1604)
    • 700 m, 3600 l/día.
    • Nacía al norte de la calle de Alcalá.
    • Viaje particular, surtía la antigua quinta de los Pajaritos, entre las calles de Hermosilla y de Ayala y el paseo de la Castellana, propiedad desde 1792 de la duquesa de Córdoba.
    • En el s.XIX la finca se divide y el agua del viaje se destina a la limpieza de alcantarillas.

 

  • Viaje de las Harinas o de la Fuente del camino de Alcalá (1591)
    • Calle de LagascaPlaza de Cibeles, esquina con calle de Alcalá.
    • Su nombre podría provenir del antiguo pósito, localizado más o menos en el solar ocupado por el actual palacio de Linares.

 

  • Viaje del Hospital General (-)
    • Paseo del Prado, esquina con el jardín del Duque de Medinaceli (Hotel Palace) – Glorieta de Carlos V, junto al Hospital General (Museo Reina Sofía)

 

  • Viaje de Atocha (1620):
    • Nacía bajo la Biblioteca Nacional.

 

  • Viaje de las Conchas o de la Fuente de Apolo (-):
    • Cercanías de la antigua plaza de torosFuente de Apolo.

 

  • Viaje de Neptuno (-)
    • Real pósitoFuente de Neptuno.

 

  • Viaje de Toledo (-)
    • Calle ImperialEstanque de la Puerta de Toledo.
    • Para servicio del antiguo matadero, cercano a dicha puerta.

 

  • Viaje de los Gremios (1757)
    • Nacimiento en la calle Salustiano Olózaga.

 

  • Viaje de las Pascualas (1611)
    • Oeste del antiguo hipódromo (Nuevos Ministerios).
    • Surtía al antiguo convento de monjas de San Pascual (Paseo de Recoletos, semiesquina con la calle Prim).

 

  • Viaje de Meaques (-)
    • Cerca de arroyo Meaques.
    • Para riego y para llenar el estanque de la Casa de Campo.
    • Se conservan varios kilómetros del canalillo rectangular de ladrillo.

 

  • Viaje de la Casa de Vacas (-)
    • Comienzo 20 m al sur de la Casa de Vacas, antigua carretera de Castilla, en la actual Casa de Campo.