Vírgenes de Madrid (II) – Nuestra Señora de la Flor de Lys y Nuestra Señora de la Almudena: leyenda y orígenes

Año 1083. De camino a reconquistar Toledo, Alfonso VI se entrevista en secreto con los vecinos mozárabes de la ciudad islámica de Maŷrit. Estos le contaron que, siglos atrás, ante el peligro de la invasión musulmana, y para que no profanasen la imagen de la virgen a la que rendían culto, habían ocultado la talla en los bloques de la muralla de la ciudad. El rey hizo solemne juramento de, una vez conquistada Toledo, volver y ayudar a los cristianos de Maŷrit a encontrar a su Virgen.

Dos años después, tras asediar y conquistar la antigua capital visigoda, Alfonso VI, en atención a su juramento, regresa a Maŷrit y planta asedio a la fortaleza. Le acompañan sus ejércitos, el Cid y sus mesnadas, gentes de Toledo y las órdenes militares más importantes de la época. Pero nada hace mella en la ciudad islámica: las murallas son altas y bien trabajadas, y la puerta Al-Vega es prácticamente inexpugnable…

En un momento dado, un joven se destaca de entre las filas cristianas, trepa por la muralla, reduce a la guarnición de la puerta y la abre para que los soldados entren, sin encontrar resistencia: es el 8 de noviembre de 1085 y Maŷrit ha sido conquistada.

Las nuevas autoridades preparan una ceremonia para encontrar a la Virgen perdida: el día siguiente empezarían a rezar una novena, al tiempo que se harían nueve procesiones consecutivas alrededor de la ciudad, pidiendo que apareciese la imagen. En caso de no aparecer, si fuese necesario, se derribaría la muralla piedra a piedra hasta encontrarla…

Invención de la Virgen (Puertas de la Almudena)
Aparición milagrosa de la Virgen en la muralla (puertas de la Catedral de la Almudena)

La mañana del 9 de noviembre de 1085 salió la primera procesión por la puerta Al-Vega, encabezada por el rey Alfonso VI, el arzobispo Primado de Toledo, el Cid Campeador y los Grandes Maestres de las órdenes Militares. Al poco tiempo, a la altura de los restos de muralla que aún conservamos en la cuesta de la Vega, sucede un hecho sobrenatural: milagrosamente, unos bloques del muro caen, dejando a la vista de todos una hornacina con unas velas encendidas que iluminan la imagen de la Virgen, escondida en ese mismo lugar cientos de años antes…

 

La Virgen es llevada triunfalmente hasta la antigua mezquita de Maŷrit, que a partir de ese momento se convierte en la iglesia de Santa María de Al-Mudayna, la Virgen de la Ciudadela.

 

 


 

[ Todo en esta bella historia de orígenes de Madrid es legendario: la presencia del Cid en la ciudad, el asedio glorioso a la plaza militar islámica y, por supuesto, el ocultamiento de la imagen de la Virgen en una muralla que no fue construida hasta décadas después del mismo… Pero, como ya sabemos, todas las leyendas se basan, aunque sea de forma remota, en un poso de verdad. Volvamos a contar la historia, esta vez de otra forma… ]

 


 

Nuestra Señora de la Flor de Lys
Nuestra Señora de la Flor de Lys

Cuando, a mediados del s. IX, los musulmanes llegan a lo que hoy es Madrid, se encuentran con un pequeño poblamiento visigodo a orillas del arroyo que luego sería conocido como de San Pedro (actual calle de Segovia). Esta gente tenía un santuario (no se sabe si iglesia o ermita) que los musulmanes decidieron usar como mezquita mayor del nuevo asentamiento. En su interior, se veneraba una imagen de la Virgen en forma de fresco en una de las capillas, imagen que los nuevos habitantes de la zona taparon con una capa de yeso: no podían tener representaciones humanas en su mezquita, pero tampoco querían destruirla (María es un personaje muy importante para el Islam).

Pasaron los años, y en 1085 las tropas castellanas de Alfonso VI ocupan la ciudad islámica , como consecuencia de la conquista de Toledo (no fue necesario asedio alguno…). Una de las cosas que hacen es purificar la mezquita, para convertirla en un templo en honor a la Virgen, protectora de las campañas de reconquista cristianas.

Albañiles cristianos son enviados a eliminar las yeserías andalusíes que probablemente adornaban la mezquita. Uno de ellos comienza a raspar el yeso de una de las paredes y, de repente, ante él aparece milagrosamente una imagen de la Virgen con Jesús Niño en brazos…

Poco tiempo pasó entre la historia de «la Virgen encontrada en una pared» y la leyenda de «la Virgen hallada en la muralla»…

(Continuará…)




Madrileñas ilustres (I) – Beatriz Galindo, «la Latina»

¿Beatriz Galindo? (Anónimo, 1501-1525, Mº Lázaro Galdiano)

Nacida en Salamanca, en torno a 1465, escritora y humanista, preceptora de la reina Isabel la Católica y sus hijos, fue una de las mujeres más cultas de su época.

De familia de hidalgos venidos a menos de origen zamorano, fue elegida de entre sus hermanas para ser monja.

Recibió clases de Gramática en la Universidad de Salamanca, donde mostró grandes dotes para el latín: a los quince años era capaz de leer y traducir los textos clásicos y de hablarlo con gran corrección. Su fama se extendió por Salamanca y después por todo el reino y empezó a ser conocida como «La Latina» y su autor preferido era Aristóteles, atribuyéndosele unos comentarios a este filósofo. También escribía poesía en latín y había estudiado teología y medicina.

En 1486, cuando se estaba preparando para ingresar en el convento, es llamada por la reina Isabel la Católica a la Corte.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo la describe así:

«…muy grande gramática y honesta y virtuosa doncella hijadalgo; y la Reina Católica, informada d’esto y deseando aprender la lengua latina, envío por ella y enseñó a la Reina latín, y fue ella tal persona que ninguna mujer le fue tan acepta de cuantas Su Alteza tuvo para sí.»

Gonzalo Fernández de Oviedo, Batallas y Quincuagenas

Su presencia en la Corte no se limitó únicamente a preceptora, la reina tenía en muy alta estima sus consejos.

En diciembre de 1491 es casada con el capitán artillero y consejero de los Reyes Católicos Francisco Ramírez de Madrid, «el artillero». Los monarcas le dieron una dote de 500.000 maravedíes. El matrimonio tuvo dos hijos, Fernán y Nuflo.

En 1499 fundan el Hospital de la Latina, siendo la propia Beatriz la que redactó las Constituciones para el gobierno del mismo. Estaba situado junto a la plaza de la Cebada, muy cerca de otra de las fundaciones de la Latina: el convento de la Concepción Jerónima (1509).

En 1501 enviuda y se retira de la Corte, asentándose su residencia en Madrid, en el actual palacio de Viana (calles Duque de Rivas y Concepción Jerónima).

Ella misa encargó, en 1531, sus monumentos funerarios y los de su marido, probablemente a Diego Siloé, siendo realizados en estilo renacentista plateresco. Fueron instalados en los dos monasterios que fundó: dos cenotafios en la Concepción Francisca y otros dos en la Concepción Jerónima.

Durante su estancia en Madrid, se preocupó de que el Concejo mejorara el barrio en el que viviendo, y que estaba renovando con sus fundaciones: hizo trasladar un muladar, próximo al hospital y clausurar un cementerio mudéjar, en las cercanías.

Muere el 23 de noviembre 1535, y es enterrada en la iglesia de la Concepción Jerónima, bajo el altar del coro alto. Los cenotafios de la Concepción Francisca actualmente se encuentran en el Museo de San Isidro.

Monumento a Beatriz Galindo, en el distrito de Latina

En homenaje a esta ilustre madrileña, el barrio de La Latina toma su nombre del apodo de Beatriz Galindo, pues fue el barrio donde vivió. También lleva ese nombre el distrito de Latina, y existe una estatua en su honor en la plaza de Puerta del Ángel, cuyo autor es José Luis Parés Parra (1999).




Vírgenes de Madrid (I) – Nuestra Señora de Atocha

La leyenda

Siglo I d. C. – La imagen de la Virgen
Nicodemo realiza una imagen de María, madre de Jesús, en madera. La talla es policromada por Lucas el evangelista. Dos discípulos del apóstol Pedro traen la imagen desde Antioquía (actual Turquía).

Siglo VII – La Virgen en Hispania
San Ildefonso, obispo de Toledo, deja por escrito, en una carta enviada a sus discípulos, el que podría ser el primer testimonio escrito sobre la Virgen de Atocha: describe cómo ha rezado ante una imagen con unas características muy similares a la imagen madrileña.

Siglo VIII – El milagro de Gracián Ramírez
Caballero cristiano, Gracián Ramírez era un gran devoto de la Virgen de Atocha e iba diariamente a rezar a su ermita, originalmente en una isleta del Manzanares. Una mañana, al llegar al santuario, la imagen había desaparecido y, tras buscarla durante todo el día, la encontró en un campo de esparto a las afueras de la villa. Lo mismo ocurrió durante varios días, hasta que Ramírez entendió que la Virgen quería que le construyesen una ermita en el espartal. Cuando Ramírez y sus hombres comenzaron a construir el nuevo templo, fueron atacados por los musulmanes que habían llegado recientemente a la zona. Como la batalla parecía perdida, las mujeres e hijas de los cristianos se suicidaron para no caer en manos enemigas. Gracián Ramírez y sus hombres ganan la batalla, y cuando van a rezar ante la Virgen por la muerte de sus familiares, las mujeres, resucitadas, les esperaban arrodilladas ante el altar.

El nombre

Hay distintas teoría sobre el origen del nombre de la Virgen de Atocha:

  • Hay quien defiende que sería una degeneración del nombre de la ciudad desde la que se trajo la imagen a la Península: AntiochiaAtocha.
  • Otra versión sería que deriva del término griego para referirse a María en tanto que madre de Dios: Theotokos («Madre de Dios»)Atocha.
  • Por último, la versión más aceptada es la que emparenta el nombre de la imagen con el término usado para referirse al esparto, planta que había en el lugar donde se encontró milagrosamente la talla: Atocha = EspartoVirgen del Atochar = Virgen del espartal.

Historia y milagros

Todo lo contado sobre el origen de la Virgen de Atocha un poco más arriba es una leyenda sin la más mínima base histórica. Pero incluso la leyenda más descabellada tiene su poso de realidad: en este caso, lo que podemos sacar de esta historia es la sensación que se tuvo siempre de que la Virgen era muy antigua, y que nadie sabía cómo había venido a parar a Madrid… Como vamos a ver a continuación, la talla de Nuestra Señora de Atocha entra en la historia de Madrid en época medieval:

1162 – El primer documento que conservamos en el que se cita el santuario de Nuestra Señora de Atocha son unas bulas de la Catedral de Toledo.

Siglo XIII – El culto a la Virgen de Atocha aparece recogido en un documento de inestimable valor: las Cantigas de Alfonso X el Sabio, donde se cuentan dos milagros de Ntra. Sra. de Tocha de Madride. La cantiga 289 cuenta cómo a un labrador que no iba a misa los domingos se le agarrotaron las manos y no podía abrirlas, curándose al ir a rezar a la Virgen. La 315 relata que un niño que se atragantó con una espiga fue salvado por la Virgen cuando su madre lo llevó a su santuario.

1523 – Los frailes dominicos comienzan a ser los custodios de la imagen, al serles cedida la ermita por el emperador Carlos V, a través de fray Juan Hurtado de Mendoza, su confesor.

1562 – El príncipe Carlos de Austria se recupera de una caída por unas escaleras, atribuyéndose la curación a la Virgen de Atocha. Comienza la estrecha relación de la imagen con la Casa Real: será usada como protectora ante las enfermedades de los reyes, ante ella ofrecerán los éxitos de los ejércitos españoles y por su santuario pasarán los monarcas antes de salir a algún viaje, para encomendarse a su protección. Y se establece la tradición de presentar a Príncipes de Asturias e Infantes ante la Virgen de Atocha cuando nacen.

1566 – Fray Bartolomé de las Casas, defensor de Todos los Indios, pasó sus últimos años de vida en el convento de Atocha, donde fue enterrado a su muerte, en este año.

1580 – Una epidemia de peste (el catarro mortal) asola Madrid. Los madrileños acuden al Santuario de Atocha y sacan a la Virgen en procesión: estuvo tres días en la iglesia de Santa María, tres en Santo Domingo el Real y tres en las Descalzas Reales. La enfermedad remitió.

25 de marzo de 1598 – Se inaugura la nueva capilla de la Virgen, patrocinada por el rey Felipe II. Este rey, además nombra a Nuestra Señora de Atocha patrona real.

Julio de 1631 – Un gran incendio en la Plaza Mayor salta a las manzanas colindantes. El rey, Felipe IV, pide que la Virgen de Atocha sea trasladada hasta la plaza en procesión, para que su presencia apagara el incendio. El fuego cesó, atribuyéndose a la intervención de la Virgen.

1646Felipe IV proclama a la Virgen de Atocha patrona de la Corte. Su conmemoración tiene lugar todos los primeros domingos de octubre.

1672 – Nuevo incendio en Madrid, también aplacado por intercesión de la Virgen de Atocha.

1808 – Las tropas invasoras francesas convierten el santuario en cuartel, provocando terribles daños. Los frailes trasladan la imagen a las Descalzas Reales y posteriormente al Convento de Santo Tomás.

1834 – Durante el proceso de desamortización los dominicos son expulsados, el templo custodiado por el Capellán Real y el convento convertido en Cuartel de Inválidos.

