Vírgenes de Madrid (II) – Nuestra Señora de la Flor de Lys y Nuestra Señora de la Almudena: leyenda y orígenes

Año 1083. De camino a reconquistar Toledo, Alfonso VI se entrevista en secreto con los vecinos mozárabes de la ciudad islámica de Maŷrit. Estos le contaron que, siglos atrás, ante el peligro de la invasión musulmana, y para que no profanasen la imagen de la virgen a la que rendían culto, habían ocultado la talla en los bloques de la muralla de la ciudad. El rey hizo solemne juramento de, una vez conquistada Toledo, volver y ayudar a los cristianos de Maŷrit a encontrar a su Virgen.

Dos años después, tras asediar y conquistar la antigua capital visigoda, Alfonso VI, en atención a su juramento, regresa a Maŷrit y planta asedio a la fortaleza. Le acompañan sus ejércitos, el Cid y sus mesnadas, gentes de Toledo y las órdenes militares más importantes de la época. Pero nada hace mella en la ciudad islámica: las murallas son altas y bien trabajadas, y la puerta Al-Vega es prácticamente inexpugnable…

En un momento dado, un joven se destaca de entre las filas cristianas, trepa por la muralla, reduce a la guarnición de la puerta y la abre para que los soldados entren, sin encontrar resistencia: es el 8 de noviembre de 1085 y Maŷrit ha sido conquistada.

Las nuevas autoridades preparan una ceremonia para encontrar a la Virgen perdida: el día siguiente empezarían a rezar una novena, al tiempo que se harían nueve procesiones consecutivas alrededor de la ciudad, pidiendo que apareciese la imagen. En caso de no aparecer, si fuese necesario, se derribaría la muralla piedra a piedra hasta encontrarla…

Invención de la Virgen (Puertas de la Almudena)
Aparición milagrosa de la Virgen en la muralla (puertas de la Catedral de la Almudena)

La mañana del 9 de noviembre de 1085 salió la primera procesión por la puerta Al-Vega, encabezada por el rey Alfonso VI, el arzobispo Primado de Toledo, el Cid Campeador y los Grandes Maestres de las órdenes Militares. Al poco tiempo, a la altura de los restos de muralla que aún conservamos en la cuesta de la Vega, sucede un hecho sobrenatural: milagrosamente, unos bloques del muro caen, dejando a la vista de todos una hornacina con unas velas encendidas que iluminan la imagen de la Virgen, escondida en ese mismo lugar cientos de años antes…

 

La Virgen es llevada triunfalmente hasta la antigua mezquita de Maŷrit, que a partir de ese momento se convierte en la iglesia de Santa María de Al-Mudayna, la Virgen de la Ciudadela.

 

 


 

[ Todo en esta bella historia de orígenes de Madrid es legendario: la presencia del Cid en la ciudad, el asedio glorioso a la plaza militar islámica y, por supuesto, el ocultamiento de la imagen de la Virgen en una muralla que no fue construida hasta décadas después del mismo… Pero, como ya sabemos, todas las leyendas se basan, aunque sea de forma remota, en un poso de verdad. Volvamos a contar la historia, esta vez de otra forma… ]

 


 

Nuestra Señora de la Flor de Lys
Nuestra Señora de la Flor de Lys

Cuando, a mediados del s. IX, los musulmanes llegan a lo que hoy es Madrid, se encuentran con un pequeño poblamiento visigodo a orillas del arroyo que luego sería conocido como de San Pedro (actual calle de Segovia). Esta gente tenía un santuario (no se sabe si iglesia o ermita) que los musulmanes decidieron usar como mezquita mayor del nuevo asentamiento. En su interior, se veneraba una imagen de la Virgen en forma de fresco en una de las capillas, imagen que los nuevos habitantes de la zona taparon con una capa de yeso: no podían tener representaciones humanas en su mezquita, pero tampoco querían destruirla (María es un personaje muy importante para el Islam).

Pasaron los años, y en 1085 las tropas castellanas de Alfonso VI ocupan la ciudad islámica , como consecuencia de la conquista de Toledo (no fue necesario asedio alguno…). Una de las cosas que hacen es purificar la mezquita, para convertirla en un templo en honor a la Virgen, protectora de las campañas de reconquista cristianas.

Albañiles cristianos son enviados a eliminar las yeserías andalusíes que probablemente adornaban la mezquita. Uno de ellos comienza a raspar el yeso de una de las paredes y, de repente, ante él aparece milagrosamente una imagen de la Virgen con Jesús Niño en brazos…

Poco tiempo pasó entre la historia de «la Virgen encontrada en una pared» y la leyenda de «la Virgen hallada en la muralla»…

(Continuará…)




Madrileños ilustres (I) – Maslama al-Maŷriti

Âbû-l-Qâsim Maslama ibn Âhmad al-Faradi al-Hasib al-Qurtubî al-Maŷrîtî (أبو القاسم مسلمة بن أحمد المجريطي), conocido como Maslama al-Maŷriti.

Astrolabio de Barcelona (c 980)
Astrolabio de Barcelona (ca. 980), Legado de Marcel Destombes al Musée de l’Institut du Monde Árabe (París)

No tenemos muchos datos biográficos sobre él. Nace a mediados del s. X en el ribat de Maŷrīt y su sobrenombre, al-Maŷrītī, significa el madrileño. Astrónomo, astrólogo, alquimista, matemático y polígrafo (escritor que trata sobre materias diferentes), fue uno de los intelectuales más reconocidos del Califato de Córdoba, llegando a ser conocido como el Euclides de España.

Gran astrónomo, resumió las tablas de Al-Juarismi y tradujo el Planisferio de Ptolomeo, asentando las bases científicas necesarias para construir los primeros astrolabios, como el astrolabio Barcelona (o de Destombes).

