Maria Ana de Jesús

Placa casa natal beata Mariana

María Ana Navarro de Guevara y Romero nace en Madrid el 17 de enero de 1565, en una familia acomodada, relacionada con la corte, ya que su padre era peletero de Felipe II. La casa en la que nació se encontraba en la actual calle de Santiago.

A los 23 años, rompe su relación de noviazgo para dedicarse a la vida religiosa, provocando el enfado de su padre y de su madrastra. Ante las presiones que recibía para casarse con el hombre con quien la habían prometido, que era de familia importante, se cortó el pelo y se desfiguró la cara. [Es posible que Vicenzo Carducho desfigurase la cara de la beata durante el proceso en el que realizó su máscara mortuoria y que esto hiciese que surgiese esta creencia popular]

En 1598 se retira como penitente a una casucha cercana a la ermita de santa Bárbara (en la actual plaza del mismo nombre, donde luego se levantaría el antiguo convento de Santa Bárbara). Con la ayuda de fray Juan Bautista del Santísimo Sacramento, religioso mercedario y reformador de la orden, su director espiritual hasta su muerte, y de vecinos de los alrededores, lleva una vida de ascetismo, dedicándose a la oración, la penitencia y al servicio a los pobres y necesitados.

Placa convento mercedariasEn 1613 ingresa en la Orden de la Merced como terciaria (laica).

Su fama empieza a crecer rápidamente: las noticias de sus experiencias místicas y milagros se extienden por todo Madrid y comienza a ser conocida como la taumaturga madrileña.

Sus superiores le ordenan que escriba sobre sus experiencias. En estos escritos, narra las visiones y los éxtasis místicos que experimentó.

Según su propio relato, en uno de sus éxtasis, Jesucristo le colocó una corona de espinas. Al cumplir los 33 años, en otro éxtasis, Cristo le invitó a probar el martirio de la cruz, a lo que accede, sintiendo el sufrimiento de la crucifixión mientras estaba tendida en la cama. Sus compañeras vieron como su cuerpo adoptaba la forma de un crucificado, sus miembros se pusieron rígidos y no perdieron la rigidez hasta que salió del éxtasis.

También sufría frecuentes visiones y apariciones milagrosas, y cuenta que hablaba con la Virgen e incluso jugaba con Jesús Niño.

Muere el 17 de abril de 1624, con 59 años, de una inflamación pulmonar.

Su cadáver fue expuesto al público durante dos días en medio de una gran concurrencia. Vicente Carducho realizó varias máscaras mortuorias.

Todos querían besar sus manos y sus pies, llevarse trozos de su hábito e incluso, según Jerónimo de la Quintana, hubo una mujer que intentó cortarle un dedo del pie para llevárselo como reliquia. Al poco colocar su cuerpo muerto en la capilla ardiente se empiezan a producir algunos milagros: su cara despide resplandores que bañan de luz el aposento, el cuerpo no queda rígido ni cadavérico y exhala una fragancia especial.

Ese mismo año se inicia su proceso de beatificación, apoyado por los vecinos de Madrid, la nobleza y Felipe IV, que era un gran devoto suyo.

En 1627 se abrió su sepultura y se comprueba que el cuerpo se encuentra intacto, con los miembros flexibles, y sigue exhalando una agradable fragancia. Sólo el rostro se encuentra un tanto desfigurado, por el proceso para realizar las mascarilla mortuorias.

Primitiva puerta de AlcaláComo muestra de devoción, 1636 se coloca una escultura de María Ana en la antigua Puerta de Alcalá (derribada en 1764 para construir la actual).

El 18 de enero de 1783 fue beatificada por Pío VI, y declarada copatrona de Madrid por el Ayuntamiento, junto con san Isidro.

El cuerpo incorrupto se venera actualmente en la iglesia del Convento de don Juan de Alarcón de Madrid (en la calle de Valverde, 15, esquina con la calle de la Puebla), en un sepulcro regalo de Isabel II.

En 1924, al cumplirse 300 años de su muerte, se examina su cuerpo y una vez más se encuentra incorrupto y oloroso. En 1965, cuarto centenario de su nacimiento, se vuelve a constatar lo mismo.

Cuerpo incorrupto beata

Cada aniversario de su muerte, el 17 de abril, se expone al público su cuerpo, que aún hoy sigue exhalando olor a manzana (según las religiosas del convento) y exudando un líquido parecido al aceite, con el que se impregnan los distintos objetos y estampas que se ponen en contacto con su cuerpo.