2 de febrero de 1852 – El cura Martín Merino y Gómez atenta contra la reina Isabel II, clavándole un estilete en el costado, cuando se encontraba en el templo de Atocha dando gracias a la Virgen por el buen parto de su hija Isabel.

12 de noviembre de 1863Pío IX concede a la iglesia de Atocha el título de Basílica, siendo el primer templo de Madrid en recibir este título y una de las diez primeras de España.

1951 – Se inaugura el actual templo, tras ser quemado el anterior al poco de declararse la Guerra Civil, en 1936.

La imagen

La Virgen de Atocha
La Virgen de Atocha, Juan Carreño de Miranda (h. 1680)

Durante mucho tiempo, la imagen se presentó al público vestida y cubierta con ricos ropajes, a excepción de caras y manos, pareciendo tener un tamaño mucho mayor del que realmente tiene.

Distintas personas, en acción de gracias por diversos milagros acaecidos por intermediación de la Virgen, comenzaron a regalar a la imagen joyas, adornos, vestidos y mantos, a modo de exvotos. La gran colección de mantos que llegó a atesorar fueron casi todos regalos de las reinas de España. Se conserva el manto de terciopelo rojo y armiño, adornado con castillos y leones de oro, regalo de Isabel II; es lucido por la imagen en las grandes solemnidades. Esta reina también regaló a la imagen una colección de joyas (dos coronas, rostrillo y halo, con diamantes y topacios de Brasil, hoy en el Palacio Real).

Virgen de Atocha
Nuestra Señora de Atocha (c. s. XIII)

Actualmente, la imagen puede verse en su versión original, sin vestidos.

Talla de madera sin policromar, de unos 60 cm de alto (desde lo alto de la corona hasta el plano donde asienta los pies). Sentada en un trono bajo sin respaldo, sostiene a su izquierda a Jesús Niño, y una manzana con la mano derecha. El Niño tiene levantada la mano derecha, bendiciendo a los fieles, con los dedos índice y medio extendidos al modo oriental. El rostro de la Virgen es moreno oscuro, casi negro y sus ojos grandes y rasgados. Tiene una corona tallada, a la que se superpusieron otras de oro y plata. Sus rasgos hieráticos, frontalidad, rigidez, y color la emparentan con las vírgenes románicas, probablemente (según las pocas fuentes documentales que se conservan, como hemos visto más arriba) se trate de una imagen de mediados del s. XII a principios del s. XIII.




El agua en Madrid (II) – Los «viajes de agua»

Periodo medieval

Madrid siempre ha disfrutado de abundancia de aguas, tanto superficiales como subterráneas, hasta el punto de que, según la hipótesis más aceptada (Jaime Oliver Asín, Historia del nombre de Madrid, 1959), el nombre original de nuestra ciudad haría alusión a esta circunstancia: MatriceMaŷritMadrid, lugar con agua.

Esta abundancia de agua fue narrada por algunos autores, como Fernández de Oviedo a principios del s. XV:

« (…) En muchas partes de esta villa, el agua está cerca de la superficie de la tierra, y muy someros los pozos, tanto que con el brazo, sin cuerda, pueden tomar el agua en ellos (…) Así que con razón se movieron á decir los antiguos que aquella villa está armada sobre agua ó fundada sobre agua, (…) ».

Tan importante fue el agua para Madrid que san Isidro, patrón de la villa, tuvo primeramente el oficio de pocero y se hizo famoso por ser capaz de detectar acuíferos.

Desde su fundación en el s. IX,  Madrid tuvo un problema de abastecimiento: era imposible el aprovechamiento del río Manzanares: por su bajo caudal (objeto de coplas y sátiras desde tiempos tempranos), y por un desnivel inadecuado para su explotación efectiva.

El Madrid medieval se expande hacia el noroeste, hacia Alcalá, en dirección opuesta al río, buscando nuevas fuentes de abastecimiento de agua. Este crecimiento urbano hace que la demanda de agua supere pronto el caudal de los arroyos aprobechables que discurrían por la villa.

Desde un primer momento, ya en época emiral, se excavan pozos y se instalan norias, pero en muchos casos se obtenían aguas salobres y de baja calidad, aguas gordas.

Los ingenieros hidráulicos musulmanes de Maŷrit establecen un sistema de captación de aguas subterráneas: las Qanat. Se trata de un sistema ideado en Persia, solución ideal que proporciona un caudal suficiente para la población de Madrid durante siglos. Evolucionan a lo largo de los años en los viajes de agua, definidos como ríos artificiales que desembocan en aljibes. Su época de mayor esplendor y proliferación será entre los ss.XVII – XVIII.

Los viajes de Agua

Con el establecimiento de la Corte en Madrid, durante el reinado de Felipe II, comienza a escasear el agua potable, debido a un aumento la población espectacular y a la tala y destrucción de los montes y prados que rodeaban la Villa, que ocasiona la aridez del suelo y el desecamiento de manantiales.

Se recurre a la captación de aguas subterráneas para el abastecimiento de la población a través de los viajes de agua.

Único sistema utilizado desde su introducción en Madrid en el s.IX hasta mediados del s.XIX, consistía en una serie de pozos y galerías, de drenaje o de captación que finalizaban en fuentes públicas que eran de uso de los vecinos y aguadores.

El sistema de viajes de agua estaba compuesto por una serie de túneles o minas, caños y fuentes.

Los túneles tenían la altura suficiente para que pudiese pasar una persona y, en el centro del suelo, una cañería para transportar el agua. Existían tres tipos:

  • Túneles de captación, por debajo del nivel freático. Nacían al noreste de Madrid, entre los caminos de Fuencarral y Alcalá, en los términos de Fuencarral, Chamartín, Canillas y Canillejas. Se excavaban a una profundidad de

    entre 5 y 40 m, siempre en declive. Estaban revestidos de ladrillo, en bóveda, cuando había peligro de derrumbe. El agua se filtraba a través de sus paredes.

  • Túneles de conducción, por encima del nivel freático. Eran una serie de minas construidas para el transporte de agua hasta la Villa. Cada cien pasos, se abría un arca, depósitos para que el agua reposase y se hiciese cristalina. A lo largo de su recorrido también se encontraban cambijas, depósitos usados para desviar el curso del agua en ángulo recto.

  • Túneles de respiración, construidos en vertical, se tapaban con capirotes de piedra en forma troncopiramidal, de más de medio metro de alto.

Capirote del viaje de Amaniel en la Dehesa de la Villa
Capirote del viaje de Amaniel, en la Dehesa de la Villa

  • Los caños eran de barro cocido sin vidriar, para conservar el sabor del agua. Para su confección se usaba preferentemente el barro de Madrid. En algunos casos, los caños de salida eran de uso privado y vertían en hospitales, conventos, albercas para campos de cultivo, etc. Los contratos para uso privativo eran renovados cada año y se pagaba por el volumen, no por el gasto de agua realizado.

 

Los viajes de agua
Plano y esquema de los viajes de agua de Madrid (Fuente: Nacho Catalán, El País)

 

Para calcular el volumen de agua de los caños, se definió el real de agua: caudal de agua que salía por un caño cuya boca era del diámetro de un real de plata. En Madrid se fijó en 3 pulgadas cúbicas por segundo (~37,55 cm3/seg), o 100 cubas al día (equivalente a 32 hl en el canal del Lozoya). Los caños gruesos se denominaban naranjeros y los estrechos, limoneros.

El caudal se medía dos veces al año, en primavera y en otoño.

Las fuentes no poseían grifo y si se tapaban inundaban los tramos de los viajes. En algunos casos conservamos diversas descripciones: caños de Leganitos (ya citados por Cervantes), fuente del Berro, fuente de los Caños del Peral (ubicada en la actual plaza de Isabel II y que se denominó también Fuente del Arrabal), etc.

Dependían de la Junta de Fuentes y ésta directamente de la Corona. La Junta estaba presidida por el Corregidor de la Villa.

El encargado de las obras de los viajes era el Maestro Mayor de Fuentes, cargo que solía recaer en el Maestro Mayor de Obras de la Villa.

Llave del viaje de agua de la Castellana y la Alcubilla
Llaves de los viajes de agua de la Castellana y la Alcubilla (Museo de San Isidro)

La llave de la entrada a los distintos túneles era custodiada por el Mestro Fontanero encargado del viaje correspondiente. Se podía acceder a los túneles, arcas y cambijas a través de pozos y escaleras, desde la calle o desde casas particulares.

El agua de los viajes poseía diversas concentraciones de elementos como sulfatos, cal, magnesio y carbonato de sodio. El carbonato de sodio (sosa) le proporcionaba un sabor característico.

Dependiendo de la calidad, había dos tipos de aguas: finas y dulces. Las aguas finas o dulces eran las que tenían las características necesarias para poder ser bebidas. Las aguas gordas tenían otros usos: riego, limpieza, lavaderos, industria, abrevaderos, etc. y normalmente pertenecían a particulares, que la vendían a los usuarios.

La Casa Real se construyó un viaje propio, el de Palacio o Amaniel, que era gestionado por la junta de Obras y Bosques y daba servicio al Alcazar y a los jardines del Retiro. Aún así, Felipe V compraba en exclusiva las aguas de la Fuente del Berro.

Los viajes de agua funcionaron oficialmente hasta el s.XIX. Aunque en algunas ocasiones se siguieron usando has bien entrado el s. XX. Por ejemplo, en 1913 o 1917 el Canal de Isabel II corto el agua porque venía turbía y la población de Madrid acudió a las viejas fuentes.

Principales viajes de agua de Madrid

(Entre paréntesis, año de construcción, cuando es conocido)

Viajes de aguas finas o dulces:

Los principales viajes de aguas dulces de Madrid fueron:

  • Viaje de la Alcubilla (1399):
    • 22 km, 20 arcas o cambijas, 70.600 l por día, 66 fuentes.
    • Nacía en la dehesa de Chamartín, en el valle de la Alcubilla, antiguo término de Fuencarral.
    • Entrada a Madrid por Tetuán, a 18 m de profundidad.
    • Abastecía al barrio de Chamberí.

 

  • Viaje del Alto Abroñigal (Noticias de obras en 1613-1614):
    • 14 km, 27 arcas o cambijas, 292.149 l/día .
    • Surtía 19 conventos y hospitales, 187 casas y palacios particulares y nueve fuentes públicas.
    • Entre otras, surtía a la fuente del Buen Suceso, coronada por Mariblanca.
    • Nacía junto al puente del arroyo Abroñigal (hoy M-30), a 4 m de profundidad, en el antiguo término de Canillas.
    • Por la calle de Alcalá, llegaba a Madrid a la altura de la actual plaza de Colón.

 

  • Viaje del Bajo Abroñigal (primeras noticias de 1557):
    • 8 km, 41 arcas o cambijas, 1.129.194 l/día.
    • 18 conventos y hospitales, 129 casas y palacios particulares, 19 fuentes públicas.
    • Surtía la Fuentecilla de la calle de Toledo.
    • Nacía en el arroyo Abroñigal, al sur del viaje del Alto Abroñigal, en la Casilla de los Mochuelos, en lo alto de la calle de Alcalá, a 3 m de profundidad, en el antiguo término de Canillejas.
    • Llegaba a Madrid al mismo lugar que el del Alto Abroñigal.

 

  • Viaje de la Fuente Castellana (1621):
    • 52 arcas o cambijas, 284.922 l/día.
    • Surtía a 35 conventos, hospitales y cárceles, 192 casas privadas y 17 fuentes públicas.
    • Nacía en la Casa de Maudes, al oeste de la carretera de Francia, a unos 10 m de profundidad.
    • Entraba a Madrid por un arca situada a la altura de la actual plaza de Emilio Castelar.
    • En la glorieta de Bilbao se le unían los viajes de la Alcubilla y de Contreras.

Otros viajes de aguas finas fueron:

  • Viaje Alto del Retiro (1631):
    • Pinar de ChamartínCasa de Fieras.
    • 15 km, 247.500 l/día, 11 fuentes.

 

  • Viaje del Bajo del Retiro u Oropesa (1631):
    • TetuánFonda de la Castellana (Castellana esquina López de Hoyos) – Retiro.
    • 4,5 km, 38.000 l/día, 6 fuentes.

 

  • Amaniel o de Palacio (reinado de Felipe III):
    • Cercanías del cementerio de FuencarralPlaza de Oriente.
    • Para el abastecimiento del Real Alcázar.
    • Se conservan varios capirotes en la Dehesa de la Villa y parte de un acueducto en la estación de Metro de Ópera.

Acueducto de Amaniel
Acueducto de Amaniel (Museo de los Caños del Peral, Metro Ópera)

 

Viaje de Amaniel
Restos del viaje de Amaniel, a su paso por la Dehesa de la Villa

 

  • Viaje de San Dámaso o de Butarque (primeras noticias de 1407):
    • El único viaje que nacía en el sur de Madrid.
    • Cerro Negro (Carabanchel Bajo) – Huertas de San Dámaso.
    • 2,5 km, surtía a las huertas de San Dámaso y a la fuente del Puente de Toledo.

 

  • Viaje de Retamar (1829):
    • Arroyo de Peña Grande, en El PardoCabecera de la Fuente de la Reina.
    • 2 km, 40.000 l/día.

 

  • Viaje de la Fuente de la Salud (reinado de Felipe V):
    • Cerro del Pimiento, cerca del camino de El PardoFuentes de piedra berroqueña del puente de Segovia.