 

También aconsejó a Almanzor sobre los mejores momentos para las campañas militares contra los reinos cristianos, gracias a sus conocimientos astrológicos. Conocimientos que, según se cuenta, le sirvieron para predecir la caída del Califato de Córdoba mucho antes de que pasara: tras observar el eclipse híbrido de sol del año 1004, la supernova de 1006 y calculando la conjunción de Júpiter con Saturno en Virgo, vaticinó el comienzo de una guerra civil en Al-Andalus, que acabaría en la disolución del Califato. La fitna predicha por Maslama comenzó en 1009.

La leyenda cuenta que tuvo una hija, Fátima, que colaboró con él en sus estudios científicos, pero su existencia no está atestiguada por las fuentes históricas.

Maslama murió entre 1007 y 1008 en Córdoba, ciudad donde estuvo al servicio de los califas Al-Hakam II y Al-Hisham II.




El agua en Madrid (II) – Los «viajes de agua»

Periodo medieval

Madrid siempre ha disfrutado de abundancia de aguas, tanto superficiales como subterráneas, hasta el punto de que, según la hipótesis más aceptada (Jaime Oliver Asín, Historia del nombre de Madrid, 1959), el nombre original de nuestra ciudad haría alusión a esta circunstancia: MatriceMaŷritMadrid, lugar con agua.

Esta abundancia de agua fue narrada por algunos autores, como Fernández de Oviedo a principios del s. XV:

« (…) En muchas partes de esta villa, el agua está cerca de la superficie de la tierra, y muy someros los pozos, tanto que con el brazo, sin cuerda, pueden tomar el agua en ellos (…) Así que con razón se movieron á decir los antiguos que aquella villa está armada sobre agua ó fundada sobre agua, (…) ».

Tan importante fue el agua para Madrid que san Isidro, patrón de la villa, tuvo primeramente el oficio de pocero y se hizo famoso por ser capaz de detectar acuíferos.

Desde su fundación en el s. IX,  Madrid tuvo un problema de abastecimiento: era imposible el aprovechamiento del río Manzanares: por su bajo caudal (objeto de coplas y sátiras desde tiempos tempranos), y por un desnivel inadecuado para su explotación efectiva.

El Madrid medieval se expande hacia el noroeste, hacia Alcalá, en dirección opuesta al río, buscando nuevas fuentes de abastecimiento de agua. Este crecimiento urbano hace que la demanda de agua supere pronto el caudal de los arroyos aprobechables que discurrían por la villa.

Desde un primer momento, ya en época emiral, se excavan pozos y se instalan norias, pero en muchos casos se obtenían aguas salobres y de baja calidad, aguas gordas.

Los ingenieros hidráulicos musulmanes de Maŷrit establecen un sistema de captación de aguas subterráneas: las Qanat. Se trata de un sistema ideado en Persia, solución ideal que proporciona un caudal suficiente para la población de Madrid durante siglos. Evolucionan a lo largo de los años en los viajes de agua, definidos como ríos artificiales que desembocan en aljibes. Su época de mayor esplendor y proliferación será entre los ss.XVII – XVIII.

Los viajes de Agua

Con el establecimiento de la Corte en Madrid, durante el reinado de Felipe II, comienza a escasear el agua potable, debido a un aumento la población espectacular y a la tala y destrucción de los montes y prados que rodeaban la Villa, que ocasiona la aridez del suelo y el desecamiento de manantiales.

Se recurre a la captación de aguas subterráneas para el abastecimiento de la población a través de los viajes de agua.

Único sistema utilizado desde su introducción en Madrid en el s.IX hasta mediados del s.XIX, consistía en una serie de pozos y galerías, de drenaje o de captación que finalizaban en fuentes públicas que eran de uso de los vecinos y aguadores.

El sistema de viajes de agua estaba compuesto por una serie de túneles o minas, caños y fuentes.

Los túneles tenían la altura suficiente para que pudiese pasar una persona y, en el centro del suelo, una cañería para transportar el agua. Existían tres tipos:

  • Túneles de captación, por debajo del nivel freático. Nacían al noreste de Madrid, entre los caminos de Fuencarral y Alcalá, en los términos de Fuencarral, Chamartín, Canillas y Canillejas. Se excavaban a una profundidad de

    entre 5 y 40 m, siempre en declive. Estaban revestidos de ladrillo, en bóveda, cuando había peligro de derrumbe. El agua se filtraba a través de sus paredes.

  • Túneles de conducción, por encima del nivel freático. Eran una serie de minas construidas para el transporte de agua hasta la Villa. Cada cien pasos, se abría un arca, depósitos para que el agua reposase y se hiciese cristalina. A lo largo de su recorrido también se encontraban cambijas, depósitos usados para desviar el curso del agua en ángulo recto.

  • Túneles de respiración, construidos en vertical, se tapaban con capirotes de piedra en forma troncopiramidal, de más de medio metro de alto.

Capirote del viaje de Amaniel en la Dehesa de la Villa
Capirote del viaje de Amaniel, en la Dehesa de la Villa

  • Los caños eran de barro cocido sin vidriar, para conservar el sabor del agua. Para su confección se usaba preferentemente el barro de Madrid. En algunos casos, los caños de salida eran de uso privado y vertían en hospitales, conventos, albercas para campos de cultivo, etc. Los contratos para uso privativo eran renovados cada año y se pagaba por el volumen, no por el gasto de agua realizado.

 

Los viajes de agua
Plano y esquema de los viajes de agua de Madrid (Fuente: Nacho Catalán, El País)

 

Para calcular el volumen de agua de los caños, se definió el real de agua: caudal de agua que salía por un caño cuya boca era del diámetro de un real de plata. En Madrid se fijó en 3 pulgadas cúbicas por segundo (~37,55 cm3/seg), o 100 cubas al día (equivalente a 32 hl en el canal del Lozoya). Los caños gruesos se denominaban naranjeros y los estrechos, limoneros.

