El término mudéjar tiene su origen en la palabra árabe mudaʒʒan, «domesticado». Apelativo originalmente despectivo, designa a los musulmanes que se quedaron en las zonas conquistadas por los cristianos durante el avance de los reinos cristianos hacia el sur durante la Edad Media. Podían mantener su religión, su lengua y sus costumbres, y normalmente se organizaban en barrios denominados aljamas o morerías.
El arte mudéjar, desarrollado en los reinos cristianos, incorpora influencias andalusíes y fue la consecuencia de la convivencia entre cristianos y musulmanes. Es un arte exclusivamente hispánico y se da entre los ss. XII y XVI. Mezcla estilos típicamente cristianos (románico, gótico y renacentista) con islámicos.
Sus características principales son fundamentalmente estilísticas:
Uso de materiales blandos como ladrillo, yeso, cerámica o madera, lo que facilita la abundancia de elementos decorativos.
Uso elementos arquitectónicos y temas decorativos propios del arte andalusí.
No es un estilo unitario, tiene características particulares en cada zona que aparece, por lo que se habla de «focos mudéjares», como los de Toledo, León, Aragón o Andalucía y de distintas variantes de mudejarismo: románico de ladrillo (León, Valladolid, Ávila y Segovia), mudéjar occidental (desde el Tajo hasta Portugal), mudéjar aragonés (valles del Ebro, Jalón y Jiloca)…
Tras la conquista del reino de Toledo en 1085 por Alfonso VI, la actual región de Madrid es repoblada, adoptando influencias toledanas en su arte.
Tipología del mudéjar de Madrid
Vamos a seguir la clasificación tipológica de los edificios mudéjares de Madrid que Jorge Jiménez expone en su libro «El Mudéjar madrileño» (2008, Ediciones La Librería, colección La Pequeña Biblioteca de Madrid)
Campanarios (siempre únicos)
Por susmateriales constructivos
Sólo de ladrillo: San Pedro el Viejo (Madrid), Alcorcón, San Nicolás (Madrid).
Mampostería encintada (hasta el cuerpo de campanas) y ladrillo (el cuerpo de campanas): Villamanta, Villaverde, Fresno de Torote, Quijorna, Vallecas, Getafe, Móstoles, Boadilla del Monte, Navalcarnero.
Especiales: Nuestra Señora de la Antigua de Carabanchel (espadaña), Santa María del Castillo de Buitrago (entero de piedra).
Por el número de vanos en el cuerpo de campanas:
Una sola ventana: Villamanta, Allcorcón, Villaverde.
Dos ventanas: el resto de campanarios.
Ábsides (siempre orientados)
Lisos: San Antón (Chinchón).
De manpostería encintada: Carabanchel, Boadilla, ermita o iglesia del castillo de Manzanares el Real, monasterio de Valdeiglesias.
De ladrillo con paños de ventanas ciegas: Móstoles, Cubas de la Sagra, Camarma de Esteruelas, ermita de Patones, Talamanca del Jarama.
Con arquillos decorativos: Villaverde, Carabanchel, Humanes, San Nicolás (Madrid).
Arcos
De herradura polilobulados: Carabanchel.
De herradura peraltados: Valdeiglesias.
De Herradura apuntados: San Pedro el Viejo (Madrid).
Entrecruzados: San Nicolás (Madrid), Navalcarnero.
Ojivales por aproximación de hiladas: Valdeiglesias.
Semicirculares: Móstoles, Talamanca, Camarma de Esteruelas.
Polilobulados: San Nicolás (Madrid), Valdilecha, Cubas.
De medio punto: Camarma, Móstoles, Talamanca.
Techumbres:
De madera (más fáciles de construir), sencillas a par y nudillo o incluso con tirantes.
Principalmente en el norte, zona más pobre de la región.
Tapias:
Sobre todo en el centro, este y sur: los materiales constructivos son los propios de esas zonas (yeso, ladrillo, caliza y tapial).
Construidas a base de bandas de ladrillo con mampostería de sílex o caliza en el interior, o tapial de tierra.
