Noche del 3 de noviembre de 1850: en el Palacio Real de Madrid suena por primera vez (y se baila) una danza cortesana cuyo origen puede rastrearse hasta la región centro europea de Bohemia (aunque en Viena se haya querido atribuir su invención a los escoceses).
Se presenta a la alta sociedad madrileña como «la polca alemana». Como su nombre indica, se trata de una polca, pero tocada un poco más lenta de lo que es habitual en este tipo de piezas. Había surgido en torno a 1830 y estaba causando furor en toda Europa (incluso llega a saltar a América) bajo el nombre de «Schottisch polka» o simplemente «Schottisch» (por su supuesto origen escocés). Surgen variantes en muchas partes del mundo: Argentina, Austria, Finlandia (sottiisi), Francia (scottish), Italia (chotis), Inglaterra (scottische), México, Paraguay, Portugal (choutiça), Uruguay…
Pronto se hace muy popular entre la nobleza y la alta burguesía, y no tarda en llagar a los barrios populares de Madrid, donde se acaba por castellanizar el nombre: el «chotis» había llegado a Madrid…
Acrecienta la popularidad del nuevo baile su inclusión en las nuevas zarzuelas de género chico por compositores como Chueca y Valverde, acabando por convertirse en un género independiente y ya unido para siempre a la cultura castiza madrileña.
Chotis del Eliseo – Zarzuela «La Gran Vía» (1886, Chueca y Valverde)
Es en los nombrados barrios populares madrileños donde el chotis adquiere una forma de bailarse propia:
El hombre sujeta con una mano a la mujer. La otra mano es casi obligatorio que la lleve metida en el bolsillo del chaleco o en la parpusa (gorra). Con lo dos pies juntos, gira sobre sí mismo, apoyado en las punteras de sus zapatos, mientras la mujer baila a su alrededor. Si está bien bailado, el hombre gira solamente en el espacio de superficie de un ladrillo o baldosa, mirando siempre al frente.
Existen variantes: «marcados», «torcis», y «peonza»:
Y se pueden realizar distintas figuras durante el baile: la «cigüeña», la «alemana», «agachado»…
En 1888 llega a España Luis Apruzzese, luthier italiano, junto a su hermano Gerardo. En un primer momento se instalan en Salamanca, dedicándose a la reparación de instrumentos.
En esta ciudad conocen a Tomás Bretón, compositor y violinista que alcanzará la fama por obras como la zarzuela «La verbena de la Paloma» (1894). Recomienda a los hermanos que se vayan a vivir a Madrid, para dedicarse a la construcción de organillos.
El organillo era un tipo de pianola portátil inventado en Inglaterra, a principios del s. XIX. Funciona girando un manubrio que mueve un cilindro que tiene unas púas de diferentes formas y tamaños; a su vez, estas púas mueven unos macillos que golpean las cuerdas de piano que del interior del cajón, haciéndolas sonar. Cada rodillo solía tener 10 temas diferentes.
En 1890, los hermanos Apruzzese abren una fábrica de organillos en el número 4 de la costanilla de San Andrés.
Pronto, el instrumento se hace muy popular en todas las fiestas y verbenas de Madrid: más barato que una orquesta y con un sonido más «castizo» que el picú (gramófono), los organilleros acabarán amenizando los bailes populares de Madrid. Esos bailes en los que las madrileñas lucían sus mantones de Manila…
El Galeón de Manila traía a la Península (después de un larguísimo viaje a través del Pacífico, América y el Atlántico) mercancías procedentes de China y Filipinas.
Mantón chino de Manila, ca. 1900
Entre otros artículos, como la porcelana y las especias, llegaban fardos de tabaco con destino a las distintas fábricas de tabacos de las principales ciudades de España, entre ellas Madrid. Es en estas fábricas donde se originó la tradición de las cigarreras: mujeres generalmente jóvenes y de condición humilde, que desenrollaban los fardos, secaban el tabaco y elaboraban los distintos tipos de labores del tabaco. Los fardos llegaban envueltos en una fina tela de seda, para que la materia prima no se quedase rancia en el camino. Las cigarreras en vez de tirar esas telas, de buena calidad y que no podían comprar con sus pobres ingresos, comenzaron a cortarlas, y a decorarlas, para usarlas como mantones.
A la hora de definir qué es una comarca podemos adoptar distintos puntos de vista: podemos centraros en el componente histórico, geográfico, en las zonas de explotación agraria, los intereses turísticos… Aquí vamos a usar la clasificación histórica y tradicional, por la que se define comarca como una división terrirtorial que comprende varias poblaciones, de dimensiones son varibles, pero que tiende a coincidir con una región natural y que comparte características físicas (orografía, hidrografía, clima, vegetación, suelos), humanas (demografía, usos económicos, vivienda rural, urbanismo) e históricas, todas ellas determinantes de su paisaje geográfico.