El caudal se medía dos veces al año, en primavera y en otoño.

Las fuentes no poseían grifo y si se tapaban inundaban los tramos de los viajes. En algunos casos conservamos diversas descripciones: caños de Leganitos (ya citados por Cervantes), fuente del Berro, fuente de los Caños del Peral (ubicada en la actual plaza de Isabel II y que se denominó también Fuente del Arrabal), etc.

Dependían de la Junta de Fuentes y ésta directamente de la Corona. La Junta estaba presidida por el Corregidor de la Villa.

El encargado de las obras de los viajes era el Maestro Mayor de Fuentes, cargo que solía recaer en el Maestro Mayor de Obras de la Villa.

Llave del viaje de agua de la Castellana y la Alcubilla
Llaves de los viajes de agua de la Castellana y la Alcubilla (Museo de San Isidro)

La llave de la entrada a los distintos túneles era custodiada por el Mestro Fontanero encargado del viaje correspondiente. Se podía acceder a los túneles, arcas y cambijas a través de pozos y escaleras, desde la calle o desde casas particulares.

El agua de los viajes poseía diversas concentraciones de elementos como sulfatos, cal, magnesio y carbonato de sodio. El carbonato de sodio (sosa) le proporcionaba un sabor característico.

Dependiendo de la calidad, había dos tipos de aguas: finas y dulces. Las aguas finas o dulces eran las que tenían las características necesarias para poder ser bebidas. Las aguas gordas tenían otros usos: riego, limpieza, lavaderos, industria, abrevaderos, etc. y normalmente pertenecían a particulares, que la vendían a los usuarios.

La Casa Real se construyó un viaje propio, el de Palacio o Amaniel, que era gestionado por la junta de Obras y Bosques y daba servicio al Alcazar y a los jardines del Retiro. Aún así, Felipe V compraba en exclusiva las aguas de la Fuente del Berro.

Los viajes de agua funcionaron oficialmente hasta el s.XIX. Aunque en algunas ocasiones se siguieron usando has bien entrado el s. XX. Por ejemplo, en 1913 o 1917 el Canal de Isabel II corto el agua porque venía turbía y la población de Madrid acudió a las viejas fuentes.

Principales viajes de agua de Madrid

(Entre paréntesis, año de construcción, cuando es conocido)

Viajes de aguas finas o dulces:

Los principales viajes de aguas dulces de Madrid fueron:

  • Viaje de la Alcubilla (1399):
    • 22 km, 20 arcas o cambijas, 70.600 l por día, 66 fuentes.
    • Nacía en la dehesa de Chamartín, en el valle de la Alcubilla, antiguo término de Fuencarral.
    • Entrada a Madrid por Tetuán, a 18 m de profundidad.
    • Abastecía al barrio de Chamberí.

 

  • Viaje del Alto Abroñigal (Noticias de obras en 1613-1614):
    • 14 km, 27 arcas o cambijas, 292.149 l/día .
    • Surtía 19 conventos y hospitales, 187 casas y palacios particulares y nueve fuentes públicas.
    • Entre otras, surtía a la fuente del Buen Suceso, coronada por Mariblanca.
    • Nacía junto al puente del arroyo Abroñigal (hoy M-30), a 4 m de profundidad, en el antiguo término de Canillas.
    • Por la calle de Alcalá, llegaba a Madrid a la altura de la actual plaza de Colón.

 

  • Viaje del Bajo Abroñigal (primeras noticias de 1557):
    • 8 km, 41 arcas o cambijas, 1.129.194 l/día.
    • 18 conventos y hospitales, 129 casas y palacios particulares, 19 fuentes públicas.
    • Surtía la Fuentecilla de la calle de Toledo.
    • Nacía en el arroyo Abroñigal, al sur del viaje del Alto Abroñigal, en la Casilla de los Mochuelos, en lo alto de la calle de Alcalá, a 3 m de profundidad, en el antiguo término de Canillejas.
    • Llegaba a Madrid al mismo lugar que el del Alto Abroñigal.

 

  • Viaje de la Fuente Castellana (1621):
    • 52 arcas o cambijas, 284.922 l/día.
    • Surtía a 35 conventos, hospitales y cárceles, 192 casas privadas y 17 fuentes públicas.
    • Nacía en la Casa de Maudes, al oeste de la carretera de Francia, a unos 10 m de profundidad.
    • Entraba a Madrid por un arca situada a la altura de la actual plaza de Emilio Castelar.
    • En la glorieta de Bilbao se le unían los viajes de la Alcubilla y de Contreras.

Otros viajes de aguas finas fueron:

  • Viaje Alto del Retiro (1631):
    • Pinar de ChamartínCasa de Fieras.
    • 15 km, 247.500 l/día, 11 fuentes.

 

  • Viaje del Bajo del Retiro u Oropesa (1631):
    • TetuánFonda de la Castellana (Castellana esquina López de Hoyos) – Retiro.
    • 4,5 km, 38.000 l/día, 6 fuentes.

 

  • Amaniel o de Palacio (reinado de Felipe III):
    • Cercanías del cementerio de FuencarralPlaza de Oriente.
    • Para el abastecimiento del Real Alcázar.
    • Se conservan varios capirotes en la Dehesa de la Villa y parte de un acueducto en la estación de Metro de Ópera.

Acueducto de Amaniel
Acueducto de Amaniel (Museo de los Caños del Peral, Metro Ópera)

 

Viaje de Amaniel
Restos del viaje de Amaniel, a su paso por la Dehesa de la Villa

 

  • Viaje de San Dámaso o de Butarque (primeras noticias de 1407):
    • El único viaje que nacía en el sur de Madrid.
    • Cerro Negro (Carabanchel Bajo) – Huertas de San Dámaso.
    • 2,5 km, surtía a las huertas de San Dámaso y a la fuente del Puente de Toledo.