Suelen tener en la parte superior un tejadillo a dos aguas o albardilla.
Selección de arte mudéjar en Madrid
Alcalá de Henares
Torreón de Tenorio (Palacio Arzobispal), s. XIV
Arco de entrada a la Capilla del Oidor (Iglesia de Santa María), s. XV
Capilla de San Ildefonso (Paraninfo), 1510
Aldea del Fresno
Ermita de San Polo, ss. XII – XIII
El Berrueco
Santo Tomás Apóstol, ss. XIII – XVII
Buitrago del Lozoya
Muralla y barbacana, ss. XI – XV
Santa María del Castillo (Exterior), 1321
Santa María del Castillo (Interior), cubierta trasladada desde el Hospital de los Mendoza, s. XV
Camarma de Esteruelas
San Pedro Apóstol, s. XIII
Carabanchel
Santa María La Antigua, s. XIII
Cubas de la Sagra
San Andrés Apóstol, ss. XIV – XVI
Colmenar Viejo
Capilla de Santa Ana (artesonado), s. XVI
Getafe
Catedral de Santa María Magdalena (ventana del cuerpo de la torre), s. XVI
Madrid
Hospital de la Latina (puerta), 1499
Torre de los Lujanes, pp. s. XV
Monasterio de las Descalzas Reales, 1559
San Pedro el Viejo, s. XIV
San Nicolás de los Servitas (torre), ss. XII – XVII
Manzanares el Real
Castillo Viejo, anterior al s. XIV
Castillo de los Mendoza, s. XV
Móstoles
Nuestra Señora de la Asunción (ábside), s. XIII
Prádena del Rincón
Santo Domingo de Silos (ábside), s. XIII
Santorcaz
Castillo de Torremocha, s. XIII
Talamanca de Jarama
Ábside de los Milagros, s. XIII
Pelayos de la Presa
Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, ss- XII – XV
Valdilecha
San Martín Obispo (ábside), s. XIII
San Martín Obispo (interior), s. XIII
Historia del escudo de Madrid
27 de abril de 2020
De plata, una osa de sable apoyada en un madroño de sinople o natural frutado de gules. Bordura de azur cargada de siete estrellas de plata. Al timbre, corona real abierta.
~ 1212 – En las crónicas se recoge el hecho de que en 1211, Alfonso VIII preparó en Madrid una expedición contra la taifa de Murcia. Las milicias del Concejo tenían como enseña la osa prieta en campo de plata. Al año siguiente, en 1212, durante la batalla de Las Navas de Tolosa, el Concejo de Madrid participó a las órdenes de Diego López II de Haro, señor de Vizcaya, con el mismo escudo, al igual que en 1217, en la toma de Sevilla por Fernando III. En todos los casos la osa era una figura pasante.
Prieta: muy oscura, casi negra. En heráldica se denomina sable al color negro.
Campo: parte total e interior del escudo, donde se dibujan las particiones y figuras.
Plata: metal heráldico que se representa por el color blanco.
Pasante: animal en actitud de andar, visto de lado.
1222 – El Concejo y el clero de Madrid llegan a un acuerdo que cierra el conflicto entre ambas instituciones por los montes y tierras de pasto de los alrededores de Madrid, que se arrastraba desde 1202. Se estableció que la Villa explotaría todos los pies de árbol y la caza y al Cabildo le correspondería el disfrute de todos los pastos.
Para ratificar el acuerdo y para que quedara para la posteridad, se cambió el escudo, añadiendo un árbol (el escudo del Cabildo llevaría una osa pastando). Al nuevo escudo se le añadió también una orla azul con siete estrellas de seis puntas (tres a los lados y una abajo) que antes estaban sobre el lomo de la osa. La osa se inclinaba sobre el árbol, para indicar la posesión dictada por el acuerdo.
1544 – A petición de Juan Hurtado de Mendoza, procurador en Cortes por la Villa de Madrid, Carlos I otorga a la villa los títulos de coronada e imperial, concediendo una corona imperial abierta en el escudo. La corona se colocó originalmente sobre la copa del árbol.
