Madrileñas ilustres (I) – Beatriz Galindo, «la Latina»

¿Beatriz Galindo? (Anónimo, 1501-1525, Mº Lázaro Galdiano)

Nacida en Salamanca, en torno a 1465, escritora y humanista, preceptora de la reina Isabel la Católica y sus hijos, fue una de las mujeres más cultas de su época.

De familia de hidalgos venidos a menos de origen zamorano, fue elegida de entre sus hermanas para ser monja.

Recibió clases de Gramática en la Universidad de Salamanca, donde mostró grandes dotes para el latín: a los quince años era capaz de leer y traducir los textos clásicos y de hablarlo con gran corrección. Su fama se extendió por Salamanca y después por todo el reino y empezó a ser conocida como «La Latina» y su autor preferido era Aristóteles, atribuyéndosele unos comentarios a este filósofo. También escribía poesía en latín y había estudiado teología y medicina.

En 1486, cuando se estaba preparando para ingresar en el convento, es llamada por la reina Isabel la Católica a la Corte.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo la describe así:

«…muy grande gramática y honesta y virtuosa doncella hijadalgo; y la Reina Católica, informada d’esto y deseando aprender la lengua latina, envío por ella y enseñó a la Reina latín, y fue ella tal persona que ninguna mujer le fue tan acepta de cuantas Su Alteza tuvo para sí.»

Gonzalo Fernández de Oviedo, Batallas y Quincuagenas

Su presencia en la Corte no se limitó únicamente a preceptora, la reina tenía en muy alta estima sus consejos.

En diciembre de 1491 es casada con el capitán artillero y consejero de los Reyes Católicos Francisco Ramírez de Madrid, «el artillero». Los monarcas le dieron una dote de 500.000 maravedíes. El matrimonio tuvo dos hijos, Fernán y Nuflo.

En 1499 fundan el Hospital de la Latina, siendo la propia Beatriz la que redactó las Constituciones para el gobierno del mismo. Estaba situado junto a la plaza de la Cebada, muy cerca de otra de las fundaciones de la Latina: el convento de la Concepción Jerónima (1509).

En 1501 enviuda y se retira de la Corte, asentándose su residencia en Madrid, en el actual palacio de Viana (calles Duque de Rivas y Concepción Jerónima).

Ella misa encargó, en 1531, sus monumentos funerarios y los de su marido, probablemente a Diego Siloé, siendo realizados en estilo renacentista plateresco. Fueron instalados en los dos monasterios que fundó: dos cenotafios en la Concepción Francisca y otros dos en la Concepción Jerónima.

Durante su estancia en Madrid, se preocupó de que el Concejo mejorara el barrio en el que viviendo, y que estaba renovando con sus fundaciones: hizo trasladar un muladar, próximo al hospital y clausurar un cementerio mudéjar, en las cercanías.

Muere el 23 de noviembre 1535, y es enterrada en la iglesia de la Concepción Jerónima, bajo el altar del coro alto. Los cenotafios de la Concepción Francisca actualmente se encuentran en el Museo de San Isidro.

Monumento a Beatriz Galindo, en el distrito de Latina

En homenaje a esta ilustre madrileña, el barrio de La Latina toma su nombre del apodo de Beatriz Galindo, pues fue el barrio donde vivió. También lleva ese nombre el distrito de Latina, y existe una estatua en su honor en la plaza de Puerta del Ángel, cuyo autor es José Luis Parés Parra (1999).