 

  • Viaje de Retamar (1829):
    • Arroyo de Peña Grande, en El PardoCabecera de la Fuente de la Reina.
    • 2 km, 40.000 l/día.

 

  • Viaje de la Fuente de la Salud (reinado de Felipe V):
    • Cerro del Pimiento, cerca del camino de El PardoFuentes de piedra berroqueña del puente de Segovia.

 

  • Viaje de la Fuente del Rey (1596):
    • (Se desconoce donde comienza) – Fuente del Rey.
    • Margen izquierda del Manzanares, km 5,5 de la antigua carretera de Castilla.

 

Viajes de aguas gordas

 

  • Viaje de la Fuente del Berro (primera mitad del s.XVI)
    • Nace bajo la plaza de Toros de las Ventas.
    • Posible ramal del viaje del Bajo Abroñigal.
    • Su agua, apesar de ser gorda, era la preferida por la Casa Real.
    • Sus aguas estaban poco contaminadas, por encontrarse alejado del casco urbano.
    • Los reyes llevaban su agua en sus desplazamientos por los distintos Reales Sitios.
    • La fuente del Berro se encuentra junto al parque del mismo nombre, en la calle Gabriel Abreu.
    • Sus dos ramales se unen en la calle Peñascales, alimentando el Estanque de los Patos.

Viaje de la Fuente del Berro
Restos del viaje de la Fuente del Berro, restaurados

  • Viaje de la Fuente de Leganitos (1623)
    • Nacimiento en los altos de San Bernardino, en la calle de la Princesa.
    • Sus aguas fueron alabadas López de Hoyos y  por Cervantes en su Quijote:

«Otro libro tengo también, a quien he de llamar Metamorfóseos, o Ovidio español, de invención nueva y rara, porque en él, imitando a Ovidio en lo burlesco, pinto quién fue la Giralda de Sevilla y el ángel de la Madalena,e​ quién el Caño de Vecinguerra,f​ de Córdoba, quiénes los Toros de Guisando, la Sierra Morena, las fuentes de Leganitos y Lavapiés, de Madrid, no olvidándome de la del Piojo, de la del Caño Dorado y de la Priora; y esto, con sus alegorías, metáforas y traslaciones, de modo que alegran, suspenden y enseñan a un mismo punto.»
Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha (capítulo 22 de la Segunda Parte)

Fuente de Leganitos - Plaza de San Marcial (1864)
Fuente de Leganitos , plaza de San Marcial, actual plaza de España (1864)

  • Viaje de Contreras (-)
    • Nacía cerca del valle de Norieta, junto al antiguo camino de Postas, aproximadamente en los impares del paseo de la Castellana.
    • Bajaba a Madrid por el camino a Fuancarral.
    • En la glorieta de San Bernardo se unía al de la Castellana.

 

  • Viaje de la Fuente de la Reina (1855)
    • 4 km, 600.000 l/día, 32 fuentes.
    • El último construido por el Ayuntamiento de Madrid: los viajes más antiguos habían dejado de ser suficientes para el abastecimiento de agua.
    • Solución transitoria, el Canal de Isabel II estaba a punto de ser inaugurado.
    • La Fuente de la Reina se encontraba en la antigua carretera de Castilla, en El Pardo.
    • Tomaba sus aguas de los arroyos de Peña Grande, Claudiata, Regilla y Beacos.
    • Todos se reunían en la Fuente de la Reina.
    • En la antigua plaza de Leganitos (actual de España) se dividía en dos ramales.

 

  • Viaje del Prado de San Jerónimo (-)
    • Nacimiento en los alrededores de la calle del Almirante.
    • Abastecía a las fuentes del paseo del Prado.

 

  • Viaje de los Caños Viejos (-)
    • Inicio en la calle de Segovia, término al final de la misma calle, en la parte más baja.

 

  • Viaje del Conde de Salinas (probablemente 1821)
    • 2 km, 10.000 l/día.
    • Nacimiento en la antigua cañada del Lagarto, actual avenida del Doctor Arce.
    • Final en las proximidades del Museo de Ciencias Naturales.

 

  • Viaje de los Pajaritos o del Buensuceso (1604)
    • 700 m, 3600 l/día.
    • Nacía al norte de la calle de Alcalá.
    • Viaje particular, surtía la antigua quinta de los Pajaritos, entre las calles de Hermosilla y de Ayala y el paseo de la Castellana, propiedad desde 1792 de la duquesa de Córdoba.
    • En el s.XIX la finca se divide y el agua del viaje se destina a la limpieza de alcantarillas.

 

  • Viaje de las Harinas o de la Fuente del camino de Alcalá (1591)
    • Calle de LagascaPlaza de Cibeles, esquina con calle de Alcalá.
    • Su nombre podría provenir del antiguo pósito, localizado más o menos en el solar ocupado por el actual palacio de Linares.

 

  • Viaje del Hospital General (-)
    • Paseo del Prado, esquina con el jardín del Duque de Medinaceli (Hotel Palace) – Glorieta de Carlos V, junto al Hospital General (Museo Reina Sofía)

 

  • Viaje de Atocha (1620):
    • Nacía bajo la Biblioteca Nacional.

 

  • Viaje de las Conchas o de la Fuente de Apolo (-):
    • Cercanías de la antigua plaza de torosFuente de Apolo.

 

  • Viaje de Neptuno (-)
    • Real pósitoFuente de Neptuno.

 

  • Viaje de Toledo (-)
    • Calle ImperialEstanque de la Puerta de Toledo.
    • Para servicio del antiguo matadero, cercano a dicha puerta.