 

  • Viaje de la Fuente del Rey (1596):
    • (Se desconoce donde comienza) – Fuente del Rey.
    • Margen izquierda del Manzanares, km 5,5 de la antigua carretera de Castilla.

 

Viajes de aguas gordas

 

  • Viaje de la Fuente del Berro (primera mitad del s.XVI)
    • Nace bajo la plaza de Toros de las Ventas.
    • Posible ramal del viaje del Bajo Abroñigal.
    • Su agua, apesar de ser gorda, era la preferida por la Casa Real.
    • Sus aguas estaban poco contaminadas, por encontrarse alejado del casco urbano.
    • Los reyes llevaban su agua en sus desplazamientos por los distintos Reales Sitios.
    • La fuente del Berro se encuentra junto al parque del mismo nombre, en la calle Gabriel Abreu.
    • Sus dos ramales se unen en la calle Peñascales, alimentando el Estanque de los Patos.

Viaje de la Fuente del Berro
Restos del viaje de la Fuente del Berro, restaurados

  • Viaje de la Fuente de Leganitos (1623)
    • Nacimiento en los altos de San Bernardino, en la calle de la Princesa.
    • Sus aguas fueron alabadas López de Hoyos y  por Cervantes en su Quijote:

«Otro libro tengo también, a quien he de llamar Metamorfóseos, o Ovidio español, de invención nueva y rara, porque en él, imitando a Ovidio en lo burlesco, pinto quién fue la Giralda de Sevilla y el ángel de la Madalena,e​ quién el Caño de Vecinguerra,f​ de Córdoba, quiénes los Toros de Guisando, la Sierra Morena, las fuentes de Leganitos y Lavapiés, de Madrid, no olvidándome de la del Piojo, de la del Caño Dorado y de la Priora; y esto, con sus alegorías, metáforas y traslaciones, de modo que alegran, suspenden y enseñan a un mismo punto.»
Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha (capítulo 22 de la Segunda Parte)

Fuente de Leganitos - Plaza de San Marcial (1864)
Fuente de Leganitos , plaza de San Marcial, actual plaza de España (1864)

  • Viaje de Contreras (-)
    • Nacía cerca del valle de Norieta, junto al antiguo camino de Postas, aproximadamente en los impares del paseo de la Castellana.
    • Bajaba a Madrid por el camino a Fuancarral.
    • En la glorieta de San Bernardo se unía al de la Castellana.

 

  • Viaje de la Fuente de la Reina (1855)
    • 4 km, 600.000 l/día, 32 fuentes.
    • El último construido por el Ayuntamiento de Madrid: los viajes más antiguos habían dejado de ser suficientes para el abastecimiento de agua.
    • Solución transitoria, el Canal de Isabel II estaba a punto de ser inaugurado.
    • La Fuente de la Reina se encontraba en la antigua carretera de Castilla, en El Pardo.
    • Tomaba sus aguas de los arroyos de Peña Grande, Claudiata, Regilla y Beacos.
    • Todos se reunían en la Fuente de la Reina.
    • En la antigua plaza de Leganitos (actual de España) se dividía en dos ramales.

 

  • Viaje del Prado de San Jerónimo (-)
    • Nacimiento en los alrededores de la calle del Almirante.
    • Abastecía a las fuentes del paseo del Prado.

 

  • Viaje de los Caños Viejos (-)
    • Inicio en la calle de Segovia, término al final de la misma calle, en la parte más baja.

 

  • Viaje del Conde de Salinas (probablemente 1821)
    • 2 km, 10.000 l/día.
    • Nacimiento en la antigua cañada del Lagarto, actual avenida del Doctor Arce.
    • Final en las proximidades del Museo de Ciencias Naturales.

 

  • Viaje de los Pajaritos o del Buensuceso (1604)
    • 700 m, 3600 l/día.
    • Nacía al norte de la calle de Alcalá.
    • Viaje particular, surtía la antigua quinta de los Pajaritos, entre las calles de Hermosilla y de Ayala y el paseo de la Castellana, propiedad desde 1792 de la duquesa de Córdoba.
    • En el s.XIX la finca se divide y el agua del viaje se destina a la limpieza de alcantarillas.

 

  • Viaje de las Harinas o de la Fuente del camino de Alcalá (1591)
    • Calle de LagascaPlaza de Cibeles, esquina con calle de Alcalá.
    • Su nombre podría provenir del antiguo pósito, localizado más o menos en el solar ocupado por el actual palacio de Linares.

 

  • Viaje del Hospital General (-)
    • Paseo del Prado, esquina con el jardín del Duque de Medinaceli (Hotel Palace) – Glorieta de Carlos V, junto al Hospital General (Museo Reina Sofía)

 

  • Viaje de Atocha (1620):
    • Nacía bajo la Biblioteca Nacional.

 

  • Viaje de las Conchas o de la Fuente de Apolo (-):
    • Cercanías de la antigua plaza de torosFuente de Apolo.

 

  • Viaje de Neptuno (-)
    • Real pósitoFuente de Neptuno.

 

  • Viaje de Toledo (-)
    • Calle ImperialEstanque de la Puerta de Toledo.
    • Para servicio del antiguo matadero, cercano a dicha puerta.

 

  • Viaje de los Gremios (1757)
    • Nacimiento en la calle Salustiano Olózaga.

 

  • Viaje de las Pascualas (1611)
    • Oeste del antiguo hipódromo (Nuevos Ministerios).
    • Surtía al antiguo convento de monjas de San Pascual (Paseo de Recoletos, semiesquina con la calle Prim).

 

  • Viaje de Meaques (-)
    • Cerca de arroyo Meaques.
    • Para riego y para llenar el estanque de la Casa de Campo.
    • Se conservan varios kilómetros del canalillo rectangular de ladrillo.

 

  • Viaje de la Casa de Vacas (-)
    • Comienzo 20 m al sur de la Casa de Vacas, antigua carretera de Castilla, en la actual Casa de Campo.

 




Comuneros de Madrid

Antecedentes

1516

14 de marzo Carlos I es proclamado rey de Castilla y Aragón en Bruselas, a los 16 años de edad. La proclamación es ilegal, pero aún así es ratificada por el Consejo de Regencia y el Cardenal Cisneros.

8 de abril – El Concejo de la Villa de Madrid pide consejo sobre si alzar pendones en favor del nuevo rey. Cisneros calla, Adriano de Utrech aconseja alzarlos.

10 de abril – Tras una votación nominal entre los regidores del Concejo, ordenada por el teniente corregidor, se decide, por mayoría, alzar pendones en favor de Carlos I. El alcalde Francisco de Vargas es de los pocos que se oponen.

11 de abril – Madrid alza pendones por Carlos I.

1517

19 de septiembreCarlos I llega a España.

8 de noviembre – Muere, en Roa, el Cardenal Cisneros. El gobierno del reino queda en manos de Guillermo de Croy, señor de Chievres.

1518

2 de febrero Carlos I convoca Cortes en Valladolid. Por Madrid, asisten los procuradores Luis Núñez y Antonio de Luzón. Distintas ciudades, entre las que se encuentra Madrid, llevan una serie de peticiones al nuevo rey:

  • Que no se ofrezcan oficios ni dignidades a extranjeros.
  • Que no se saquen caballos, moneda o metales del reino.
  • Que el rey aprenda castellano y conceda audiencia dos días a la semana.
  • Que el rey tenga siempre presente que su madre, doña Juana, sigue siendo «reina y señora destos reynos».

Se producen graves altercados en las Cortes.

7 de febrero – Las peticiones de los procuradores son denegadas, a pesar de lo cual juran protocolariamente a Carlos I.

1519

7 de noviembre – Los regidores de Toledo escriben a las villas castellanas, proponiendo una reunión para buscar una solución a los problemas del reino.

11 de noviembre – El bachiller Gregorio del Castillo responde a Toledo, en nombre del Concejo: Madrid apoya a Toledo y enviará a Francisco Zapata, arcediano, en representación de la villa.

1520

12 de febrero Carlos I anuncia su próxima partida a Alemania, para ser proclamado Emperador y convoca Cortes en Santiago de Compostela. Por Madrid acuden los procuradores Francisco de Vargas y Francisco de Luján, llevando las mismas peticiones que más adelante se recogerán en el ideario de las Comunidades.

7 de marzoCarlos I promulga una Cédula Real, en tono muy duro, contra el Concejo de Madrid. Les ordena que reformen los poderes otorgados a sus procuradores.

31 de marzo – Comienzan las Cortes de Santiago de Compostela. Los procuradores de Salamanca se niegan a prestar juramento al rey mientras no sean aceptadas sus peticiones. Casi todas las ciudades, incluida Madrid, secundan la posición de Salamanca.

3 de abril – Muchas ciudades ceden y prestan servicio al rey, bajo presiones y sobornos. Zamora, Córdoba y Madrid se mantienen firmes en sus reivindicaciones y, ante lo crítico de la situación, Carlos I tiene que suspender las Cortes.

10 de abrilAntonio de Austria es nombrado corregidor de Madrid.

16 de abrilTOLEDO SE SUBLEVA: el corregidor es expulsado de la ciudad, se ocupa el Alcázar y se entrega su mando a Juan de Padilla. Poco después les siguen Segovia, Zamora y Burgos.

22 de abril – Sin saberse aún lo que ha pasado en Toledo, se reanudan las Cortes en Santiago. Carlos I cede en alguna de las peticiones. Sólo se mantienen en su posición contraria a un acuerdo Murcia, Jaén y Madrid.

20 de mayoCarlos I parte hacia Alemania, dejando como gobernador a Adriano de Utrech.

Mediado de junio Hernán Gómez de Herrera, alcalde de Corte, vuelve a Madrid. Se difunde el rumor de que quiere reclutar gente para reprimir la sublevación de Toledo. Los madrileños se amotinan e intentan detenerle, pero consigue ponerse a salvo.

MADRID SE UNE A LA SUBLEVACIÓN DE TOLEDO

La guerra en Madrid

1520

17 al 26 de junioMadrid se une a la sublevación. Se establece un Concejo Revolucionario en la villa, se destituye al corregidor Astudillo y se nombran nuevos cargos:

  • Alcalde mayor: Bachiller Castillo.
  • Justicia y procurador general: Juan Zapata.
  • Regidores: Antonio de Luzón, Pedro Zapata de Cárdenas, Francisco de Herrera, Fernando Ramírez Galindo, Pedro de Losada y Antonio Alcocer.
  • Procurador: Juan Vázquez (mantiene su cargo).
  • Sexmero  de pecheros: Esteban rico (mantiene su cargo).
  • Se crea un nuevo cargo: diputado de parroquia o colación.

25 de junio – Se ofrece a Astudillo que vuelva a ser el corregidor. Se niega, y se nombra a Castillo alcalde ordinario con poderes plenos hasta que alguien designado por el rey vaya a Madrid a ejercer el corregimiento.

Gaspar Dávila, escribano, recoge la prohibición de registrar en las actas los nombres de los asistentes a las reuniones concejiles,

«porque veyan que era mal hecho lo que se hazía y no querían parescer escritos ni firmados en semejantes cosas»

4 de julio Juan Negrete, diputado por la colación de San Ginés, es nombrado alcalde de la fortaleza de El Pardo. Ese mismo día, el Concejo prohíbe tocar a rebato sin licencia de la justicia, propagar rumores infundados sobre la Comunidad y formar corrillos que alboroten.

6 de julio – El cardenal Adriano de Utrech informa al Emperador de que Toledo y Madrid se han confederado,

«assí el pueblo como los nobles».

29 de julio – Se constituye en Ávila la Junta Santa de los comuneros.

13 de agosto – Se colocan cuarenta espingarderos (soldados armados con espingardas, escopetas de cañón muy largo), para que vigilen día y noche los alrededores la villa.

16 de agostoMadrid elige sus procuradores en la Junta Santa: representando a los regidores, Pedro Losada; a los caballeros, Pedro de Sotomayor; y a los pecheros, Diego de Madrid, pañero.

21 de agosto – Los imperiales arrasan y queman Medina del Campo.

COMIENZA LA GUERRA DE LAS COMUNIDADES

4 de septiembre – El Concejo ordena que nadie de dinero a los licenciados Vargas y Coalla, receptores de las rentas reales y se requisan las llaves de sus casas.

El Concejo forma ya las cartas como Justicia e Ayuntamiento e Onrrada Comunidad de la Villa de Madrid.

Mediados de septiembre – Se toman una serie de medidas para aumentar la seguridad de la villa: se completa la cerca del arrabal, se tapian las puertas del Sol y de Toledo, se ponen dos centinelas en la puerta de Valnadú, se ordena a los dueños de los corrales cercanos a los hospitales de La Latina y de Atocha que los cerquen con tapias.

22 de septiembre al 9 de diciembre – Se entrega parte de las armas del Alcázar a los diputados de las colaciones, para que sean repartidas entre los vecinos: 363 escopetas, 418 picas y 126 ballestas.

25 de septiembre – La Junta Santa abandona Ávila y se establece en Tordesillas. Se encomienda al capitán madrileño, Juan Zapata y a Suero del Águila detener en Valladolid al Consejo Real.

23 de noviembreCarlos I comunica a Madrid que ha sido coronado Emperador en Alemania.

5 de diciembre – El ejército imperial toma Tordesillas, apresando a trece procuradores de la Junta Santa, entre ellos el madrileño Pedro Sotomayor.

15 de diciembre – La Junta Santa se establece en Valladolid y pasa a denominarse Junta General del Reino en Cortes.