1600 – El cronista de la villa Juan López de Hoyos cuenta que la corona se cambió a la cima del blasón.
1859 – Aparece un nuevo escudo, dividido en dos cuarteles y una manteladura. En el cuartel de la izquierda se representó, sobre fondo azul oscuro, un gripho o dragón de oro. En el de la derecha, sobre fondo blanco rodeado por la bordura azul con estrellas blancas, la osa y el árbol. En la manteladura, en fondo de oro, una corona cívica, por los heroicos actos de Madrid el 2 mayo de 1808.
El dragón aparece cuando el archivero de la Villa lee a los cronistas clásicos, López de Hoyos y De la Quintana, en relación al descubrimiento del espantable dragón en 1569, al derribarse la muralla de Puerta Cerrada (en realidad, se trataba de una piedra con una culebra grabada). Este hecho fue empleado por Felipe III para construir una leyenda fundacional de Madrid (que emparentaría a la ciudad con Troya).
Cuartel: cada una de las particiones (divisiones) del escudo.
Manteladura: partición formada por dos líneas curvas que parten del centro del escudo hasta llegar a los ángulos inferiores del mismo.
Corona cívica: distinción que se otorgaba en la Roma antigua al ciudadano que salvaba la vida a otro en alguna batalla. Consistía en un cerco de ramas de roble o encina.
1873 / 1931 – Durante los dos periodos republicanos de España, la corona real del escudo de Madrid se cambió por una corona mural.
Corona mural:cerco de muros almenados o murallas con torreones intercalados, y es usada habitualmente como adorno exterior posicionado en la parte superior del contorno, o timbre.
1967 – En el pleno del 28 de abril, el Ayuntamiento dispone un nuevo escudo, eliminando todos los elementos no históricos y dejando aquellos de contrastada tradición en el escudo de Madrid: la osa, el árbol, la corona real (que se hizo más grande) y las estrellas, distribuidas ahora de manera que la séptima se encontraba arriba en lugar de abajo.
1982 – Se estilizan los elementos del escudo, dejándolos como los conocemos en la actualidad.
Especial Semana Santa II
27 de abril de 2020
Cristo de Medinaceli – Jesús Nazareno Rescatado – Escuela sevillana – Siglo XVII
Breve historia de la Semana Santa (I) – De la Edad Media al siglo XVII
Edad Media
En el s. XV existen dos cofradías en Madrid: la de Nuestra Señora de la Caridad del Campo del Rey y la de la Vera Cruz.
La cofradía de la Vera Cruz es la única que participa en la Semana Santa. En la noche del Jueves Santo procesiona con una cruz desnuda portada por un clérigo, acompañada por penitentes de luz y de sangre vestidos con túnicas blancas ceñidas con cuerdas de esparto. Las túnicas dejaban la espalda al aire, para que se viesen las heridas de las disciplinas.
La congregación de la Caridad es fundada en 1421 por Juan II y María de Aragón. Su objetivo es el auxilio espiritual y temporal de los condenados a muerte y el entierro de los pobres muertos en la calle. Su sede se encontraba en una iglesia construida ex profeso en el Campo del Rey.
Siglo XVI
Las conmemoraciones de Semana Santa comenzaban el Jueves de Pasión —el anterior al Domingo de Ramos— con la Procesión de los Quartos, llevada a cabo por la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Angustias, para recoger los restos descuartizados que había en las entradas a Madrid.
Los restos se llevaban en una litera tirada por mulas y escoltada por cofrades, hasta el convento de la Victoria, en el solar del actual Congreso y eran velados toda la noche y enterrados a la mañana siguiente.
En el Domingo de Ramos salía una procesión sin pasos, desde la Santa Cruz, tras la bendición de los Ramos, a la que asistía el Concejo y en la que salían las cruces parroquiales de las iglesias cercanas.
El Lunes Santo, la cofradía de la Vera Cruz leía el pregón de Semana Santa, y el Martes Santo se realizaba una función en honor a San Dimas en la Cárcel de la Corte.
El Miércoles Santo procesionaba la Cofradía de Santa Elena y Ánimas.