 

  • Viaje de los Gremios (1757)
    • Nacimiento en la calle Salustiano Olózaga.

 

  • Viaje de las Pascualas (1611)
    • Oeste del antiguo hipódromo (Nuevos Ministerios).
    • Surtía al antiguo convento de monjas de San Pascual (Paseo de Recoletos, semiesquina con la calle Prim).

 

  • Viaje de Meaques (-)
    • Cerca de arroyo Meaques.
    • Para riego y para llenar el estanque de la Casa de Campo.
    • Se conservan varios kilómetros del canalillo rectangular de ladrillo.

 

  • Viaje de la Casa de Vacas (-)
    • Comienzo 20 m al sur de la Casa de Vacas, antigua carretera de Castilla, en la actual Casa de Campo.

 




Puertas y portillos de Madrid

En los distintos recintos amurallados que se fueron levantando alrededor de Madrid, desde la muralla hasta la cerca de Felipe IV, en el s. XVII, podíamos encontrar varios tipos de entradas:

  • Puertas: para el paso de peatones y mercancías, se cerraban todas las noches.

  • Portillos: sólo para el paso de peatones.

  • Postigos: peatonales, entradas secundarias al recinto.

Muralla emiral
Muralla cristiana
Cerca del arrabal
Cerca de Felipe II
Cerca de Felipe IV

Windows Draw - dibujo

Muralla emiral

La primera muralla de la Villa, del s. IX. Fue ordenada construir por el emir Muhammad I alrededor del ribat de Maŷrit.

Construida en pedernal y caliza, abarcaba una extensión aproximada de 9 ha y tenía 3 puertas y un portillo, descubierto recientemente en las excavaciones cercanas a la plaza de la Armería.

[1] Puerta al-Vega (de la Vega)

001 Puerta de la Vega
Las tres puerta de la Vega (s. IX – s. XVII – s.XIX)

Se levantó en el entorno de la actual cuesta de la Vega y daba acceso a la ciudad desde el camino del río.

Según la descripción que hace Jerónimo de la Quintana, la entrada era angosta, con una fuerte torre, y compuesta por dos estancias en medio de las cuales aparecían las puertas, que se cerraban con una gran hoja de hierro. Además, en el punto del arco, había un agujero que alojaba una gran pesa de hierro que servía para arrojarse sobre quien quisiera entrar por aquel acceso.

La primera puerta fue derribada a mediados del s. XVII y sustituida por otra, un poco más hacia arriba de la calle Mayor, que estuvo en pie hasta 1707.

En 1708 se construyó una tercera puerta, con un arco central y dos postigos a los lados, sobre la que se colocó una imagen de Nuestra Señora de la Almudena. Fue demolida definitivamente en 1820.

[2] Puerta al-Mudayna (de la Almudena)

Recibía su nombre original por dar acceso el recinto de la almudayna o ciudadela.

Más tarde, tras la conquista cristiana de la villa islámica, se cambión el nombre a arco de Santa María, por estar cerca de la iglesia del mismo nombre.

Fue derribada en 1570, para ensanchar la calle con motivo del paso de Ana de Austria, última esposa de Felipe II. En 1672, se construyó una nueva puerta a la que también se llamó Arco de Santa María.

El arco de la Almudena debía ser muy sencillo, siguiendo los modelos de la arquitectura islámica de la época, lo suficientemente fortificada como para permitir la entrada y la salida de la fortaleza por el camino que llevaba a Guadalajara.

Desde esta puerta partían dos caminos que con el tiempo se convertirían en las dos vías más importantes del Madrid medieval, la calle del Arco de la Almudena y la de la Puerta de Guadalajara, actuales Sacramento y Mayor.

Fue demolida definitivamente en 1569.

[3] Puerta de al-Xagra (la Sagra)

Probablemente, un simple postigo protegido por una torre albarrana pequeña, se levantaba en el lienzo norte de la muralla, en el Campo del Rey, frente a lo que hoy es la plaza de la Armería, en las inmediaciones del cementerio de la Huesa del Raf.

Su nombre vendría por dar acceso a la sagra, campo o espacio agrícola.

Se podría considerar como una hermana menor de la puerta toledana de Bisagra.

Con la primera ampliación cristiana, se construye una nueva puerta en el lienzo este, con el mismo nombre, en el tramo que unía la almudena con el alcázar, a la altura de la intersección de las calles Rebeque y Requena. Es derribada en 1548.

Muralla cristiana:

Segunda muralla de Madrid, construida por Alfonso VII en el s. XII. Era el triple de extensa que la primera, rodeando 35 ha, y tuvo 4 puertas, derribadas en diferentes momentos.

[4] Puerta de Moros

Se abría al sur, sobre la actual Plaza de Puerta de Moros, entre las calles del Almendro y la Cava Baja. Según Jerónimo de la Quintana:

«era estrecha, y también se entraua con bueltas, y por ambages, y deuía de tener los mismos que la de Guadalaxara, que eran tres».

Su nombre haría referencia a la cercanía del barrio musulmán.

Como las otras puertas de esta muralla, quedaba protegida por una torre fuerte. Según un documento de 1519, la de esta puerta estaría avanzada con respecto al muro. A su salida, un puentecillo salvaba el foso que desde allí se dirigía hacia la Puerta Cerrada.

Muy documentado en los últimos años del s.XV, al necesitar muchas reparaciones.

Junto a la puerta, sobre el arranque de la calle de Don Pedro, estaba el cementerio islámico.

[5] Puerta de Cerrada

Culebra Puerta Cerrada
Culebra de Puerta Cerrada

Situada en la actual plaza de Puerta Cerrada, según López de Hoyos tenía labrado en lo alto «un espantable y fiero dragón», por lo que, originalmente, recibió el nombre popular de «Puerta de la Culebra».