El 8 de marzo de 2011 se abre el proceso diocesano de canonización en la iglesia de las Mercedarias del convento de Alarcón de Madrid.

 




La canonización de San Isidro

CAnonización de San Isidro
Grabado del interior de la basílica de san Pedro con motivo de la canonización de San Isidro, San Ignacio, Santa Teresa, San Francisco Javier y San Felipe Neri

12 de marzo de 1622. En la Basílica de San Pedro del Vaticano se va a llevar a cabo la canonización de cinco nuevos santos. Se trata de un hecho extraordinario, ya que lo habitual hasta ese momento era canonizar a un solo santo. Esta vez serán elevados a los altares:

  • Ignacio de Loyola (+1556), fundador, en 1534, de la Compañía de Jesús.
  • Francisco Javier (+1582), cofundador de la Compañía de Jesús.
  • Teresa de Jesús (+1582), fundadora de las CArmelitas Descalzas en 1562.
  • Felipe Neri (+1595), fundador, en 1575, de la Congregación del Orarotio, conocido como el «Apóstol de Roma».
  • Isidro Merlo (+1172)

El «Teatro» (arquitectura efímera) levantado en San Pedro está íntegramente dedicado a la vida, milagros y virtudes de Isidro Merlo, un desconocido y oscuro personaje que había vivido en el Madrid de los ss. XI y XII. Los demás santos fueron representados con simples estandartes, uno de ellos compartido por los dos jesuitas.

La explicación oficial es que el Papa ha decidido incluir a los otros cuatro cuando el Teatro a San Isidro ya estaba terminado. La realidad es que se están llevando a cabo una batalla política y una presión sobre el papado, por parte de don Diego Barrionuevo y Peralta (Regidor Perpetuo de la Villa de Madrid), que había sido enviado por el Concejo en 1615 para promover la canonización oficial de San Isidro…

 

SANTO POR ACLAMACIÓN

30 de noviembre de 1272. Muere en Madrid Isidro Merlo.

Cuarenta años después de su muerte, en 1212, comienza a aparecerse en sueños a sus vecinos, reclamando que le entierren dignamente en la iglesia de San Andrés.

El 1 de abril de 1212 es descubierto su cuerpo incorrupto, que es trasladado al interior de la iglesia. El pueblo de Madrid canoniza de forma popular a San Isidro.

Tras la batalla de las Navas de Tolosa, Alfonso VIII pasa por Madrid y descubre que San Isidro es el pastor que les había ayudado a ganar a los almohades.

LA MONARQUÍA CRISTIANA COMIENZA A DAR SU APOYO A SAN ISIDRO DE MADRID.

LA MONARQUÍA DEFIENDE A SAN ISIDRO

1561 — Felipe II establece la corte de forma permanente en Madrid, lo que hace que la fama de San Isidro aumente.

1563 — Finaliza el Concilio de Trento (1545 – 1563).
Como parte de la Contrarreforma, se establece que Roma controlará de forma estricta las canonizaciones, invalidando las canonizaciones populares y articulando un proceso de canonización oficial, con varios escalones:

  • Siervo de Dios — La persona ha muerto siendo católico u ortodoxo. Se recoge el expediente sobre su vida y virtudes.
  • Venerable — Reconocimiento por parte del Cardenal de la zona en que vivió de que el fallecido ha vivido las virtudes cristianas de forma heroica.
  • Beato — Ocurre un milagro por su intercesión o ha muerto mártir. Se permite su veneración pública por la iglesia local. La ceremonia de beatificación es realizada por el Papa o un Cardenal, en San Pedro del Vaticano o, a veces, en su lugar natal.
  • Santo — Un nuevo milagro, tras ser beatificado. Se permite su culto público en toda la Iglesia Católica, fiesta conmemorativa y advocaciones de templos.

Tras la implantación del nuevo proceso, hubo una sola canonización en lo que quedaba del s. XVI y tan sólo diez en todo el s. XVII.

FELIPE II QUIERE QUE SE CANONICE DE FORMA OFICIAL A SAN ISIDRO, LO ANTES POSIBLES.

EL LENTO PROCESO DE CANONIZACIÓN

Década de 1560 — Los Obispos de Toledo realizan investigaciones para el expediente de canonización de San Isidro. Se examina su cuerpo incorrupto, aceptándose como uno de los milagros post mortem necesarios.