1521

3 de enero – Continúan en Madrid las obras de la cava de la comunidad.

30 de enero – El Concejo ordena cerrar todas las puertas de la muralla, excepto las de la Vega y el Sol.

28 de febrero – Se encarga a los diputados de colación que cada noche manden a una persona de su parroquia para acompañar a los centinelas puestos en las puertas.

8 de marzo – Se ordena que, a partir de media noche, vigilen la villa treinta hombres: diez en las puertas de la muralla y 20 en los alrededores del Alcázar. Se prohíbe andar por la noche sin ir provistos de antorcha o candela.

10 de marzo – Los diputados guardarán las llaves de las puertas de Madrid, cada uno las de las entradas que haya en su parroquia.

26 de marzo – El Concejo repare entre los vecinos la artillería que hay en Madrid.

18 de abrilCarlos I despoja de sus oficios reales a varios de los sublevados. Entre ellos, los madrileños Antonio de Alcocer, Antonio de Luzón, Juan Zapata, Pedro de Sotomayor, Alonso de Cárdenas, Alonso Coello, Gómez de Villafuerte, Juan de Castelar y Pedro de Herrera.

22 de abril – Se dejan acuartelados dentro de Madrid 300 hombres armados.

23 de abril – BATALLA DE VILLALAR: DERROTA CASI DEFINITIVA DE LOS COMUNEROS

25 de abrilLlega a Madrid la noticia de la derrota de Villalar.

El bachiller Castillo decide abandonar la alcaldía, pero los diputados de colación se lo impiden porque el título «lo tiene e lo a tenido por la Villa». Se reparten mil picas en los Carabancheles, Villaverde y otras villas del alfoz, y se abastece al Alcázar con munición y víveres.

Principios de mayo – Todas las  ciudades sublevadas se han rendido, sólo Madrid y Toledo resisten.

1 al 3 de mayo – Sigue el reparto de armas en el alfoz de Madrid: Vallecas, Rejas, Canillejas, Hortaleza, Coslada y Fuencarral. Castillo negocia con el Duque del Infantado las condiciones para una rendición ventajosa.

8 de mayo – El bachiller Castillo se reúne con los gobernadores de Segovia, dando por cloncluidas las conversaciones para la rendición de Madrid.

11 de mayoCastillo rinde pleitesía al almirante Fadrique Hernández.

15 de mayo – LLega a Madrid el nuevo corregidor Acuña y toma posesión de su cargo.

SE COMPLETA LA RENDICIÓN FORMAL DE LA VILLA

Se abren y desfortifican las puertas de la muralla, se ciega el foso de los arrabales, cesa la sisa de la Comunidad, se entrega el Alcázar al capitán Antonio de Collazos y se restituyen las armas que se habían sacado del Alcázar.

19 de mayoRegresa a Madrid el alcalde Francisco de Vargas.

25 de octubreToledo se rinde: FIN DE LA GUERRA DE LAS COMUNIDADES.

Consecuencias

Tras la capitulación, cincuenta y dos madrileños sufren algún tipo de represalia: pérdida de oficios, confiscación de bienes y haciendas, destierro y ejecuciones.

Veintiuno de los represaliados son excluidos del Perdón General de 1522. Entre ellos:

  • Pedro Losada, Pedro de Sotomayor y Diego de Madrid, procuradores en la Junta Santa. Sotomayor es ajusticiado en Medina del Campo el 13 de octubre de 1522.
  • Juan Zapata, capitán de Madrid, declarado en rebeldía y condenado a muerte el 1 de diciembre.
  • Pedro de Madrid, cabo de escuadra.
  • Juan Negrete, procurador general.
  • Juan Vázquez, procurador de pecheros.
  • Fernando Madrid, administrador de la Comunidad.
  • Francisco Zapata, arcediano

Diecinueve son condenados a destierro, entre los que se encuentran:

  • Rojas y Grajal, capitanes.
  • Antón de Jaén, diputado de colación.
  • Fernando Arias, alguacil.

Gregorio del Castillo y Juan Negrete, máximos responsables de la sublevación en Madrid, sufren un largo proceso por responsabilidad económica. Se les reclaman 200.000 maravedíes, de los que no pueden devolver más que la mitad, por lo que son encarcelados tres años, Castillo en Madrid y Negrete en Valladolid. Finalmente, en 1524 llegan a un concierto de aveniencia con el Concejo de Madrid y Castillo es liberado. Negrete tendrá que esperar hasta el Perdón Real de junio de 1527.

Protagonistas

Comuneros

Juan Zapata

Continuo (guarda de Palacio) de la reina Juana, es nombrado Justicia Mayor y Corregidor por la Comunidad de Madrid. Posteriormente, es nombrado Capitán General y Maestre de Campo de las tropas de la Villa y forma parte del Consejo de Guerra Comunero.

Es apresado el 2 de abril de 1521 y, malherido, es llevado a la cárcel de Medina de Ríoseco. Se le despoja de su oficio de Continuo y de la renta correspondiente (40.000 maravedíes al año).

En octubre de 1522 es excluido del Perdón General concedido de Carlos I y en diciembre del mismo año, condenado a muerte ya ajusticiado.

Participó en la guerra siempre al lado del capitán de Toledo, Juan de Padilla.

Gregorio del Castillo

Hijo de Juan del Castillo y María Díaz Delgado y esposo de Beatriz Guillén, tenía sus casas en la manzana formada por las calles del Rollo, Sacramento y Duque de Nájera. Era bachiller y letrado del Concejo. Fue elegido Alcalde Mayor y Justicia de la Villa por la Comunidad y custodió el Alcázar durante la guerra.

Participó del Perdón General de 1522, pero fue procesado en Madrid por responsabilidades económicas contraídas durante la guerra. Encarcelado desde la rendición de la villa, el 15 de mayo de 1521, se le perdona parte de la deuda y es puesto en libertad en agosto de 1524.

Imperiales

Francisco Vargas Vivero

Hijo de Diego de Vargas, el cojo, y sobrino del licenciado Francisco de Vargas, fue paje de Isabel I de Castilla, veedor general de guerra de los Reyes Católicos, copero del infante don Fernando, regidor de Madrid y alcaide del Alcázar. Estaba casado con María de Lago

María de Lago

Esposa de Francisco Vargas, residía en el Alcázar de Madrid con varios parientes. Allí sufre el asedio de los sublevados.

Según a tradición, fue la heroica defensora de la fortaleza en ausencia de su marido, pero no existen evidencias documentales que lo corroboren. En realidad, su actuación durante la insurrección comunera sólo ha sido documentado dos veces: una carta de su esposo, fechada en 1520, con Madrid ya sublevado, en la que Francisco le pide noticias a María sobre la situación de la villa y el acta de capitulación del Alcázar, de agosto de 1520

«que la señora doña María, muger del señor Francisco de Vargas, es sus hijos y los señores licenciado Diego de Vargas y Graviel de Bivero (sic), sus hermanos, en la salida e en todas las otras cosas sean tratados como quien ellos son, syn que ninguno se atreva a dezir ninguna descortesía».




Puertas y portillos de Madrid

En los distintos recintos amurallados que se fueron levantando alrededor de Madrid, desde la muralla hasta la cerca de Felipe IV, en el s. XVII, podíamos encontrar varios tipos de entradas:

  • Puertas: para el paso de peatones y mercancías, se cerraban todas las noches.

  • Portillos: sólo para el paso de peatones.

  • Postigos: peatonales, entradas secundarias al recinto.

Muralla emiral
Muralla cristiana
Cerca del arrabal
Cerca de Felipe II
Cerca de Felipe IV

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Muralla emiral

La primera muralla de la Villa, del s. IX. Fue ordenada construir por el emir Muhammad I alrededor del ribat de Maŷrit.

Construida en pedernal y caliza, abarcaba una extensión aproximada de 9 ha y tenía 3 puertas y un portillo, descubierto recientemente en las excavaciones cercanas a la plaza de la Armería.

[1] Puerta al-Vega (de la Vega)

001 Puerta de la Vega
Las tres puerta de la Vega (s. IX – s. XVII – s.XIX)

Se levantó en el entorno de la actual cuesta de la Vega y daba acceso a la ciudad desde el camino del río.

Según la descripción que hace Jerónimo de la Quintana, la entrada era angosta, con una fuerte torre, y compuesta por dos estancias en medio de las cuales aparecían las puertas, que se cerraban con una gran hoja de hierro. Además, en el punto del arco, había un agujero que alojaba una gran pesa de hierro que servía para arrojarse sobre quien quisiera entrar por aquel acceso.

La primera puerta fue derribada a mediados del s. XVII y sustituida por otra, un poco más hacia arriba de la calle Mayor, que estuvo en pie hasta 1707.

En 1708 se construyó una tercera puerta, con un arco central y dos postigos a los lados, sobre la que se colocó una imagen de Nuestra Señora de la Almudena. Fue demolida definitivamente en 1820.

[2] Puerta al-Mudayna (de la Almudena)

Recibía su nombre original por dar acceso el recinto de la almudayna o ciudadela.

Más tarde, tras la conquista cristiana de la villa islámica, se cambión el nombre a arco de Santa María, por estar cerca de la iglesia del mismo nombre.

Fue derribada en 1570, para ensanchar la calle con motivo del paso de Ana de Austria, última esposa de Felipe II. En 1672, se construyó una nueva puerta a la que también se llamó Arco de Santa María.

El arco de la Almudena debía ser muy sencillo, siguiendo los modelos de la arquitectura islámica de la época, lo suficientemente fortificada como para permitir la entrada y la salida de la fortaleza por el camino que llevaba a Guadalajara.

Desde esta puerta partían dos caminos que con el tiempo se convertirían en las dos vías más importantes del Madrid medieval, la calle del Arco de la Almudena y la de la Puerta de Guadalajara, actuales Sacramento y Mayor.

Fue demolida definitivamente en 1569.

[3] Puerta de al-Xagra (la Sagra)

Probablemente, un simple postigo protegido por una torre albarrana pequeña, se levantaba en el lienzo norte de la muralla, en el Campo del Rey, frente a lo que hoy es la plaza de la Armería, en las inmediaciones del cementerio de la Huesa del Raf.

Su nombre vendría por dar acceso a la sagra, campo o espacio agrícola.

Se podría considerar como una hermana menor de la puerta toledana de Bisagra.

Con la primera ampliación cristiana, se construye una nueva puerta en el lienzo este, con el mismo nombre, en el tramo que unía la almudena con el alcázar, a la altura de la intersección de las calles Rebeque y Requena. Es derribada en 1548.

Muralla cristiana:

Segunda muralla de Madrid, construida por Alfonso VII en el s. XII. Era el triple de extensa que la primera, rodeando 35 ha, y tuvo 4 puertas, derribadas en diferentes momentos.

[4] Puerta de Moros

Se abría al sur, sobre la actual Plaza de Puerta de Moros, entre las calles del Almendro y la Cava Baja. Según Jerónimo de la Quintana:

«era estrecha, y también se entraua con bueltas, y por ambages, y deuía de tener los mismos que la de Guadalaxara, que eran tres».

Su nombre haría referencia a la cercanía del barrio musulmán.

Como las otras puertas de esta muralla, quedaba protegida por una torre fuerte. Según un documento de 1519, la de esta puerta estaría avanzada con respecto al muro. A su salida, un puentecillo salvaba el foso que desde allí se dirigía hacia la Puerta Cerrada.

Muy documentado en los últimos años del s.XV, al necesitar muchas reparaciones.

Junto a la puerta, sobre el arranque de la calle de Don Pedro, estaba el cementerio islámico.

[5] Puerta de Cerrada

Culebra Puerta Cerrada
Culebra de Puerta Cerrada

Situada en la actual plaza de Puerta Cerrada, según López de Hoyos tenía labrado en lo alto «un espantable y fiero dragón», por lo que, originalmente, recibió el nombre popular de «Puerta de la Culebra».

Según Quintana, era

«angosta, derecha al principio; al medio hazía vna buelta a línea recta, y al cabo hazía otra para entrar al pueblo, de suerte que ni los de dentro podían ver a los de fuera, ni al contrario los de fuera a los de dentro».

«El llamarse cerrada fue, porque como era tan estrecha y tenía aquellas rebueltas, escondíanse allí de noche gente facinerosa, y robauan y capeauan a los que entrauan y salían por ella, sucediendo muchas desgracias con ocasión de vn peligroso passo que auía a la salida della, en vna puentecilla que auía para passar la Caua, que era muy honda, de suerte que nadie se atreuía a entrar ni salir por ella, ni aun de día; y por remediar tan grande daño, la vinieron a cerrar, estándolo por algún tiempo, hasta que poblándose lo de la otra parte, se tornó a abrir por la comunicación del Arrabal y de la Villa».

[6] Puerta Guadalajara

Puerta de Guadalajara
Reconstrucción de la puerta de Guadalaxara (vídeo del Museo de San Isidro)

La puerta principal y la más suntuosa de la villa, punto principal de paso del tráfico comercial entre Madrid y los lugares de la comarca.

Aparece citada en el Fuero de Madrid (1202), con motivo del muladar (estercolero) que había a su salida.

Desde el s.XIII tenía a su lado un mercado exterior y más adelante las tiendas llegaron a establecerse en el propio interior de la puerta.

Según López de Hoyos,

«antiguamente tenía dos (torres) caballeros a los lados inespugnables, la puerta pequeña, la cual hacía tres vueltas, como tan gran fortaleza».

Construida en mampostería, con ladrillo en la bóveda y sillares en el arco de la puerta.