Según Quintana, era

«angosta, derecha al principio; al medio hazía vna buelta a línea recta, y al cabo hazía otra para entrar al pueblo, de suerte que ni los de dentro podían ver a los de fuera, ni al contrario los de fuera a los de dentro».

«El llamarse cerrada fue, porque como era tan estrecha y tenía aquellas rebueltas, escondíanse allí de noche gente facinerosa, y robauan y capeauan a los que entrauan y salían por ella, sucediendo muchas desgracias con ocasión de vn peligroso passo que auía a la salida della, en vna puentecilla que auía para passar la Caua, que era muy honda, de suerte que nadie se atreuía a entrar ni salir por ella, ni aun de día; y por remediar tan grande daño, la vinieron a cerrar, estándolo por algún tiempo, hasta que poblándose lo de la otra parte, se tornó a abrir por la comunicación del Arrabal y de la Villa».

[6] Puerta Guadalajara

Puerta de Guadalajara
Reconstrucción de la puerta de Guadalaxara (vídeo del Museo de San Isidro)

La puerta principal y la más suntuosa de la villa, punto principal de paso del tráfico comercial entre Madrid y los lugares de la comarca.

Aparece citada en el Fuero de Madrid (1202), con motivo del muladar (estercolero) que había a su salida.

Desde el s.XIII tenía a su lado un mercado exterior y más adelante las tiendas llegaron a establecerse en el propio interior de la puerta.

Según López de Hoyos,

«antiguamente tenía dos (torres) caballeros a los lados inespugnables, la puerta pequeña, la cual hacía tres vueltas, como tan gran fortaleza».

Construida en mampostería, con ladrillo en la bóveda y sillares en el arco de la puerta.

A finales del s. XV su estado era muy precario, teniéndose que demoler parte de su torre.

Hacia 1535, Carlos I ordenó que se derribase, ante la unánime oposición del Concejo.

En 1538 hubo que derribar la torre y ensanchar la puerta. La piedra obtenida se usó en las obras que Covarrubias realizaba en el Alcázar. Con motivo del derribo, el Concejo madrileño pidió autorización a Carlos I para abrir una pequeña puerta provisional, el Postigo de San Miguel, para poder salvar las obras de derribo, sin tener que dar la vuelta por Puerta Cerrada. Hubo vecinos que se opusieron a la obra, sin éxito.

El postigo se abrió a la altura de la actual plaza de San Miguel, junto a la iglesia. Aunque en principio era provisional, no fue tapiado cuando terminaron las obras de la Puerta Nueva de Guadalajara.

La llamada Puerta Nueva de Guadalajara sufrió un incendio en 1542. Fue renovada con gran lujo en 1572. Desapareció definitivamente el 2 de septiembre de 1582., pues

«haziendo vna noche alegrías la Villa por auer ganado a Portugal el Rey D. Felipe Segundo, fueron tantas las luminarias que pusieron en esta Puerta, que abrsaron toda su grandeza, sin que quedasse más memoria della que el apellido de Puerta de Guadalaxara con que se llama el sitio donde estaua».

[7] Puerta de Valnadú

Probablemente su emplazamiento incicial fue hacia el centro de la manzana que delimitan las actuales calles de Carlos III, Vergara y Lepanto. Tendría una torre fuerte aneja, y su entrada sería, como en las otras tres, en recodo.

Sería puerta que se abría al valle del Arenal y su nombre tendría el mismo origen que los numerosos topónimos de la zona: val valle.

Su estado era precario en la segunda mitad del s. XV, por la cercanía del arroyo del Arenal y por un muladar que había en sus cercanías. El lienzo en el que se encontraba se trasladó a una posición más adelantada, quedando la puerta en el solar de lo que hoy es el Teatro Real.

En 1567 se derriba, junto a la Torre de Alzapierna, aprovechándose la obra para allanar y regularizar sus alrededores, creándose una plaza en aquel lugar.

Cerca del Arrabal

Posiblemente construida en 1438, por una epidemia de peste en la ciudad, para que uniese los arrabales que habían surgido alrededor de la villa.

Se construye también un hospital junto a la puerta de Guadalajara, más adelante conocido como hospital del Buen Suceso, que estuvo en la plaza de la Puerta del Sol hasta 1854, año en que fue derribado.

Esta cerca fue la primera de las tres sucesivas que fueron levantadas por motivos no defensivos sino legales y fiscales, y su trazado es el menos conocido de las tres.

Contaba con seis puertas y postigos.

[13] Puerta de Santo Domingo

Situada en la plaza del mismo nombre, cerca del convento de Santo Domingo el Real, fundado por Santo Domingo de Guzmán en 1212.

[12] Postigo de San Martín

Nombrado así por el cercano convento del mismo nombre. Situado originariamente en el cruce de la calle San Martín con la calle Navas de Tolosa, es trasladado posteriormente hasta la altura de la actual Plaza del Callao.

[11] Puerta del Sol

Su nombre vendría de un sol dibujado en el castillo construido durante la guerra de las Comunidades de Castilla para defender la villa de los imperiales. Posteriormente, en 1539, se construyó una puerta en su lugar. Fue derribada en 1570.

Fue conocida como la puerta de la pestilencia, por el cercano hospital del Buen Suceso.

[10] Puerta de Atocha

Primera con este nombre, levantada en la la actual plaza de Jacinto Benavente.

[9] Postigo de San Millán

Tenía este nombre por la cercana ermita del mismo nombre y estaba situado en la actual plaza de Cascorro.

[8] Puerta de La Latina

En la calle de Toledo, frente a la plaza de la Cebada, su nombre original era de San Francisco. Llevaba hasta el convento del mismo nombre, en el solar de la Basílica de San Francisco el Grande.

