El agua en Madrid (IV) – Los arroyos

Con el paso de los años los antiguos arroyos de Madrid y sus respectivas vaguadas han sido absorbidos por la ciudad, dejando ocultos tanto el relieve original en el que se fue desarrollando urbanísticamente, desde la Edad Media, como esa abundancia de agua que llegó a darle su nombre.
Arroyo Abroñigal
Principal afluente del Manzanares a su paso por Madrid, como casi todos los cursos de agua de Madrid (excepto el mencionado río) está soterrado casi en su totalidad.
Su nombre probablemente derive de abróñigo, un tipo de ciruela silvestre.
La pequeña depresión que forma fue usada como medida de insonorización natural al construirse la M-30 (hoy Calle 30), en la década de los 70 del s.XX, por lo que buena parte de la zona este de la vía se corresponde con su cauce.

Hasta su soterramiento completo creó problemas graves: los colectores subterráneos por los que circulaba eran demasiado estrechos para contener su caudal, por lo que cuando llovía se desbordaba, levantando las tapas de las alcantarillas e inundando toda la zona de Peña Prieta.
Fue famoso por los conocidos como merenderos de las Ventas del Espíritu Santo.
Arroyo del Arenal o del Arenal de San Ginés
Discurría por una profunda hondonada, desde el barranco de la Zarza, en la Puerta del Sol, hasta la plazuela del Barranco, junto a las Hontanillas, en la plaza de Isabel II.
En días secos, era un cauce de arena, de ahí el nombre que se le dio. El terreno entre las iglesias de San Ginés y de San Martín era un erial arenoso y las arenas bajaban ininterrumpidamente de los afluentes: a la derecha, desde los altillos de San Martín y Santo Domingo, formaron las calles de San Martín, Hileras y Donados; a la izquierda, desde los altozanos de la calle Mayor y de la Plaza Mayor, actuales calles de Bordadores, Hileras y Fuentes.
En el s. XVII ya se encontraba encauzado y la calle urbanizada aunque aún hubo que ampliarse el puentecillo que había cerca de la iglesia de San Ginés para poder cruzar el arroyo.
Cruzaba la actual plaza de Isabel II y en las cercanías del Alcázar se bifurcaba para desaguar en el Manzanares. En esta zona fue encauzado en el s. XVI, con la denominada alcantarilla del Arenal, para que sus aguas no se estancasen en las cercanías de los Caños del Peral.

Un ramal, que continuaba pasando frente al Alcázar en sentido diagonal (sur-oeste), formó la llamada cava del Alcázar. Pasaba por debajo del actual solar de la Catedral de la Almudena y salía de la ciudad por un portillo situado junto a la puerta de la Vega, que aún se conserva junto a los restos de la muralla árabe en la cuesta de la Vega.
El otro ramal pasaba entre el Palacio Real y el convento de la Encarnación.
Su cauce se terraplenó con los desmontes de la construcción de Jacometrezo y otras vías cercanas.
Arroyo del Calero
Afluente del arroyo del Abroñigal (hoy M-30) que corría paralelo a la calle de Alcalá, en su cauce se ha construido un parque y el polideportivo del barrio de la Concepción.
Arroyo de Cantarranas
Actualmente soterrado en su totalidad, discurría por el distrito de Tetuán.
Sus dos ramas crearon profundas vaguadas al inicio y al final de la actual Avenida de Pablo Iglesias. Ambas se unían, aproximadamente a la altura del actual Jardín Botánico de la Universidad Complutense, en Ciudad Universitaria.

Entre los años 30 y 60 del s.XX, el barranco que había formado era salvado por el Viaducto del Aire, por donde pasaba el tranvía que discurría al Oeste de la carretera de La Coruña. Actualmente han desaparecido el tranvía y el viaducto y el barranco ha sido colmatado.
Un poco más abajo el arroyo desembocaba en el Manzanares.
Arroyo de la Fuente Castellana o del Bajo Abroñigal:
También llamado Arroyo Verdugal, está totalmente soterrado en la actualidad.
Nacía al norte de Madrid y discurría por los Prados de Recoletos, San Jerónimo y de Atocha, que tomaron el nombre de los conventos de Recoletos, San Jerónimo y Nuestra Señora de Atocha, respectivamente. Hoy en su lugar se hallan los paseos de la Castellana, Recoletos y Prado.
Dejaba la ciudad cerca de la puerta de Vallecas, cercana a la actual Glorieta de Carlos V y se dirigía al este hasta desaguar en el arroyo del Abroñigal, a la altura de la confluencia de la calle de Méndez Álvaro con la M-30.
En 1624 se encauza y en el plano de Texeira se pueden ver varios puentes para cruzarlo. Uno de los más transitados estaba frente a la Calle de Alcalá.