A finales del s. XV su estado era muy precario, teniéndose que demoler parte de su torre.

Hacia 1535, Carlos I ordenó que se derribase, ante la unánime oposición del Concejo.

En 1538 hubo que derribar la torre y ensanchar la puerta. La piedra obtenida se usó en las obras que Covarrubias realizaba en el Alcázar. Con motivo del derribo, el Concejo madrileño pidió autorización a Carlos I para abrir una pequeña puerta provisional, el Postigo de San Miguel, para poder salvar las obras de derribo, sin tener que dar la vuelta por Puerta Cerrada. Hubo vecinos que se opusieron a la obra, sin éxito.

El postigo se abrió a la altura de la actual plaza de San Miguel, junto a la iglesia. Aunque en principio era provisional, no fue tapiado cuando terminaron las obras de la Puerta Nueva de Guadalajara.

La llamada Puerta Nueva de Guadalajara sufrió un incendio en 1542. Fue renovada con gran lujo en 1572. Desapareció definitivamente el 2 de septiembre de 1582., pues

«haziendo vna noche alegrías la Villa por auer ganado a Portugal el Rey D. Felipe Segundo, fueron tantas las luminarias que pusieron en esta Puerta, que abrsaron toda su grandeza, sin que quedasse más memoria della que el apellido de Puerta de Guadalaxara con que se llama el sitio donde estaua».

[7] Puerta de Valnadú

Probablemente su emplazamiento incicial fue hacia el centro de la manzana que delimitan las actuales calles de Carlos III, Vergara y Lepanto. Tendría una torre fuerte aneja, y su entrada sería, como en las otras tres, en recodo.

Sería puerta que se abría al valle del Arenal y su nombre tendría el mismo origen que los numerosos topónimos de la zona: val valle.

Su estado era precario en la segunda mitad del s. XV, por la cercanía del arroyo del Arenal y por un muladar que había en sus cercanías. El lienzo en el que se encontraba se trasladó a una posición más adelantada, quedando la puerta en el solar de lo que hoy es el Teatro Real.

En 1567 se derriba, junto a la Torre de Alzapierna, aprovechándose la obra para allanar y regularizar sus alrededores, creándose una plaza en aquel lugar.

Cerca del Arrabal

Posiblemente construida en 1438, por una epidemia de peste en la ciudad, para que uniese los arrabales que habían surgido alrededor de la villa.

Se construye también un hospital junto a la puerta de Guadalajara, más adelante conocido como hospital del Buen Suceso, que estuvo en la plaza de la Puerta del Sol hasta 1854, año en que fue derribado.

Esta cerca fue la primera de las tres sucesivas que fueron levantadas por motivos no defensivos sino legales y fiscales, y su trazado es el menos conocido de las tres.

Contaba con seis puertas y postigos.

[13] Puerta de Santo Domingo

Situada en la plaza del mismo nombre, cerca del convento de Santo Domingo el Real, fundado por Santo Domingo de Guzmán en 1212.

[12] Postigo de San Martín

Nombrado así por el cercano convento del mismo nombre. Situado originariamente en el cruce de la calle San Martín con la calle Navas de Tolosa, es trasladado posteriormente hasta la altura de la actual Plaza del Callao.

[11] Puerta del Sol

Su nombre vendría de un sol dibujado en el castillo construido durante la guerra de las Comunidades de Castilla para defender la villa de los imperiales. Posteriormente, en 1539, se construyó una puerta en su lugar. Fue derribada en 1570.

Fue conocida como la puerta de la pestilencia, por el cercano hospital del Buen Suceso.

[10] Puerta de Atocha

Primera con este nombre, levantada en la la actual plaza de Jacinto Benavente.

[9] Postigo de San Millán

Tenía este nombre por la cercana ermita del mismo nombre y estaba situado en la actual plaza de Cascorro.

[8] Puerta de La Latina

En la calle de Toledo, frente a la plaza de la Cebada, su nombre original era de San Francisco. Llevaba hasta el convento del mismo nombre, en el solar de la Basílica de San Francisco el Grande.

Comenzó a llamarse de La Latina por al tener al lado el hospital homónimo, fundado por Beatriz Galindo, la Latina, preceptora de Isabel la Católica y de sus hijos y considerada una de las mujeres más cultas de su época.

Cerca de Felipe II

Mandada construir en 1566, por motivos fiscales y sanitarios, no defensivos, encerraba unas 125 ha de terreno cercado.

No se conocían restos hasta 1991, en que aparecieron unos metros durante las obras de ampliación del Senado en la calle Bailén. Para algunos, restos de la cerca del Arrabal; para otros, de la de Felipe II. En cualquier caso, serían los únicos restos hasta ahora conocidos de cualquiera de ellas.

En realidad, no coinciden con el recorrido hipotético de ninguna de estas cercas, por lo que, o alguna de ellas era mayor, o se trata de otra cerca diferente, una cerca de un arrabal independiente.

Contaba con ocho puertas y postigos:

[13] Puerta de Santo Domingo

La misma que la de la cerca del Arrabal.

[12] Postigo de San Martín

Compartido con la cerca anterior.

[18] Puerta de la Red de San Luis

Frente a los caminos de Hortaleza y Fuencarral, su nombre tendría un doble origen: por la red que se ponía en un mercado de pan cercano para que no lo robaran y por la iglesia de San Luis Obispo, situada en la calle Montera, ya inexistente.

[17] Puerta del Sol

Nueva puerta que sustituyó a la del mismo nombre, más adelantada, siguiendo el trazado de la nueva cerca.

[16] Puerta de Antón Martín

En la plaza del mismo nombre, tomó el nombre del Hospital de San Juan de Dios, más conocido por el nombre de su fundador Antón Martín.

[15] Puerta de Toledo

Sustituía a la Puerta de La Latina.

[14] Puerta de Segovia

Origen de los caminos de Castilla y Extremadura. Se sustituyó en el s.XVII por otra más cercana al Puente de Segovia.

[1] Puerta de la Vega

La misma de la muralla árabe, sustituida en 1708 y definitivamente demolida en 1814.

Cerca de Felipe IV

Mandada construir por Felipe IV en 1625, de ladrillo, argamasa y tierra, encerraba una superficie de unas 500 ha. Tenía una función fundamentalmente fiscal: para controlar que todos los productos y víveres que entraban en la ciudad pagaran su correspondiente impuesto. También para vigilar a las personas que llegaban a Madrid.

Para las obras, se aplicó una sisa (un tipo de impuesto extraordinario y de carácter temporal que se cobraba sobre géneros comestibles, menguando las medidas) en el vino.

Se construyó por sectores separados de la ciudad, en cada uno de los cuales se colocó una puerta de cierta importancia o un portillo que tomaron los nombres de edificios cercanos.

Su trazado se adaptó a la configuración del terreno, lo que hizo que fuera muy irregular.

Impidió el crecimiento de la ciudad hacinando su población durante más de doscientos años. Fue parcialmente rehecha en el s.XVIII y se derribó en 1868.

[34] Portillo de San Bernardino

En la actual calle Princesa, aproximadamente en el cruce con Alberto Aguilera. Construido en ladrillo, sin detalles especialmente destacables.

[33] Portillo del Conde Duque

Por el cuartel del mismo nombre, al lado del portillo. También era conocido como portillo de Guardía. Daba a la cuesta de los Areneros (actual Alberto Aguilera) y su camino tenía una frondosa arboleda.

De ladrillo revocado con yeso imitando a piedra, tenía un solo arco con columnas dóricas y un trofeo militar sosteniendo el escudo de armas de Castilla y de León.

Portillo de Fuencarral
Portillo de Fuencarral, mediados del s. XIX

[32] Puerta (o portillo) de Fuencarral

En la calle de San Bernardo, en la glorieta Ruiz Jiménez, abriéndose al camino que llevaba al pueblo de Fuencarral.

[31] Portillo de las Maravillas

Aproximadamente en la equina de la calle Carranza con la calle Ruiz.

Puerta de Bilbao - Maqueta León Gil de Palacio (1830)
Puerta de Bilbao, maqueta de León Gil de Palacio (1830)

[30] Puerta de Bilbao

Una de las Puertas Reales de Madrid. Las Puerta Reales o de registro tenían dos usos: para las entradas y salidas de los reyes a la villa y para recaudar los impuestos de paso.

Fue conocida también con otros nombres: puerta San Fernando, por la proximidad al Hospicio de San Fernando o puerta de los Pozos de la Nieve, que se encontraban en las proximidades.

Situada en la actual glorieta de Bilbao, fue levantada en 1767. De granito, tenía muy poco que reseñar artísticamente. Contaba con tres huecos, los laterales para peatones y un frontón triangular con letras de bronce.

[29] Puerta de Santa Bárbara

En la actual Plaza de Alonso Martínez. Según las crónicas, era muy poca vistosa.

Puerta de Recoletos
Puerta de Recoletos

[28] Puerta de Recoletos

Otra de las Puertas Reales, se encontraba en el actual Paseo de la Castellana, a la altura de la Plaza de Colón.

Estaba hecha de granito y piedra de Colmenar para los adornos y al ser desmontada, los bloques de granito se usaron como asientos en el Paseo de Recoletos y en el Paseo de la Castellana.

Fue mandada construir por Fernando VI en 1756, según diseño de Francisco Carlier. Tenía tres huecos, el central, el más grande, para los carruajes y los laterales para los peatones y estaba decorada con columnas dóricas, un frontón triangular con las armas reales y trofeos militares y leyendas en sus cuatro caras (lo normal eran dos, así que el pueblo madrileño aprovechó para hacer muchos chascarrillos sobre ella).

 

[27] Puerta de Alcalá

Otra Puerta Real, la actual se encuentra en la Plaza de la Independencia.

Primitiva Puerta de Alcalá
Primitiva puerta de Alcalá (s. XVII)

La primitiva fue construida en 1599 con motivo de la llegada de Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Servía de acceso a la ciudad por el camino real de Aragón y Cataluña. Hecha de ladrillo, se ubicaba algo más al oeste, cerca de la actual calle de Alfonso XI. Tenía un arco central y dos laterales más pequeños.

Sobre el arco central, había otra pequeña arcada con una estatua en piedra de Nuestra Señora de las Mercedes. Sobre los laterales, estatuas de San Pedro Nolasco, fundador de la Orden Mercedaria y de la beata Mariana de Jesús, copatrona de Madrid.

Fue derribada durante el reinado de Carlos III, no le gustó en su entrada en Madrid el 9 de diciembre de 1769.

La puerta actual fue la entrada principal de la villa y uno de los monumentos más representativos del reinado de Carlos III.

Puerta de Alcalá
Puerta actual (s. XVIII)

Para la construcción de la nueva Puerta se presentaron distintos proyectos, entre ellos cinco de Ventura Rodríguez y uno de José de Hermosilla. Finalmente se eligió el de Sabatini: de estilo neoclásico, setenta pies de altura (19,50 m). Ofreció dos acabados distintos que finalmente se fundieron en uno solo, por eso las fachadas son distintas.

Francisco Gutiérrez talló el escudo de armas y los querubines, Roberto Michel hizo las cabezas de león y ornamentos de la fachada.

[26] Portillo de la Campanilla

En la actual Avenida Ciudad de Barcelona, a la altura del colegio Virgen de Atocha. Se abría al camino de Vallecas.

Puerta de Atocha - Maqueta León Gil de Palacio (1830)
Puerta de Atocha, maqueta de León Gil de Palacio (1830).jpg

[25] Puerta de Atocha

Puerta Real. En el cruce de la Plaza del Emperador Carlos V (Atocha) con la Avenida Ciudad de Barcelona, orientada hacia el Paseo Santa María de la Cabeza.

Fue levantada en 1748 y reformada en tre 1828 y 1829. Fabricada en ladrillo, pintada a imitación de piedra berroqueña cuando fue reformada. Tenía tres arcos iguales, y un escudo con las armas reales en una cara y otro con las de Madrid en la otra, ambos flaqueados con querubines y numerosos trofeos de guerra.

[24] Portillo de Valencia

En la esquina de la Ronda de Valencia y Calle de Valencia.

Portillo de Embajadores - Maqueta León Gil de Palacio (1830).jpg
Portillo de Embajadores , maqueta de León Gil de Palacio (1830)JPG

[23] Portillo de Embajadores

En la Glorieta de Embajadores, orientado a la calle del mismo nombre. Construido en 1782 y demolido en 1868.

[22] Portillo del Campillo del Nuevo Mundo

En la plaza del mismo nombre.

[21] Puerta de Toledo

Puerta de Toledo
Puerta de Toledo (s. XIX)

Última de las Puertas Reales, en la Glorieta de la Puerta de Toledo.

Comenzó a construirse en 1813, un poco más abajo de donde se hallaba la antigua Puerta de Toledo de la cerca de Felipe II, y se finalizó en 1827, durante el reinado de Fernando VII.

Diseño de Antonio Aguado, construida en granito. Tres arcos con esculturas de Ramón Barba y Valeriano Salvatierra en piedra de Colmenar que representan a España protegiendo a las artes.

[20] Portillo de Gil Imón

Portillo de Gil Imón - Maqueta León Gil de Palacio (1830).jpg.JPG
Portillo de Gil Imón, maqueta de León Gil de Palacio (1830)

Situado en la Ronda de Segovia, esquina a la calle Gil Imón, a veces figura como Gilimon. Se le dio el nombre del fiscal Gilimon de la Mota.

Algunas partes eran de granito, tenní un solo arco y frontón triangular.