Comenzó a llamarse de La Latina por al tener al lado el hospital homónimo, fundado por Beatriz Galindo, la Latina, preceptora de Isabel la Católica y de sus hijos y considerada una de las mujeres más cultas de su época.

Cerca de Felipe II

Mandada construir en 1566, por motivos fiscales y sanitarios, no defensivos, encerraba unas 125 ha de terreno cercado.

No se conocían restos hasta 1991, en que aparecieron unos metros durante las obras de ampliación del Senado en la calle Bailén. Para algunos, restos de la cerca del Arrabal; para otros, de la de Felipe II. En cualquier caso, serían los únicos restos hasta ahora conocidos de cualquiera de ellas.

En realidad, no coinciden con el recorrido hipotético de ninguna de estas cercas, por lo que, o alguna de ellas era mayor, o se trata de otra cerca diferente, una cerca de un arrabal independiente.

Contaba con ocho puertas y postigos:

[13] Puerta de Santo Domingo

La misma que la de la cerca del Arrabal.

[12] Postigo de San Martín

Compartido con la cerca anterior.

[18] Puerta de la Red de San Luis

Frente a los caminos de Hortaleza y Fuencarral, su nombre tendría un doble origen: por la red que se ponía en un mercado de pan cercano para que no lo robaran y por la iglesia de San Luis Obispo, situada en la calle Montera, ya inexistente.

[17] Puerta del Sol

Nueva puerta que sustituyó a la del mismo nombre, más adelantada, siguiendo el trazado de la nueva cerca.

[16] Puerta de Antón Martín

En la plaza del mismo nombre, tomó el nombre del Hospital de San Juan de Dios, más conocido por el nombre de su fundador Antón Martín.

[15] Puerta de Toledo

Sustituía a la Puerta de La Latina.

[14] Puerta de Segovia

Origen de los caminos de Castilla y Extremadura. Se sustituyó en el s.XVII por otra más cercana al Puente de Segovia.

[1] Puerta de la Vega

La misma de la muralla árabe, sustituida en 1708 y definitivamente demolida en 1814.

Cerca de Felipe IV

Mandada construir por Felipe IV en 1625, de ladrillo, argamasa y tierra, encerraba una superficie de unas 500 ha. Tenía una función fundamentalmente fiscal: para controlar que todos los productos y víveres que entraban en la ciudad pagaran su correspondiente impuesto. También para vigilar a las personas que llegaban a Madrid.

Para las obras, se aplicó una sisa (un tipo de impuesto extraordinario y de carácter temporal que se cobraba sobre géneros comestibles, menguando las medidas) en el vino.

Se construyó por sectores separados de la ciudad, en cada uno de los cuales se colocó una puerta de cierta importancia o un portillo que tomaron los nombres de edificios cercanos.

Su trazado se adaptó a la configuración del terreno, lo que hizo que fuera muy irregular.

Impidió el crecimiento de la ciudad hacinando su población durante más de doscientos años. Fue parcialmente rehecha en el s.XVIII y se derribó en 1868.

[34] Portillo de San Bernardino

En la actual calle Princesa, aproximadamente en el cruce con Alberto Aguilera. Construido en ladrillo, sin detalles especialmente destacables.

[33] Portillo del Conde Duque

Por el cuartel del mismo nombre, al lado del portillo. También era conocido como portillo de Guardía. Daba a la cuesta de los Areneros (actual Alberto Aguilera) y su camino tenía una frondosa arboleda.

De ladrillo revocado con yeso imitando a piedra, tenía un solo arco con columnas dóricas y un trofeo militar sosteniendo el escudo de armas de Castilla y de León.

Portillo de Fuencarral
Portillo de Fuencarral, mediados del s. XIX

[32] Puerta (o portillo) de Fuencarral

En la calle de San Bernardo, en la glorieta Ruiz Jiménez, abriéndose al camino que llevaba al pueblo de Fuencarral.

[31] Portillo de las Maravillas

Aproximadamente en la equina de la calle Carranza con la calle Ruiz.

Puerta de Bilbao - Maqueta León Gil de Palacio (1830)
Puerta de Bilbao, maqueta de León Gil de Palacio (1830)

[30] Puerta de Bilbao

Una de las Puertas Reales de Madrid. Las Puerta Reales o de registro tenían dos usos: para las entradas y salidas de los reyes a la villa y para recaudar los impuestos de paso.

Fue conocida también con otros nombres: puerta San Fernando, por la proximidad al Hospicio de San Fernando o puerta de los Pozos de la Nieve, que se encontraban en las proximidades.

Situada en la actual glorieta de Bilbao, fue levantada en 1767. De granito, tenía muy poco que reseñar artísticamente. Contaba con tres huecos, los laterales para peatones y un frontón triangular con letras de bronce.

[29] Puerta de Santa Bárbara

En la actual Plaza de Alonso Martínez. Según las crónicas, era muy poca vistosa.

Puerta de Recoletos
Puerta de Recoletos

[28] Puerta de Recoletos

Otra de las Puertas Reales, se encontraba en el actual Paseo de la Castellana, a la altura de la Plaza de Colón.

Estaba hecha de granito y piedra de Colmenar para los adornos y al ser desmontada, los bloques de granito se usaron como asientos en el Paseo de Recoletos y en el Paseo de la Castellana.

Fue mandada construir por Fernando VI en 1756, según diseño de Francisco Carlier. Tenía tres huecos, el central, el más grande, para los carruajes y los laterales para los peatones y estaba decorada con columnas dóricas, un frontón triangular con las armas reales y trofeos militares y leyendas en sus cuatro caras (lo normal eran dos, así que el pueblo madrileño aprovechó para hacer muchos chascarrillos sobre ella).

 

[27] Puerta de Alcalá

Otra Puerta Real, la actual se encuentra en la Plaza de la Independencia.