El Jueves Santo era el turno de la cofradía de la Vera Cruz y sus penitentes.
El número de penitentes de sangre aumenta en esta época, como contraposición la idea sobre la inutilidad de la penitencia mantenida por los protestantes.
Para el Viernes Santo salía la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, que procesiona por primera vez en 1568. Su imagen titular fue tallada en base al cuadro traído a Madrid por Isabel de Valois, al casarse con Felipe II.
En el Domingo de Resurrección se llevaba a cabo las procesiones de Jesús Resucitado y la de Judas.
Jesús Resucitado era sacado por la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad. Al amanecer, salían la Soledad por un lado y el Santísimo Sacramento por otro, desde San Felipe el Real. Ambos pasos se encontraban el la Puerta del Sol. Allí se le quitaba el manto negro a la virgen y se encaminaban al convento de la Victoria.
En la otra procesión se llevaba un pelele que representaba a Judas y que se quemaba en la Plaza Mayor.
Siglo XVII
El s. XVII es la época de esplendor de la Semana Santa en Madrid. En esta época, los franciscanos intentan convertirla en una celebración más teatral y barroca, en consonancia con la estética, el pensamiento y la religiosidad imperantes.
Dos elementos fundamentales marcan las celebraciones y procesiones de este siglo en Madrid: el apoyo e influencia de la Casa Real y la corte y la aparición de las procesiones gremiales, que acaban controlando la celebración.
Religiosidad popular del Madrid de los Austria
Las procesiones de sangre eran muy celebradas y los madrileños llenaban las iglesias durante la Cuaresma y la Semana Santa para escuchar los sermones propios del momento litúrgico, que provocaban el arrepentimiento de muchos pecadores.
Procesiones de Corte
Las principales procesiones tenían que pasar obligatoriamente por el Alcázar y las Descalzas Reales, donde se paraban para poder ser veneradas por la familia real y la corte. El rey y su familia apoyaban económicamente a las cofradías de penitencia.
Gremios
Las hermandades buscaron el patrocinio de los gremios, a cambio de reconocimiento social, y estos terminaron por convertirse en uno de los pilares fundamentales de la Semana Santa madrileña. De hecho, su desaparición acabó llevando a la decadencia a la celebración.
Los miembros de los gremios pasaban a formar parte de la cofradía. A cambio, el gremio se comprometía a sacar un paso en la procesión organizada por la cofradía. Este intercambio daba crédito social a los artesanos, mal vistos por la nobleza por su trabajo manual
Penitentes
Hay dos tipos de penitentes: de luz y de sangre. En el s. XVII ambos tipos vestían túnica blanca o negra y capucha monacal o antifaz con capirote
Cofrades de luz: procesionaban con túnica y cirio. Desde la Edad Media, solían ser niños de hasta 15 años; a partir de este momento, el papel lo toman los miembros de los gremios.
Cofrades de sangre: penitentes que procesionan disciplinándose. Portaban cruces, o cadenas o coronas de espinas, o se latigaban o iban descalzos.
Procesiones
Jueves de Pasión
Se oficia una misa por los ajusticiados, en el convento de la Victoria.
La cofradía de Santa Elena y Ánimas del Purgatorio, formada por el gremio de panaderos, organiza la procesión de Santa Elena, desde el convento del Carmen Calzado (iglesia del Carmen).
Pasos:
Cruz de Santa Elena, miembros de la cofradía
Nuestra Señora delas Angustias y Traspaso, gremio de cerrajeros
Santo Sepulcro del convento del Carmen, gremio de acuñadores de martillo
Santísimo Cristo de la Misericordia, gremio de vendedores de carbón
Tenía que pasar por el Alcázar y las Descalzas. A las 16.00, el rey se asomaba a su paso. En las Descalzas, pasaban a la iglesia para que las monjas rezasen a las imágenes.
Oficio de Tinieblas: misa especial en la que se apagan las luces de los templos (excepto la de los cirios pascuales del año anterior) y se tapan las imágenes y los retablos con velos.
Jueves Santo
La procesión de la Vera Cruz salía desde el humilladero de la Trinidad. Por delante de las imágenes, cofrades de sangre se flagelaban o portaban pesadas cruces.