En 1766 Carlos III ordena construir una mina para cubrir el arroyo, para evitar las avenidas que se producían en sus márgenes.
Arroyo de la Gavia

Afluente del río Manzanares por su izquierda, a la altura de la Villa de Vallecas.
Da nombre al futuro Parque de la Gavia, de Toyo Ito, y a la Depuradora de la Gavia y conserva un resto mínimo de vegetación de ribera, entre la Avenida del Mayorazgo y la M-31.
Está soterrado desde la Depuradora de la Gavia hasta una decena de metros antes de su desembocadura en el Manzanares.
Arroyo Leganitos

Transcurría por la calle del mismo nombre, cayendo hacia el Manzanares por la cuesta de San Vicente, que es la vaguada formada por el arroyo.
Pasaba por los jardines del Palacio Real y recibía las aguas de los arroyos de Arena y Minillas.
Su nombre parece provenir de la palabra árabe al-gannet, que significa huertas. Durante la época musulmana, toda la zona estaba formada por numerosas huertas que, tras la reconquista, pertenecieron al convento de San Martín. Aparece ya nombrado en la época islámica de la villa, como una cárcava o avenida fluvial que corría por el lado oeste de la fortaleza emiral.
La actual plaza de España era un barranco que se salvaba gracias al puente de Leganitos, construido en 1616 sobre el arroyo.
Arroyo Luche
Otro de los fluentes del Manzanares. Pasaba por los barrios de Aluche, Lucero y Puerta del Ángel, atravesando el parque de Arias Navarro, la calle de Cebreros, y la calle de Sepúlveda.
Su desembocadura se encuentra a la altura del polideportivo La Ermita.
Una mala interpretación de los mapas en los que figuraba originó el nombre del barrio de Aluche, ya que el arroyo figuraba como A. Luche o A Luche.
Fue canalizado en los años 50 del s.XX.
Arroyo Meaques
Llamado también Meaque o Beaco, se origina con las aguas de los arroyos de Retamares, Charcón y Valchico.
Nace en Pozuelo de Alarcón, cruza la Casa de Campo, el Zoológico y el Lago y desagua en el Manzanares, ya canalizado de forma subterránea, cerca del Puente de Segovia.

Algunos investigadores ven un origen romano en su nombre: miacvm, aunque no está demostrado.
Destacan los puentes que Sabatini construyó sobre él y con su agua se abastece el lago de la Casa de Campo.
El último gran arroyo de Madrid que permanece descubierto, su tramo final, que desemboca en el Manzanares, fue canalizado.
Arroyo de los Pajaritos
Discurría paralelo a la calle de Ayala y desembocaba en el arroyo Abroñigal.
Arroyo de los Pinos
Nacía en el antiguo pueblo de Chamartín de la Rosa, desembocando en el Manzanares, a la altura del Hipódromo de la Zarzuela, y cruzaba el barrio de Tetuán.
Las calles de Pinos Alta y Pinos Baja tomaron sus nombres del arroyo.
Arroyo Matalobos
Su nombre provendría de unos lobos que fueron matados en sus cercanías.
Pasaba por la calle de San Bernardo y por la calle de las Minas, donde había un puente para cruzar que fue derribado por las tropas de Enrique II.
Arroyo de San Bernardino

Afluente del Manzanares. Discurre canalizado casi en su totalidad, dentro de los límites del Parque del Oeste, en el que nace.

A la altura del Paseo de Ruperto Chapí, quedó enterrado bajo cuatro o cinco metros de tierra al construir dicha calle, estando ya soterrado hasta su desembocadura al río.
Está seco salvo en momentos de lluvia, cerca del Puente de los Franceses.
La calle de la Princesa, y la de Isaac Peral hasta Cristo Rey eran conocidas como camino de San Bernardino o de Las cruces.
Arroyo de San Pedro
Fluía por un barranco del mismo nombre que se corresponde hoy con la calle de Segovia, tras nacer en las fuentes de San Pedro, en la actual plaza de Puerta Cerrada y desembocaba en el Manzanares.

Fue el primer curso de agua que tuvo la ciudad de Madrid y según la teoría de Jaime Oliver Asín, su nombre original fue Matrice. Según esta teoría, en sus cercanías surgiría el hipotético poblado visigodo preislámico. Los musulmanes lo denominaron Maŷrit, del que tomó su nombre Madrid.
Actualmente se encuentra soterrado en su totalidad.
Arroyo Valnegral o del Alto Abroñigal
Afluente del arroyo de la Fuente Castellana, fue soterrado a partir del s. XVI. Suele confundirse, por cuestiones de nomenclatura, con dos de los más antiguos viajes de agua de Madrid, el Alto y el Bajo Abroñigal, ya que desde la Edad Media, este arroyo aparece recogido también con el nombre de «Alto Abroñigal».
La primera referencia que tenemos del Valnegral es en el Fuero de 1202:
…Otro abrevadero en el vado Arenoso, desde la Torre de Abén Crespín hasta la cueva de Olmeda; y del Moral de la Almuina hasta Codo, bajo las casas; y otro donde se encuentra Rabudo en el Guadarrama. Del arroyo de Fonteforosa hasta el Soto de Pedro Glodio del Anora arriba, a donde quisieren. Y desde donde se encuentra el arroyo de Atocha en Valnegral hacia abajo.
También aparece en varios documentos sobre concesiones o compras de terrenos de la Orden de Calatrava en 1206 y en una cédula de Alfonso VII, de 1126 en la que da poderes al abad de Domingo de Silos para que comience a habitar el arrabal de la Villa, concediéndole también la administración de dos aldeas: Valnegral y Villanueva del Jarama.
Arroyo de la Veguilla
Tapado por la avenida de la Ilustración, desaguaba en el río Manzanares.
Arroyo de la Zarzuela
Su nombre deriva del diminutivo de zarza.
Nace en Majadahonda y cruza todo el monte de El Pardo de este a oeste, pasando por debajo del Palacio de la Zarzuela. Desemboca en el Manzanares.

