Primitiva Puerta de Alcalá
Primitiva puerta de Alcalá (s. XVII)

La primitiva fue construida en 1599 con motivo de la llegada de Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Servía de acceso a la ciudad por el camino real de Aragón y Cataluña. Hecha de ladrillo, se ubicaba algo más al oeste, cerca de la actual calle de Alfonso XI. Tenía un arco central y dos laterales más pequeños.

Sobre el arco central, había otra pequeña arcada con una estatua en piedra de Nuestra Señora de las Mercedes. Sobre los laterales, estatuas de San Pedro Nolasco, fundador de la Orden Mercedaria y de la beata Mariana de Jesús, copatrona de Madrid.

Fue derribada durante el reinado de Carlos III, no le gustó en su entrada en Madrid el 9 de diciembre de 1769.

La puerta actual fue la entrada principal de la villa y uno de los monumentos más representativos del reinado de Carlos III.

Puerta de Alcalá
Puerta actual (s. XVIII)

Para la construcción de la nueva Puerta se presentaron distintos proyectos, entre ellos cinco de Ventura Rodríguez y uno de José de Hermosilla. Finalmente se eligió el de Sabatini: de estilo neoclásico, setenta pies de altura (19,50 m). Ofreció dos acabados distintos que finalmente se fundieron en uno solo, por eso las fachadas son distintas.

Francisco Gutiérrez talló el escudo de armas y los querubines, Roberto Michel hizo las cabezas de león y ornamentos de la fachada.

[26] Portillo de la Campanilla

En la actual Avenida Ciudad de Barcelona, a la altura del colegio Virgen de Atocha. Se abría al camino de Vallecas.

Puerta de Atocha - Maqueta León Gil de Palacio (1830)
Puerta de Atocha, maqueta de León Gil de Palacio (1830).jpg

[25] Puerta de Atocha

Puerta Real. En el cruce de la Plaza del Emperador Carlos V (Atocha) con la Avenida Ciudad de Barcelona, orientada hacia el Paseo Santa María de la Cabeza.

Fue levantada en 1748 y reformada en tre 1828 y 1829. Fabricada en ladrillo, pintada a imitación de piedra berroqueña cuando fue reformada. Tenía tres arcos iguales, y un escudo con las armas reales en una cara y otro con las de Madrid en la otra, ambos flaqueados con querubines y numerosos trofeos de guerra.

[24] Portillo de Valencia

En la esquina de la Ronda de Valencia y Calle de Valencia.

Portillo de Embajadores - Maqueta León Gil de Palacio (1830).jpg
Portillo de Embajadores , maqueta de León Gil de Palacio (1830)JPG

[23] Portillo de Embajadores

En la Glorieta de Embajadores, orientado a la calle del mismo nombre. Construido en 1782 y demolido en 1868.

[22] Portillo del Campillo del Nuevo Mundo

En la plaza del mismo nombre.

[21] Puerta de Toledo

Puerta de Toledo
Puerta de Toledo (s. XIX)

Última de las Puertas Reales, en la Glorieta de la Puerta de Toledo.

Comenzó a construirse en 1813, un poco más abajo de donde se hallaba la antigua Puerta de Toledo de la cerca de Felipe II, y se finalizó en 1827, durante el reinado de Fernando VII.

Diseño de Antonio Aguado, construida en granito. Tres arcos con esculturas de Ramón Barba y Valeriano Salvatierra en piedra de Colmenar que representan a España protegiendo a las artes.

[20] Portillo de Gil Imón

Portillo de Gil Imón - Maqueta León Gil de Palacio (1830).jpg.JPG
Portillo de Gil Imón, maqueta de León Gil de Palacio (1830)

Situado en la Ronda de Segovia, esquina a la calle Gil Imón, a veces figura como Gilimon. Se le dio el nombre del fiscal Gilimon de la Mota.

Algunas partes eran de granito, tenní un solo arco y frontón triangular.

[19] Portillo o Puerta de las Vistillas

Se levantaba en la Ronda de Segovia, a la altura de la Calle Moreno Nieto y según las fuentes de la época era muy miserable.

[14] Puerta de Segovia

En la Calle Segovia, en el cruce de la Ronda de Segovia. La original era de ladrillo y constaba con dos arcos, sin ningún tipo de ornamento y estaba mal conservada. La nueva fue construida en 1773 y derruida en 1854.

[1] Puerta de la Vega

La de la muralla árabe, derribada en 1848.

[35] Puerta de San Vicente

Puerta de San Vicente
Puerta de San Vicente, reconstrucción actual

En la Glorieta de San Vicente, con orientación al Paseo de la Florida, fue construida en 1726, entre los muros de la Montaña del Príncipe Pío y el Campo del Moro y derribada en 1770.

Se levanta la nueva en 1775, durante el reinado de Carlos III, de piedra berroqueña y de Colmenar, siguiendo el diseño de Sabatini en estilo semi-clásico: con tres arcos, los laterales mucho más bajos que el central y destinados al paso de peatones y adornada con piñas, trofeos de guerra, castillos y triglifos.

En 1890 ó 1892 es desmontada para mejorar el tráfico en la zona y se pierde la pista de sus restos. Actualmente, permanecen en paradero desconocido. Existen distintas teorías sobre su destino definitivo: que se hiciesen adoquines con su piedra; que los restos fuesen llevados a los almacenes municipales de la Casa de Campo y, ante el desinterés por ellos, fuesen enterrados y nunca encontrados, a pesar de ser buscados en las décadas finales del s. XX.

En la década de 1990 el ayuntamiento de Madrid presidido por José María Álvarez del Manzano decide reponer la puerta en su lugar original. Se realiza una réplica bajo la dirección del ingeniero Juan A. de las Heras Azcona, que es colocada en posición inversa a la original. La reinauguración tuvo lugar el 25 de abril de 1995.