Década de 1590 — Comienza una ofensiva diplomática de España para acelerar el proceso. Felipe II envía cartas al embajador de Roma, duque de Sessa, para que presione al Papa.
Alberto de Austria, sobrino predilecto de Felipe II (hijo de María de Austria y Maximiliano II), es nombrado Arzobispo Primado de Toledo. Virrey de Portugal y mano derecha del rey, comparte la fe de su tío hacia San Isidro.

1598 — Muere Felipe II y Alberto de Austria renuncia al arzobispado para casarse con Isabel Clara Eugenia, su prima hermana.

La política exterior de España cambia radicalmente, amansándose ante el poder de Roma. Felipe II había llegado a enviar al Duque de Laba a Roma para que el Papa se plegase a la política española.

ESPAÑA PIERDE PODER ANTE LA CURIA Y EL PROCESO DE CANONIZACIÓN SE ESTANCA.

La situación no mejora con el traslado de la Corte a Valladolid, a instancias del Duque de Lerma, valido de Felipe III, entre 1601 y 1606.

1615 — El Concejo de Madrid se une a las presiones diplomáticas sobre el Papa. Envían a don Diego de Barrionuevo, caballero de Santiago, a Roma. En uno de sus milagros, San Isidro había curado los ataques de gota de Barrionuevo…

8 de noviembre de 1619 — A su vuelta de un viaje a Portugal, Felipe III enferma gravemente, con vómitos y diarrea, en Casarrubios del Monte, cerca de Madrid.
Su estado se agrava, hasta el punto de recibir la extremaunción, y se pide que se traslade el cuerpo incorrupto de San Isidro hasta el lugar.

16 de noviembre de 1619 — Las reliquias llegan a Casarrubios, y Felipe III comienza a recuperarse.

Comienza una fuerte campaña de sobornos por parte del embajador de España (Duque de Alburquerque) y del corregidor (Barrionuevo), cada uno en su esfera de actuación, para ganar favores en el largo proceso de presiones en Roma. Se llega a sobornar al propio Papa.

14 de junio de 1619 —SAN ISIDRO ES BEATIFICADO POR PAULO V BORGHESE

Tras esto, el Papa comunica a Barrionuevo que en España deberán «contentarse con la beatificación». Paulo V, pontífice de familia noble filoespañola, quiere vender caro su favor: Barrionuevo y el duque de Alburquerque informan a Felipe III de que el Papa quiere que «cubra» (es decir, que otorgue Grandeza de España) a su sobrino Marcantonio Borghese, príncipe  de Sulmona. El rey se lo promete.

4 de octubre de 1620 — Scipione Borghese, cardenal nepote (sobrino) de Paulo V, anuncia al rey, a través del Nuncio, la decisión de canonizar a San Isidro.

1621 — Mueren Felipe III y Paulo V, pero el proceso se encuentra ya muy avanzado y Gregorio XV, el nuevo Papa, pertenece a una familia que apoya al partido español en Roma, que se enfrenta a los franceses.

Verano de 1621 — Gregorio XV encarga a Barrionuevo el «Teatro» para la canonización. Mete prisa al corregidor, pues quiere librarse pronto del asunto: está siendo sometido a presiones para canonizar a cuatro beatos que están en lista de espera, entre otros poderes, por el rey de Francia.

FRANCIA SE UNE AL CONFLICTO

Hay un conflicto entre los partidos español y francés de Roma: el partido español era el hegemónico en la ciudad desde el reinado de Carlos I, pero en el s. XVII comienza su lento declive. Por su parte, el partido francés planta cara a España en los asuntos de Roma, mientras empieza a aumentar la influencia del Cardenal Richelieu.

En este contexto, la canonización de San Isidro se vería como un triunfo político de la decadente monarquía católica española.

Los franceses no puede impedir la ceremonia, pero si diluirla con la presencia de otros santos. Aunque casi todos los beatos disponibles son de origen español, las relaciones con Francia de algunos de ellos son suficientemente fuertes:

  • Ignacio de Loyola se formó en la Universidad de París.
  • Francisco Javier fue partidario de Francia en la lucha por la Corona de Navarra. Se fue a vivir a París al asediar los españoles el castillo de su familia.
  • La Compañía de Jesús fue fundada en París.

Barrionuevo mueve los hilos para neutralizar la maniobra francesa. Contrata a Paolo Guidotti como arquitecto mayor del «Teatro» que se va a montar en San Pedro, un artista de segunda pero de la familia Borghese, pariente de Palo V.

Guidotti levanta una gran cancela de madera como elemento principal de la decoración. Arcos y pilastras soportan la iconografía que verán todos los asistentes a la ceremonia: las virtudes y los vicios de San Isidro son representadas mediante figuras de papel maché realizadas por Cesare Ripa, media docena de pintores italianos recrean los milagros del santo en una serie de cuadros pintados para la ocasión.