Pasos:
Vera Cruz, gremio de altareros
Nuestra Señora del Traspaso, gremio de sastres
El Niño Perdido, gremio de taberneros, a partir de 1678 los herederos de viñas
La procesión de la Pasión, organizada por la cofradía de la Pasión y Ntra. Sra. de las Angustias, salía desde el Hospital de la Pasión. Esta cofradía gestionaba los beneficios de las entradas del corral de la Cruz, junto a la de la Soledad.
Pasos:
El Lavatorio, gremio de estereros de palma
La Higuera, congregación de porteros de la Villa
Nuestro Señor con la Cruz a Cuestas, gremio de zurradores
Exaltación de la Cruz, gremio de herradores
Cristo Crucificado, gremio de comediantes y mancebos de corral
Santo Sepulcro, gremio de curtidores, rastreros y matarifes
Nuestra Señora de las Angustias, Cofradía de la Pasión
La cofradía de la Vera Cruz también organizaba la procesión del Crucificado de la Vera Cruz, desde el convento de la Trinidad de la calle Atocha.
Pasos:
Cristo Crucificado, gremio de pañeros
Viernes Santo
Procesiona la cofradía de Ntra. Sra. de los Siete Dolores, fundada en 1590 por Felipe II, desde el convento de Santo Tomás (en el solar de la actual Santa Cruz)
Pasos:
El Señor con la Cruz a Cuestas, gremio de pintores (1630-34), después el de zapateros de viejo
Calvario de Longinos
Santísimo Cristo de la Agonía, gremio de maestros de obra prima (zapateros de nuevo)
Descendimiento, gremio de esparteros
Virgen de los Siete Dolores, gremio de pintores
Santo Sepulcro, gremio de vidrieros
Huida a Egipto, gremio de maestros de obras
Circuncisión o Profecía de Simeón
Jesús entre los Doctores
La cofradía de Ntra. Sra. de la Salud y Niños Expósitos organizaba la procesión de la Huida a Egipto, cuyos pasos eran custodiados todo el año en la sede del gremio de constructores y trasladados a la iglesia de la inclusa en semana santa. Salía al mediodía.
Pasos:
La Huida a Egipto, cofradía de San José, que recoge al gremio de carpinteros
Nuestra Señora de Belén, gremio de albañiles
A las tres de la tarde, desde la iglesia delconvento de la Victoria, salía la procesión de la Soledad, organizada por la cofradía de la Soledad.
Pasos:
Santo Cristo de la Cofradía, de la Soledad, gremio de maestros y oficiales pasteleros
Descendimiento de la Cruz, de la Soledad, gremio de tablajeros y oficiales de carnicería
María Santísima de los Siete Dolores, cofradía de los Siete Dolores, del convento de Santo Tomás
Santo Sepulcro, de la Soledad, gremio de fruteros y tratantes de frutas
Acompañado por tres tambores y tres pífanos de la guardia tudesca del rey, contratados por la cofradía, que tocaban marchas fúnebres durante la procesión
Nuestra Señora de la Soledad, miembros de la cofradía
Cortejo procesional:
Cofrades de luz con velas negras, vestidos con túnica y capirote negros
Cofrades de sangre, con la espalda desnuda, azotándose o aspándose
Clerigos
Niños vestidos de ángeles, con guirnaldas doradas de hojalata y portando los atributos de la Pasión
Terminada la procesión de la Soledad, se celebraba el auto de «El Lavatorio», en el que los penitentes se curaban las heridas con vino.
Domingo de Resurrección
La cofradía de Nuestra Señora de la Soledad organiza la procesión de la Resurrección, en la madrugada del Domingo de Pascua.
Pasos:
Santísimo Sacramento, desde el monasterio de San Felipe el Real
Nuestra Señora de la Soledad de la Victoria, a hombros de sus cofrades
Los cofrades van vestidos con sus mejores ropas y llevan velas blancas. La cofradía contrataba cantores, ministriles, y algunos danzantes que bailaban varias danzas durante la procesión.