[19] Portillo o Puerta de las Vistillas

Se levantaba en la Ronda de Segovia, a la altura de la Calle Moreno Nieto y según las fuentes de la época era muy miserable.

[14] Puerta de Segovia

En la Calle Segovia, en el cruce de la Ronda de Segovia. La original era de ladrillo y constaba con dos arcos, sin ningún tipo de ornamento y estaba mal conservada. La nueva fue construida en 1773 y derruida en 1854.

[1] Puerta de la Vega

La de la muralla árabe, derribada en 1848.

[35] Puerta de San Vicente

Puerta de San Vicente
Puerta de San Vicente, reconstrucción actual

En la Glorieta de San Vicente, con orientación al Paseo de la Florida, fue construida en 1726, entre los muros de la Montaña del Príncipe Pío y el Campo del Moro y derribada en 1770.

Se levanta la nueva en 1775, durante el reinado de Carlos III, de piedra berroqueña y de Colmenar, siguiendo el diseño de Sabatini en estilo semi-clásico: con tres arcos, los laterales mucho más bajos que el central y destinados al paso de peatones y adornada con piñas, trofeos de guerra, castillos y triglifos.

En 1890 ó 1892 es desmontada para mejorar el tráfico en la zona y se pierde la pista de sus restos. Actualmente, permanecen en paradero desconocido. Existen distintas teorías sobre su destino definitivo: que se hiciesen adoquines con su piedra; que los restos fuesen llevados a los almacenes municipales de la Casa de Campo y, ante el desinterés por ellos, fuesen enterrados y nunca encontrados, a pesar de ser buscados en las décadas finales del s. XX.

En la década de 1990 el ayuntamiento de Madrid presidido por José María Álvarez del Manzano decide reponer la puerta en su lugar original. Se realiza una réplica bajo la dirección del ingeniero Juan A. de las Heras Azcona, que es colocada en posición inversa a la original. La reinauguración tuvo lugar el 25 de abril de 1995.




El mudéjar en Madrid

Introducción al arte mudéjar

El término mudéjar tiene su origen en la palabra árabe mudaʒʒan, «domesticado». Apelativo originalmente despectivo, designa a los musulmanes que se quedaron en las zonas conquistadas por los cristianos durante el avance de los reinos cristianos hacia el sur durante la Edad Media. Podían mantener su religión, su lengua y sus costumbres, y normalmente se organizaban en barrios denominados aljamas o morerías.

El arte mudéjar, desarrollado en los reinos cristianos, incorpora influencias andalusíes y fue la consecuencia de la convivencia entre cristianos y musulmanes. Es un arte exclusivamente hispánico y se da entre los ss. XII y XVI. Mezcla estilos típicamente cristianos (románico, gótico y renacentista) con islámicos.

Sus características principales son fundamentalmente estilísticas:

  • Uso de materiales blandos como ladrillo, yeso, cerámica o madera, lo que facilita la abundancia de elementos decorativos.
  • Uso elementos arquitectónicos y temas decorativos propios del arte andalusí.

No es un estilo unitario, tiene características particulares en cada zona que aparece, por lo que se habla de «focos mudéjares», como los de Toledo, León, Aragón o Andalucía y de distintas variantes de mudejarismo: románico de ladrillo (León, Valladolid, Ávila y Segovia), mudéjar occidental (desde el Tajo hasta Portugal), mudéjar aragonés (valles del Ebro, Jalón y Jiloca)…

Tras la conquista del reino de Toledo en 1085 por Alfonso VI, la actual región de Madrid es repoblada, adoptando influencias toledanas en su arte.

Tipología del mudéjar de Madrid

Vamos a seguir la clasificación tipológica de los edificios mudéjares de Madrid que Jorge Jiménez expone en su libro «El Mudéjar madrileño» (2008, Ediciones La Librería, colección La Pequeña Biblioteca de Madrid)

  • Campanarios (siempre únicos)
    • Por sus materiales constructivos
      • Sólo de ladrillo: San Pedro el Viejo (Madrid), Alcorcón, San Nicolás (Madrid).
      • Mampostería encintada (hasta el cuerpo de campanas) y ladrillo (el cuerpo de campanas): Villamanta, Villaverde, Fresno de Torote, Quijorna, Vallecas, Getafe, Móstoles, Boadilla del Monte, Navalcarnero.
      • Especiales: Nuestra Señora de la Antigua de Carabanchel (espadaña), Santa María del Castillo de Buitrago (entero de piedra).
    • Por el número de vanos en el cuerpo de campanas:
      • Una sola ventana: Villamanta, Allcorcón, Villaverde.
      • Dos ventanas: el resto de campanarios.
  • Ábsides (siempre orientados)
    • Lisos: San Antón (Chinchón).
    • De manpostería encintada: Carabanchel, Boadilla, ermita o iglesia del castillo de Manzanares el Real, monasterio de Valdeiglesias.
    • De ladrillo con paños de ventanas ciegas: Móstoles, Cubas de la Sagra, Camarma de Esteruelas, ermita de Patones, Talamanca del Jarama.
    • Con arquillos decorativos: Villaverde, Carabanchel, Humanes, San Nicolás (Madrid).
  • Arcos
    • De herradura polilobulados: Carabanchel.
    • De herradura peraltados: Valdeiglesias.
    • De Herradura apuntados: San Pedro el Viejo (Madrid).
    • Entrecruzados: San Nicolás (Madrid), Navalcarnero.
    • Ojivales por aproximación de hiladas: Valdeiglesias.
    • Semicirculares: Móstoles, Talamanca, Camarma de Esteruelas.
    • Polilobulados: San Nicolás (Madrid), Valdilecha, Cubas.
    • De medio punto: Camarma, Móstoles, Talamanca.
  • Techumbres:
    • De madera (más fáciles de construir), sencillas a par y nudillo o incluso con tirantes.
      • Principalmente en el norte, zona más pobre de la región.
  • Tapias:
    • Sobre todo en el centro, este y sur: los materiales constructivos son los propios de esas zonas (yeso, ladrillo, caliza y tapial).
    • Construidas a base de bandas de ladrillo con mampostería de sílex o caliza en el interior, o tapial de tierra.
    • Suelen tener en la parte superior un tejadillo a dos aguas o albardilla.

Selección de arte mudéjar en Madrid

Alcalá de Henares

001 Alcalá de Henares - Palacio Arzobispal Torreón de Tenorio
Torreón de Tenorio (Palacio Arzobispal), s. XIV

002 Alcalá de Henares - Capilla del Oidor (Arco)
Arco de entrada a la Capilla del Oidor (Iglesia de Santa María), s. XV

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Capilla de San Ildefonso (Paraninfo), 1510

Aldea del Fresno

004 Aldea del Fresno - Ermita de San Polo
Ermita de San Polo, ss. XII – XIII

El Berrueco

005 El Berrueco - Iglesia de Santo Tomás
Santo Tomás Apóstol, ss. XIII – XVII

 

Buitrago del Lozoya

006 Buitrago - Muralla y barbacana
Muralla y barbacana, ss. XI – XV

 

007 Buitrago - Santa María del Castillo
Santa María del Castillo (Exterior), 1321

008 Buitrago - Santa María del Castillo
Santa María del Castillo (Interior), cubierta trasladada desde el Hospital de los Mendoza, s. XV

 

Camarma de Esteruelas

009 Camarma - San Pedro Apostol
San Pedro Apóstol, s. XIII

 

Carabanchel

010 Carabanchel - Santa María la Antigua
Santa María La Antigua, s. XIII

Cubas de la Sagra

011 Cubas - San Andrés Apostol
San Andrés Apóstol, ss. XIV – XVI

 

Colmenar Viejo

012 Colmenar Viejo - Capilla Santa Ana
Capilla de Santa Ana (artesonado), s. XVI

Getafe

013 Getafe - Catedral - Ventana mudéjar
Catedral de Santa María Magdalena (ventana del cuerpo de la torre), s. XVI

Madrid

014 Madrid - Hospital de la Latina - Puerta
Hospital de la Latina (puerta), 1499

015 Madrid - Torre de los Lujanes
Torre de los Lujanes, pp. s. XV

016 Madrid - Descalzas Reales
Monasterio de las Descalzas Reales, 1559

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San Pedro el Viejo, s. XIV

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San Nicolás de los Servitas (torre), ss. XII – XVII

Manzanares el Real

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Castillo Viejo, anterior al s. XIV

020 Manzanares - Castillo de los Mendoza
Castillo de los Mendoza, s. XV

Móstoles

021 Móstoles - Nuestra Señora de la Asunción
Nuestra Señora de la Asunción (ábside), s. XIII

Prádena del Rincón

023 Prádena - Santo Domingo de Silos
Santo Domingo de Silos (ábside), s. XIII

Santorcaz

024 Santorcaz - Castillo de Torremocha
Castillo de Torremocha, s. XIII

Talamanca de Jarama

025 Talamanca de Jarama - Ábside de los Milagros
Ábside de los Milagros, s. XIII

Pelayos de la Presa

026 Pelayos - Monasterio de Valdeiglesias
Monasterio de Santa María la Real de Valdeiglesias, ss- XII – XV

Valdilecha

027 Valdilecha - San Martín Obispo
San Martín Obispo (ábside), s. XIII

028 Valdilecha - San Martín Obispo
San Martín Obispo (interior), s. XIII

 




San Isidro

San Isidro de Madrid

 

Isidro Merlo Quintana nació en Madrid, según la tradición, el 4 de abril de 1082 (Festividad de San Isidoro de Sevilla, de quien tomaría el nombre), en la actual calle del Águila.

Los pocos datos biográficos y la semblanza de los milagros sucedidos por su intercesión, tanto en vida como post-mortem, tienen como fuente las alabanzas incluidas un códice encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504, denominado Códice de San Isidro o del diácono Juan, escrito en latín medieval, de autor desconocido, posiblemente en 1275.

De familia mozárabe, nació al final del periodo de dominación musulmana de Maŷrit. Es probable que sus padres fuesen colonos mozárabes instalados en el arrabal de San Andrés. Las tierras donde vivían, junto a otras de los valles del Jarama y el Tajo, fueron concedidas por Alfonso VI, tras la conquista del reino de Toledo, al caballero repoblador Juan de Vargas.

Su primer trabajo fue pocero: tenía una gran habilidad para encontrar aguas subterráneas y abrir pozos (hoy se denominaría zahorí). Se le atribuyen los siguientes pozos:

  • Casa del bordador Jaime Venézquez, en la calle Mayor.
  • Alquería de doña Nufla, en la conluencia de la calle Mayor con Bordadores.
  • Casa de Isabel y María Falconi, en la calle Toledo.
  • Casa de los herederos de Francisco Vera, en la calle Toledo.
    • La tradición cuenta que este pozo se encuentra actualmente bajo la capilla
      del Cristo de los Dolores de la Colegiata de San Isidro.

Durante el asedio a Madrid de Alí ben Yusuf, en 1109, huye de la ciudad y se refugia en Torrelaguna. Allí conoce a María Toribia, con quien se casa, en la iglesia de Santa María Magdalena. Se trató, casi con toda seguridad, de un noviazgo y un matrimonio de estilo mozárabe: arreglado por las familias y sin poder verse hasta el día de los esponsales.

El matrimonio se traslada a Caraquiz: Isidro atiende unas tierras de la familia de María Toribia y esta cuida y limpia la ermita de Nuestra Señora de la Piedad. Cuando el río Jarama iba crecido, la Virgen ayuda a María a cruzarlo, agarrando su mano.

Contratado por Juan de Vargas en 1119 para atender unos cultivos en Talamanca, es
llamado por su patrón para trabajar en Madrid. Juan de Vargas, según la tradición, será el padrino del hijo de Isidro y María, Illán.

A su vuelta a Madrid, Isidro trabaja en las huertas de la orilla izquierda del Manzanares, donde hoy se encuentra la ermita de la Virgen del Puerto, en las de la orilla derecha, la actual Pradera de San Isidro, y en unas tierras en los Carabancheles.

El códice de San Isidro cuenta sólo cinco milagros, los demás se añaden más tarde, recogidos de la tradición oral durante su proceso de beatificación por varios hagiógrafos.