Presiden la composición decorativa una serie de elementos heráldicos: los escudos del Papa, del rey de España y de Madrid, los emblemas de Barrionuevo y del Duque de Alburquerque…

… SOBRE EL TRONO PAPAL, PRESIDIENDO, UN RETRATO DE FELIPE III.

 

 




San Isidro

San Isidro de Madrid

 

Isidro Merlo Quintana nació en Madrid, según la tradición, el 4 de abril de 1082 (Festividad de San Isidoro de Sevilla, de quien tomaría el nombre), en la actual calle del Águila.

Los pocos datos biográficos y la semblanza de los milagros sucedidos por su intercesión, tanto en vida como post-mortem, tienen como fuente las alabanzas incluidas un códice encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504, denominado Códice de San Isidro o del diácono Juan, escrito en latín medieval, de autor desconocido, posiblemente en 1275.

De familia mozárabe, nació al final del periodo de dominación musulmana de Maŷrit. Es probable que sus padres fuesen colonos mozárabes instalados en el arrabal de San Andrés. Las tierras donde vivían, junto a otras de los valles del Jarama y el Tajo, fueron concedidas por Alfonso VI, tras la conquista del reino de Toledo, al caballero repoblador Juan de Vargas.

Su primer trabajo fue pocero: tenía una gran habilidad para encontrar aguas subterráneas y abrir pozos (hoy se denominaría zahorí). Se le atribuyen los siguientes pozos:

  • Casa del bordador Jaime Venézquez, en la calle Mayor.
  • Alquería de doña Nufla, en la conluencia de la calle Mayor con Bordadores.
  • Casa de Isabel y María Falconi, en la calle Toledo.
  • Casa de los herederos de Francisco Vera, en la calle Toledo.
    • La tradición cuenta que este pozo se encuentra actualmente bajo la capilla
      del Cristo de los Dolores de la Colegiata de San Isidro.

Durante el asedio a Madrid de Alí ben Yusuf, en 1109, huye de la ciudad y se refugia en Torrelaguna. Allí conoce a María Toribia, con quien se casa, en la iglesia de Santa María Magdalena. Se trató, casi con toda seguridad, de un noviazgo y un matrimonio de estilo mozárabe: arreglado por las familias y sin poder verse hasta el día de los esponsales.

El matrimonio se traslada a Caraquiz: Isidro atiende unas tierras de la familia de María Toribia y esta cuida y limpia la ermita de Nuestra Señora de la Piedad. Cuando el río Jarama iba crecido, la Virgen ayuda a María a cruzarlo, agarrando su mano.

Contratado por Juan de Vargas en 1119 para atender unos cultivos en Talamanca, es
llamado por su patrón para trabajar en Madrid. Juan de Vargas, según la tradición, será el padrino del hijo de Isidro y María, Illán.

A su vuelta a Madrid, Isidro trabaja en las huertas de la orilla izquierda del Manzanares, donde hoy se encuentra la ermita de la Virgen del Puerto, en las de la orilla derecha, la actual Pradera de San Isidro, y en unas tierras en los Carabancheles.

El códice de San Isidro cuenta sólo cinco milagros, los demás se añaden más tarde, recogidos de la tradición oral durante su proceso de beatificación por varios hagiógrafos.