  • Milagro de los pájaros:
    • Un día de invierno, mientras se dirigía al molino con un saco de grano, se apiadó de los pájaros que estaban a punto de morir por el frío y la falta de alimento, a causa de una gran nevada. Limpió un pedazo de tierra, apartando la nieve, y vació allí la mitad del saco. De camino al molino, alimentó a más pájaros, quedándose sin trigo antes de llegar al mismo. Al llegar al molino, el saco estaba tan lleno de grano como antes.
  • Milagro de los bueyes:
    • Isidro se levantaba temprano para ir a rezar ante las imágenes de la Virgen que existían en el Madrid Medieval, por lo que siempre llegaba tarde a su trabajo en las tierras de los Vargas. Varios compañeros, por envidia, le acusan ante Juan de Vargas. El noble, queriendo comprobar si era cierto lo que le contaban, fue hasta las tierras que le correspondían trabajar a Isidro y escondido esperó a que llegase. Desde allí logro ver cómo unos ángeles ayudaban a Isidro, arando junto a él con una yunta idéntica a la del labrador., que de esa forma no se retrasaba en su trabajo: no es que Isidro no trabajara, sino que los ángeles le ayudaban y le protegían. Tras presenciar el milagro nombró a Isidro administrador de su hacienda.
  • Milagro del lobo:
    • Un día, también durante el invierno, Isidro dejó su burro a la puerta de la iglesia en la que estaba rezando, la ermita de Santa María Magdalena (actual iglesia de Santa María la Antigua, en Carabanchel). Unos vecinos entraron para avisarle de que un lobo se iba a comer a su borrico. Isidro les dijo que marcharan en paz, que saldría cuando terminase de rezar. Al acabar, encontró al burro ileso, el lobo se había marchado sin hacerle nada.
  • Milagro de la olla:
    • En casa de María Toribia e Isidro siempre había comida para los necesitados. Un pobre se acercó a pedirles comida, pero María le dijo que ya no les quedaba nada para ofrecerles. Isidro le rogó que fuera a la olla, a comprobar si aún quedaba algo de comida. A sabiendas de que la había dejado vacía, María se acercó a la olla, encontrándola, de nuevo, rebosante de comida.
  • Milagro del banquete de la Cofradía:
    • En cierta ocasión en que se celebraba una comida fraternal en la cofradía a la que Isidro pertenecía, éste se retrasó bastante por estar rezando. Mientras se dirigía apresurado al lugar, fue seguido por un grupo de mendigos. Tanto tardó que llegó cuando se había acabado. Los hermanos le dijeron que sólo le podían dar el almuerzo a él, sólo habían dejado su parte reservada y no podían dar nada a quienes le acompañaban. Isidro contestó que su porción bastaría para él y para el resto. Comenzó el reparto, habiendo para todos y además sobrando.
  • Milagro de la fuente:
    • Estando en sus campos de Carabanchel, Juan de Vargas pidió agua a Isidro. Éste dio un golpe en unas piedras y comenzó a manar agua, de forma milagrosa (Milagro que dio origen a la ermita del Santo).Después de muerto la relación de san Isidro con el agua siguió siendo especial: varias veces Madrid consiguió salir de tremendas sequías acudiendo a él en rogativa. También existe la tradición de que las aguas que hizo brotar tienen propiedades curativas.
  • Milagro del pozo:
    • Al llegar Isidro de trabajar, encuentra a María llorando desconsolada: su  hijo ha caído al pozo que hay en la casa de los Vargas y ha muerto ahogado. Ambos rezan, destrozados ante la muerte del niño. Al momento, las aguas suben y sobre ellas, el niño flotando.
      Es muy probable que el pozo en el que ocurrió este milagro sea el que actualmente se encuentra en el Museo de San Isidro, antigua casa de los Vargas donde, según la tradición, murió Isidro. Tiene 27 m de profundidad, 3 de ellos de agua.
  • Resurrección de María de Vargas:
    • En cierta ocasión, Isidro recibe la llamada urgente y desesperada de su patrón, Juan de Vargas: su hija María estaba muy enferma. Al llegar a la casa, la niña había muerto. Pero Isidro dijo que no estaba muerta sino dormida y tras orar junto a su cama, María, que además era ahijada suya, volvió a la vida.

 

[ De estos milagros, los cinco primeros son los originales (los recogidos en el códice del s. XII). El resto se añadieron en algún momento entre 1421 y 1426. ]

Isidro muere el 30 de noviembre de 1172 (festividad de San Andrés) y es enterrado en una caja de madera en el cementerio de la parroquia de San Andrés. María muere el 8 de septiembre de 1180 y es enterrada en la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, donde permanece unos 400 años.

Cuarenta años después de su muerte, y tras una serie de apariciones en sueños a varios vecinos de Madrid, se decide trasladar el cuerpo de Isidro al interior de la iglesia de San Andrés. El 1 de abril de 1212 se desentierra a Isidro y se descubre que su cuerpo permanece incorrupto.

Al mismo tiempo, Isidro se aparece a los ejércitos cristianos en forma de pastor y les guía hacia la victoria en la batalla de las Navas de Tolosa.

Alfonso VIII, a su vuelta de la batalla, reconoce en el cuerpo incorrupto del santo al pastor que les había ayudado. Regala a la iglesia un arca de madera policromada con imágenes de la vida del santo, que se apoyó en pies de piedra con forma de leones.

Es canonizado de forma popular desde el hallazgo de su cuerpo incorrupto, pero esta
tradición es prohibida por el papa Urbano VIII. Por este motivo, en 1589 comienzan los trámites de canonización oficial, con una petición de Felipe II.




El Fuero de Madrid

I. Introducción: breves custiones técnicas
II. Detalles y curiosidades del Madrid medieval a través del Fuero de 1202
1 – La villa de Madrid y su alfoz
2 – Habitantes de la villa y diferencias sociales entre ellos
3 – Fiestas y conmemoraciones
4 – Juegos
5 – Oficios
6 – Pesos y medidas
7 – Monedas

I. Introducción: breves cuestiones técnicas

Pequeño ordenamiento jurídico por el que se regían la comunidad de la villa de Madrid y las aldeas de su alfoz.

Promulgado en 1202, estuvo en vigencia has 1348, cuando Alfonso XI promulga el Ordenamiento de Alcalá.

Códice manuscrito compuesto por cuatro cuadernos, uno de ellos perdido.

La versión que conservamos contiene dos cartas y siete agregaciones:

  • Carta Foral: ciento nueve títulos, promulgada en 1202, durante el reinado de Alfonso VIII.
  • Carta del Otorgamiento: agregada a la Carta Foral, como artículo CX. Una sola rúbrica, con veintitrés números. Aproximadamente 1214.
  • Agregaciones: posteriores a las Cartas, en alguna se nombra a Fernando III.

La Carta Foral es conocida como Fuero Viejo o Fuero Antiguo. Fue elaborada por el propio Concejo de Madrid.

La Carta del Otorgamiento fue hecha en conjunto por el Concejo y el rey Alfonso VIII.

La Carta del Otorgamiento y las Agregaciones son de menor extensión que la Foral.

Fuero de transición: estado intermedio entre los fueros redactados por los propios concejos de las villas y con consentimiento real explícito y los que no llevan un consentimiento explícito del rey.

El fuero es redactado únicamente por el Concejo de Madrid, aunque tiene una alusión a la co-autoría o consentimiento de Alfonso VIII.

En su mayor parte, contiene normas penales y procesales, también hay algunas cuestiones administrativas y apenas aparecen cuestiones de derecho civil y privado.

El objetivo del Fuero es la seguridad y la paz de todos los habitantes de la villa, tanto en el propio núcleo como fuera. Madrid estaba asediada por numerosos litigios con otras instancias muy poderosas de la época, como el Arzobispado de Toledo, la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, o la Santa Hermandad de la Mesta.

El Fuero llega a su forma definitiva a lo largo de cuatro fases históricas:

  1. Derecho anterior a la Carta Foral de 1202: antiguos privilegios y cartas reales, normas consuetudinarias (usos y costumbres), fazañas… Conductas colectivas consolidadas en la villa desde su fundación.
  2. Normas de la Carta Foral de 1202.
  3. Normas de las Agregaciones (incluida la Carta de Otorgamiento), posteriores a la Carta Foral de 1202.
  4. Privilegios y cartas reales (Fernando III, Alfonso X y Alfonso XI) y prescripciones concejiles que no estaban en el Fuero de 1202.

Cronología del Fuero Viejo de Madrid:

  • 1202 – Promulgación del Fuero de Madrid.
  • 1214 – Se redacta la Carta de Otorgamiento.
  • 1262Alfonso X otorga a Madrid y su alfoz el Fuero Real. El Concejo lo rechaza y sigue rigiéndose por su propio fuero. El rey tiene que derogar el Fuero Real y confirmar la legislación propia de la villa.
  • 1239Sancho IV confirma el Fuero de Madrid.
  • 1304Fernando III confirma de nuevo el Fuero de Madrid.
  • 1348Alfonso XI promulga el Ordenamiento de Alcalá de Henares, quedando los derechos locales como normas suplementarias.

Datos técnicos del códice del Fuero:

  • Originalmente formado por cuatro cuadernos de ocho páginas cada uno. Actualmente, el segundo está perdido.
  • En su forma actual: veintiséis hojas y cuatro guardas (dos al principio y otras dos al final).
  • Compuesto en escritura gótica del s. XIII, al parecer por una única persona.
  • Contiene bastantes notas al margen, en letra cursiva.

Carta Foral 1202
Primera página del la Carta Foral de Madrid (1202)

Sancti Spiritus
[ad]sit novis g[ratia].
Incipit liber de foris de
[Ma]gerit, vnde d[i]ues
hac paupe[res] uiuant
in pace.

[¡La gracia del espíritu Santo nos asista! Comienza el libro de los fueros de Madrid, para que ricos y pobres vivan en paz]

II. Detalles y curiosidades del Madrid medieval a través del Fuero de 1202

1 – La villa de Madrid y su alfoz

1.1. La villa y su término

El alfoz de Madrid – El alfoz es el término rural que pertenece al concejo de una villa, en el que se encuentran diseminadas varias aldeas o lugares. Las localidades de un alfoz se encuentran bajo la jurisdicción del concejo de la villa. Villa y alfoz constituyen la Comunidad de Villa y Tierra, con autonomía dentro del Reino. El centro de esta comunidad es la villa, compuesta por una urbanización y a veces con un castillo e incluso una muralla.
En el caso de Madrid en la época de los ss.XII y XIII, se trataba de un alfoz eminentemente agrícola, con unos límites marcados en varios artículos del Fuero:

  • Márgenes del bajo Jarama.
  • Márgenes del Manzanares, desde su desembocadura hasta el Pardo y el arroyo de la Zarzuela.

Sexmos y aldeas del alfoz – La Comunidad de Villa y Tierra de Madrid estaba dividida en  tres sexmos. Cada uno de los sexmos tenía derecho a enviar dos procuradores (representantes) al Concejo de la villa principal. Cada uno de estos sexmos contaba con las siguientes aldeas:

  • Sexmo de Vallecas: Canillas, Canillejas, Coslada, San Fernando, Chamartín, Rivas, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Vaciamdrid, Velilla, Vicalvaro y Vallecas. Además los despoblados de Ambrós, Biveros, San Cristobal, Fuente el Fresno, Villanueva, Burrillo, Dos Casas, Huertamojones, Mesones, Fuentidueña, Galápagos, Rejas, Torrepedrosa y Torredelcampo.
  • Sexmo de Aravaca: Alcorcón, Boadilla del Monte, Carabanchel de arriba y de abajo, Humera, Leganés, Majadahonda, Pozuelo, las Rozas y Aravaca. Los despoblados de Torrebermeja, Ribota, Romanillos, Somosaguas y Zarzuela.
  • Sexmo de Villaverde: Casarrubelos, Griñón, Cubas, Funlabrada, Getafe, Parla, Humanes, Pinto, Perales del Rio, Torrejón de la Calzada, Torrejón de Velasco y Villaverde. Con los despoblados de Azedinos, Fregacedos, Polvoranca, Torre Aven Crespin, Alludén, Espartina, Gozques, Cobanubles, Humanejos, Valcolmenarejo, Valdelavega, Caldemiga, Hormigos y Algarrada.

1.2. Arrabales – Un arrabal es un barrio que surge y crece en el exterior del recinto amurallado, fuera del control concejil. Madrid contaba con varios:

  • Arrabal de la morería – Probablemente se formó bastante rápido tras la conquista cristiana de Madrid, a finales del s. XI, al otro lado del barranco de San Pedro (actual calle de Segovia), en torno a la plaza del Alamillo y cerca de la puerta que los cristianos llamarían de Moros (frente a la iglesia de San Andrés).
  • Arrabal de San Ginés – Nombrado por primera vez por Juan Diácono a mediados del s. XIII. Hasta el s. XII había sido un descampado arenoso, cuya existencia como lugar poblado puede rastrearse hasta época islámica. Desde la puerta de Guadalajara se fue expandiendo hacia el norte. En este arrabal estaban las casas de familias importantes como los Mendoza y los Vallejo y colocaron sus locales bordadores, coloreros, boteros, herradores y otros artesanos, reunidos en torno a la iglesia de San Ginés.
  • Arrabal de San Martín – En torno al convento de San Martín, cerca de la puerta de Valnadú o Balnadú. Es el primer arrabal de Madrid del que se tiene noticia, en 1126. Se extendía desde la puerta de Guadalajara hasta la puerta del Sol y de allí, hasta el paseo de Tocha o Atocha. Separado de los arrabales de San Ginés y de Santa Cruz por el arenal de San Ginés y los barrancos de los Caños del Peral, respectivamente.
  • Arrabal de Santo Domingo – En torno al convento de Santo Domingo el Real, fundado al inicio del s. XIII. Junto al de San Francisco, uno de los dos arrabales menores de Madrid. Documentado el convento a partir de 1220, queda aislado de la villa por el barranco de las Hontanillas generado por los Caños del Peral.
  • Arrabal de San Francisco –En torno al convento de San Francisco, fundado en 1217. La regla franciscana de pobreza les prohibía extender su dominio territorial, por lo que el caserío no alcanzó el título de arrabal.
  • Arrabal de Santa Cruz – Formado en torno al camino de «Tocha», a lo largo del s. XIII, por colonos mozárabes.​ Se extendía a lo largo de la parte superior de la calle Atocha, hasta la puerta de Vallecas. Continuaba por la plaza de Matute y la calle del Lobo hasta salir a la carrera de San Jerónimo en su nacimiento en la Puerta del Sol.
  • Arrabal de San Millán –Llamado así por la ermita dedicada a ese santo que había frente al hospital de la Latina (1499). Terrenos y viñedos del mayorazgo de Francisco Ramírez, esposo de Beatriz Galindo, las primeras casas habitadas, junto a la puerta Cerrada, son de tiempos de Juan II de Castilla (1405 – 1454).