  • Milagro de los pájaros:
    • Un día de invierno, mientras se dirigía al molino con un saco de grano, se apiadó de los pájaros que estaban a punto de morir por el frío y la falta de alimento, a causa de una gran nevada. Limpió un pedazo de tierra, apartando la nieve, y vació allí la mitad del saco. De camino al molino, alimentó a más pájaros, quedándose sin trigo antes de llegar al mismo. Al llegar al molino, el saco estaba tan lleno de grano como antes.
  • Milagro de los bueyes:
    • Isidro se levantaba temprano para ir a rezar ante las imágenes de la Virgen que existían en el Madrid Medieval, por lo que siempre llegaba tarde a su trabajo en las tierras de los Vargas. Varios compañeros, por envidia, le acusan ante Juan de Vargas. El noble, queriendo comprobar si era cierto lo que le contaban, fue hasta las tierras que le correspondían trabajar a Isidro y escondido esperó a que llegase. Desde allí logro ver cómo unos ángeles ayudaban a Isidro, arando junto a él con una yunta idéntica a la del labrador., que de esa forma no se retrasaba en su trabajo: no es que Isidro no trabajara, sino que los ángeles le ayudaban y le protegían. Tras presenciar el milagro nombró a Isidro administrador de su hacienda.
  • Milagro del lobo:
    • Un día, también durante el invierno, Isidro dejó su burro a la puerta de la iglesia en la que estaba rezando, la ermita de Santa María Magdalena (actual iglesia de Santa María la Antigua, en Carabanchel). Unos vecinos entraron para avisarle de que un lobo se iba a comer a su borrico. Isidro les dijo que marcharan en paz, que saldría cuando terminase de rezar. Al acabar, encontró al burro ileso, el lobo se había marchado sin hacerle nada.
  • Milagro de la olla:
    • En casa de María Toribia e Isidro siempre había comida para los necesitados. Un pobre se acercó a pedirles comida, pero María le dijo que ya no les quedaba nada para ofrecerles. Isidro le rogó que fuera a la olla, a comprobar si aún quedaba algo de comida. A sabiendas de que la había dejado vacía, María se acercó a la olla, encontrándola, de nuevo, rebosante de comida.
  • Milagro del banquete de la Cofradía:
    • En cierta ocasión en que se celebraba una comida fraternal en la cofradía a la que Isidro pertenecía, éste se retrasó bastante por estar rezando. Mientras se dirigía apresurado al lugar, fue seguido por un grupo de mendigos. Tanto tardó que llegó cuando se había acabado. Los hermanos le dijeron que sólo le podían dar el almuerzo a él, sólo habían dejado su parte reservada y no podían dar nada a quienes le acompañaban. Isidro contestó que su porción bastaría para él y para el resto. Comenzó el reparto, habiendo para todos y además sobrando.
  • Milagro de la fuente:
    • Estando en sus campos de Carabanchel, Juan de Vargas pidió agua a Isidro. Éste dio un golpe en unas piedras y comenzó a manar agua, de forma milagrosa (Milagro que dio origen a la ermita del Santo).Después de muerto la relación de san Isidro con el agua siguió siendo especial: varias veces Madrid consiguió salir de tremendas sequías acudiendo a él en rogativa. También existe la tradición de que las aguas que hizo brotar tienen propiedades curativas.
  • Milagro del pozo:
    • Al llegar Isidro de trabajar, encuentra a María llorando desconsolada: su  hijo ha caído al pozo que hay en la casa de los Vargas y ha muerto ahogado. Ambos rezan, destrozados ante la muerte del niño. Al momento, las aguas suben y sobre ellas, el niño flotando.
      Es muy probable que el pozo en el que ocurrió este milagro sea el que actualmente se encuentra en el Museo de San Isidro, antigua casa de los Vargas donde, según la tradición, murió Isidro. Tiene 27 m de profundidad, 3 de ellos de agua.
  • Resurrección de María de Vargas:
    • En cierta ocasión, Isidro recibe la llamada urgente y desesperada de su patrón, Juan de Vargas: su hija María estaba muy enferma. Al llegar a la casa, la niña había muerto. Pero Isidro dijo que no estaba muerta sino dormida y tras orar junto a su cama, María, que además era ahijada suya, volvió a la vida.

 

[ De estos milagros, los cinco primeros son los originales (los recogidos en el códice del s. XII). El resto se añadieron en algún momento entre 1421 y 1426. ]

Isidro muere el 30 de noviembre de 1172 (festividad de San Andrés) y es enterrado en una caja de madera en el cementerio de la parroquia de San Andrés. María muere el 8 de septiembre de 1180 y es enterrada en la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, donde permanece unos 400 años.

Cuarenta años después de su muerte, y tras una serie de apariciones en sueños a varios vecinos de Madrid, se decide trasladar el cuerpo de Isidro al interior de la iglesia de San Andrés. El 1 de abril de 1212 se desentierra a Isidro y se descubre que su cuerpo permanece incorrupto.

Al mismo tiempo, Isidro se aparece a los ejércitos cristianos en forma de pastor y les guía hacia la victoria en la batalla de las Navas de Tolosa.

Alfonso VIII, a su vuelta de la batalla, reconoce en el cuerpo incorrupto del santo al pastor que les había ayudado. Regala a la iglesia un arca de madera policromada con imágenes de la vida del santo, que se apoyó en pies de piedra con forma de leones.

Es canonizado de forma popular desde el hallazgo de su cuerpo incorrupto, pero esta
tradición es prohibida por el papa Urbano VIII. Por este motivo, en 1589 comienzan los trámites de canonización oficial, con una petición de Felipe II.