1.3. Parroquias, colaciones o barrios – Como otras villas medievales castellanas, Madrid estaba dividida en collaciones (parroquias o barrios), formadas en torno a iglesias. Las collaciones recogidas en el Fuero son diez:

colaciones
Extensión aproximada de las colaciones durante la segunda mitad del s. XV. Las recogidas en el Fuero son (1) Santa María, (2) San Andrés, (3) San Pedro, (4) San Justo, (5) San Salvador, (6) San Miguel de los Octoes, (7) Santiago, (8) San Juan, (9) San Nicolás y (10) San Miguel de la Sagra. (Las dos restantes, porsteriores, son (11) San Ginés, (12) San Martín y (13) Santa Cruz.) [Imagen: José Manuel Castellanos Oñate]

  • (1) Santa María – La parroquia más antigua de Madrid, su origen es anterior a la época islámica. Ermita visigoda, mezquita mayor de Maŷrit y, de nuevo iglesia tras la conquista de Alfonso VI, fue el templo donde se veneró desde tiempos inmemoriales a la imagen de Santa María de la Almudena.
  • (2) San Andrés – De origen mozárabe, fue una de las colaciones medievales más poblada. De gran extensión, su estructura urbana era el de un típico barrio medieval: iglesia en lugar dominante, con una amplia plaza aneja (la actual de la Paja), calles radiales con centro en la puerta de Moros. La morería vieja estaba dentro de los límites de esta colación.
  • (3) San Pedro – Sus habitantes pudieron ser mozárabes, como los de las anteriores, probablemente junto a gentes llegadas de fuera de Madrid. Su trazado urbano era el propio de un barrio islámico. A partir de mediados del s. XIV varias familias importantes construyeron sus casas principales en esta colación.
  • (4) San Justo – En sus inicios, fue la colación más pequeña. En sus inicios fue poblada mayoritariamente por mozárabes, como las anteriores.
  • (5) San Salvador – Su origen es dudoso. Según Jerónimo de la Quintana, inicialmente estuvo dedicada a Santa María Magdalena, lo que apoyaría un origen franco del barrio. Fue una colación muy extensa, llegaba por el sur hasta el barranco de San Pedro, pero poco poblada.
  • (6) San Miguel de los Octoes – De origen también mozárabe, cercana al importantísimo foco comercial de la puerta de Guadalajara. Llegó a tener  una notable pujanza y una densa población.
  • (7) Santiago – Surge en el s. XII con la última ola de repobladores castellanos, procedentes de los valles del Carrión y del Pisuerga. A comienzos del s. XIII ya era la más poblada.
  • (8) San Juan Bautista – Pequeña colación; encajonada entre los barrios de San Miguel de Sagra, San Nicolás y Santiago, última colación con población mozárabe.
  • (9) San Nicolás – Colación de origen franco, pudo formarse al tiempo que el vicus francorum, con los repobladores de esa nacionalidad que no se establecieron en San Martín.
  • (10) San Miguel de la Sagra (extramuros) – Hay muy pocos datos sobre esta colación. Se supone que estuvo muy vinculada a los componentes de la guarnición del Alcázar, a quienes prestaba los servicios religiosos. Ya no figura como barrio en un documento de 1520.

1.4. Coso – Un coso o almuzara es lugar, en las afueras de la ciudad, destinado especialmente a juegos o al ejercicio de los jinetes. Probablemente estaba en el denominado Campo del Rey, una explanada frente al Alcázar, más grande que la actual plaza de la Armería.

1.5. Lugar del Concejo – urante la Edad Media, el Concejo abierto (asamblea de todos los vecinos de la Villa) no tenía un lugar fijo de reunión, aunque parece ser que el más frecuente fue la plazuela de San Salvador (actual plaza de la Villa).

1.6. Mercado – Madrid tendría, como era usual en otras villas de la época, un mercado semanal en el que los campesinos del alfoz y los artesanos de la villa podían vender sus productos. En este mercado también podrían participar los buhoneros de fuera de Madrid. No se sabe el lugar exacto en el que se desarrollaba, pero sería en las plazas y puertas de la villa y en sus arrabales, que es donde había espacio abierto para colocar los puestos.

2 – Habitantes de la villa y diferencias sociales entre ellos

  • Vecinos
  • Propietarios o herederos
  • Moradores o aldeanos
  • Albarranes o forasteros
  • Judíos
  • Moros

3 – Fiestas y conmemoraciones

  • Treguas de la Cuaresma
  • Día de Lázaro
  • Día de Pascua
  • Pascua Mayor
  • Día de San Miguel

4 – Juegos

  • Chito

5 – Oficios

 

  • Atijareros – Arriero, alguien que cobra por llevar las cosas de un lugar a otro.
  • Buhoneros o mercaderes
  • Cardadores
  • Carniceros
  • Carpinteros
  • Curtidores – Aunque este oficio no se nombra de forma explícita en el Fuero, sí que se habla en uno de sus artículos de «corambres» (conjunto de pieles o cueros de un animal o botas u odres hechos de cuero), por lo que se puede suponer que era un trabajo que se desarrollaba en Madrid en esa época.
  • Herreros de azadas y herraduras
  • Panaderos
  • Pescadores
  • Regatones, cecateros o zagaderos – Compraban al por mayor para luego vender al por menor y sacar beneficio. El Fuero prohíbe explícitamente esta práctica, para intentar impedir el encarecimiento de ciertos artículos, sobre todo los alimentos.
  • Taberneros y vinateros – Aunque ya se haya perdido esta producción, en la Edad Media el vino fue un producto muy importante para la economía de la villa. El Fuero prohíbe y penaliza la adulteración del vino con una multa de dos maravedíes.
  • Tejedores
  • Vendedores de caza

6 – Pesos y medidas

  • En el Fuero se nombran las siguiente medidas
    • De peso:
      • Libra
      • Arroba
      • Media, cuarta y tercia de arroba
    • De longitud:
      • Palmo
      • Cana

Dentro de lo complicado que resultaba el sistema de pesos y medidas tradicional de la Corona de Castilla en la Edad Media (y hasta la adopción en España del Sistema Métrico Decimal), podemos intentar organizarlas según sus valores entre el Ordenamiento de Alcalá de Alfonso XI (1348) y la Real Orden de Pesos y Medidas de 1851:

[Los valores aproximados que se muestran son los aplicados en Madrid]

LONGITUD Equivalencia Valor aproximado
Legua Real
24.000 6,74 km
Legua (geográfica)
22.788,77 6,40 km
Cuerda o cordel
99/4 6,95 m
Estadal 12 3,37 m
Braza 6 1,69 m
Cana 6 1,69 m
Paso 5 1,40 m
Vara 3 84,3 cm
Codo 1,5 42,15 cm
Pie 1 28,1 cm
Palmo 3/4 21,07 cm
Geme 1/2 14,05 cm
Pulgada 1/12 2,34 cm
Dedo 1/16 1,75 cm
Línea 1/144 1,9 mm
Punto 1/1728 0,16 mm
SUPERFICIE Equivalencia Valor aproximado
Pie cuadrado 1/6912 0,0776 m2 (ca)
Vara cuadrada
1/768 0,7106 m2 (ca)
Estadal cuadrado
1/48 11,179 m2 (ca)
Cuartillo 1/4 1,341 dam2 (a)
Celemín 1 5,366 dam2 (a)
Aranzada 25/3 44,716 dam2 (a)
Fanega o fanegada
12 64,392 dam2 (a)
Yugada 600 32,196 hm2 (ha)
Caballería 720 38,635 hm2 (ha)
PESO Equivalencia Valor aproximado
Tonelada 20 quintales 920 kg
Quintal 4 arrobas 46 kg
Arroba 25 libras 11,5 kg
Libra 16 onzas 460 g
Marco 1/2 de libra 230 g
Cuarterón 1/4 de libra 115 g
Onza 8 ochavas = 16 adarmes 28,75 g
Fanega de trigo
94 libras 43,24 kg
Fanega de centeno
90 libras 41,4 kg
Fanega de cebada
70 libras 32,2 kg
VOLUMEN Equivalencia Valor aproximado
Cahíz 12 fanegas 666 l
Fanega 12 celemines 55,5 l
Celemín 1 almud = 4 cuartillos 4,62 l
Medio 1/2 celemín 2,312 l
Cuartillón 4 ochavos 1,156 l
VOLUMEN DE VINO Equivalencia Valor aproximado
Moyo 16 cántaras 260,8 l
Cántara o arroba 8 azumbres 16,3 l
Azumbre 4 cuartillos 2,037 l
Botella 1,5 cuartillos 0,764 l
Cuartillo 4 copas 0,509 l
Copa o cortadillo 1 cuarterón 0,127 l

7 – Monedas

      • Áureo – ¿Maravedí de oro?
      • Dinero – Moneda acuñada en Castilla en el s.XIII, de 5,50 g de plata (~2,26 €)
      • Maravedí de oro – 10 maravedíes de plata = 10 dirhems de plata andalusíes. 1/7 de onza de oro (~224,44 €)
      • Maravedí de plata – (~22,44 €) Un maravedí de plata equivalía a 2 ochavas o 60 meajas
      • Cuarta y ochava de maravedí
      • Meaja – 1/60 de maravedí (~3,7 €)
      • Sueldo – 12 dineros (~27,12 €)



Historia del escudo de Madrid

 

 

De plata, una osa de sable apoyada en un madroño de sinople o natural frutado de gules. Bordura de azur cargada de siete estrellas de plata. Al timbre, corona real abierta.

 

  • ~ 1212 – En las crónicas se recoge el hecho de que en 1211, Alfonso VIII preparó en Madrid una expedición contra la taifa de Murcia. Las milicias del Concejo tenían como enseña la osa prieta en campo de plata. Al año siguiente, en 1212, durante la batalla de Las Navas de Tolosa, el Concejo de Madrid participó a las órdenes de Diego López II de Haro, señor de Vizcaya, con el mismo escudo, al igual que en 1217, en la toma de Sevilla por Fernando III. En todos los casos la osa era una figura pasante.
    • Prieta: muy oscura, casi negra. En heráldica se denomina sable al color negro.
    • Campo: parte total e interior del escudo, donde se dibujan las particiones y figuras.
    • Plata: metal heráldico que se representa por el color blanco.
    • Pasante: animal en actitud de andar, visto de lado.

 

  • 1222 – El Concejo y el clero de Madrid llegan a un acuerdo que cierra el conflicto entre ambas instituciones por los montes y tierras de pasto de los alrededores de Madrid, que se arrastraba desde 1202. Se estableció que la Villa explotaría todos los pies de árbol y la caza y al Cabildo le correspondería el disfrute de todos los pastos.
    Para ratificar el acuerdo y para que quedara para la posteridad, se cambió el escudo, añadiendo un árbol (el escudo del Cabildo llevaría una osa pastando). Al nuevo escudo se le añadió también una orla azul con siete estrellas de seis puntas (tres a los lados y una abajo) que antes estaban sobre el lomo de la osa. La osa se inclinaba sobre el árbol, para indicar la posesión dictada por el acuerdo.

 

  • 1544 – A petición de Juan Hurtado de Mendoza, procurador en Cortes por la Villa de Madrid, Carlos I otorga a la villa los títulos de coronada e imperial, concediendo una corona imperial abierta en el escudo. La corona se colocó originalmente sobre la copa del árbol.

 

  • 1600 – El cronista de la villa Juan López de Hoyos cuenta que la corona se cambió a la cima del blasón.

 

  • 1859 – Aparece un nuevo escudo, dividido en dos cuarteles y una manteladura. En el cuartel de la izquierda se representó, sobre fondo azul oscuro, un gripho o dragón de oro. En el de la derecha, sobre fondo blanco rodeado por la bordura azul con estrellas blancas, la osa y el árbol. En la manteladura, en fondo de oro, una corona cívica, por los heroicos actos de Madrid el 2 mayo de 1808.
    El dragón aparece cuando el archivero de la Villa lee a los cronistas clásicos, López de Hoyos y De la Quintana, en relación al descubrimiento del espantable dragón en 1569, al derribarse la muralla de Puerta Cerrada (en realidad, se trataba de una piedra con una culebra grabada). Este hecho fue empleado por Felipe III para construir una leyenda fundacional de Madrid (que emparentaría a la ciudad con Troya).

    • Cuartel: cada una de las particiones (divisiones) del escudo.
    • Manteladura: partición formada por dos líneas curvas que parten del centro del escudo hasta llegar a los ángulos inferiores del mismo.
    • Corona cívica: distinción que se otorgaba en la Roma antigua al ciudadano que salvaba la vida a otro en alguna batalla. Consistía en un cerco de ramas de roble o encina.

 

  • 1873 / 1931 – Durante los dos periodos republicanos de España, la corona real del escudo de Madrid se cambió por una corona mural.
    • Corona mural:cerco de muros almenados o murallas con torreones intercalados, y es usada habitualmente como adorno exterior posicionado en la parte superior del contorno, o timbre.

 

  • 1967 – En el pleno del 28 de abril, el Ayuntamiento dispone un nuevo escudo, eliminando todos los elementos no históricos y dejando aquellos de contrastada tradición en el escudo de Madrid: la osa, el árbol, la corona real (que se hizo más grande) y las estrellas, distribuidas ahora de manera que la séptima se encontraba arriba en lugar de abajo.

 

  • 1982 – Se estilizan los elementos del escudo, dejándolos como los conocemos en la actualidad.