Comarcas de Madrid
A diferencia de otras Comunidades Autónomas, cuando Madrid aprueba su Estatuto de Autonomía en marzo de 1983 no estableció de forma oficial una comarcalización de la provincia, aunque se dejó la puerta abierta para hacerlo en el futuro. Aunque de momento no se ha hecho, si que se ha intentado definir comarcas en Madrid siguiendo criterios puramente económicos, sin atender a la historia de nuestra región.
Otra dificultad que nos podemos encontrar a la hora de ver qué comarcas formarían nuestra región es la variación de las mismas a lo largo de la historia, producto de las tensiones territoriales que la medieval Comunidad de Villa y Tierra de Madrid tuvo con otras administraciones como la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia y el Obispado Primado de Toledo.
En cualquier caso, podríamos proponer las siguientes comarcas históricas y tradicionales, la mayoría de ellas compartidas con las provincias castellanas limítrofes (lo que explica la cultura castellana de nuestra región):
Extensión aproximada de las comarcas históricas de Madrid
La Sierra
Compartida con las provincias de Segovia, Ávila y Guadalajara, se divide a su vez en tres subcomarcas:
Estribaciones de Gredos, al suroeste:
Santa María de la Alameda, Zarzalejo, Valdemaqueda, Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella, Villanueva de Perales, Colmenar del Arroyo, Navas del Rey, Chapinería, Villamantilla, Villamanta, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Aldea del Fresno, Villa del Prado, Cadalso de los Vidrios, Rozas de Puerto Real, Cenicientos.
En la zona central, la Sierra deGuadarrama:
Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra, Soto del Real, San Agustín de Guadalix, Manzanares el Real, Colmenar Viejo, Tres Cantos, El Boalo, El Redegüelo, Hoyo de Manzanares, Cercedilla, Los Baldíos, Navacerrada, Becerril de la Sierra, Moralzarzal, Los Molinos, Collado Mediano, Alpedrete, Collado Villalba, Galapagar, Torrelodones, Guadarrama, San Lorenzo de El EScorial, El Escorial, Colmenarejo, Valdemorillo, Villanueva del PArdillo, Quijorna, Villanueva de la Cañada, Brunete.
Se agrupa en tres zonas: Hoya de Villalba, Sierra del Hoyo, Alto Manzanares y Valle del Lozoya.
Su cercanía a Madrid ha hecho que se conozca de forma popular como simplemente La Sierra.
Parte de esta comarca formó parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia durante la Eda Media, por lo que está muy influida por la cultura y tradiciones de esa provincia.
El Lozoya, el Guadarrama y el Manzanares son los ríos más importantes de la comarca.
El río Lozoya acogió las primeras obras del Canal de Isabel II y en su curso se encuentra el embalse de El Atazar, el de mayor capacidad de la región.
Los recursos económicos de la zona se basan fundamentalmente en la ganadería.
La zona está protegida por el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
Al norte, Somosierra:
Somosierra, Robregordo, Horcajuelo de la Sierra, Montejo de la Sierra, La Hiruela, La Acebeda, Horcajo de la Sierra-Aoslo, Prádena del Rincón, Puebla de la Sierra, Braojos, La Serna del Monte, Madarcos, Piñuécar-Gandullas, Berzosa del Lozoya, El Atazar, Villavieja del Lozoya, Buitrago del Lozoya, Puentes Viejas, Robledilla de la Jara, Cervera de Buitrago, Patones, Navarredonda y San Mamés, Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, Garganta de los Montes, Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias, El Berrueco, Torremocha de Jarama, Lozoya, Canencia, Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera, Torrelaguna, Cabanillas de la Sierra, Navalafuente, Venturada, Redueña, El Vellón, Pedrezuela, El Molar, Pinilla del Valle, Alameda del Valle, Rascafría.
A su vez, puede dividirse en dos grandes zonas geográficas:
La montaña, la mayor parte de la comarca, incluye las sierras de Somosierra, Sierra del Lobosillo, la Cabrera, la Morcuera, el Rincón y parte de la de Guadarrama.
La campiña, el extremo sudeste.
Su principal río es el Lozoya, represado en cinco embalses conectados: Pinilla, Riosequillo, Puentes Viejas, El Villar y El Atazar.
La economía tradicional se ha basado en la agricultura y la ganadería. Por su aislamiento y la pobreza de la zona ha sido conocida como la Sierra pobre.
La Sagra
Está comprendida de forma aproximada entre el río Guadarrama y el río Tajo, y suele dividirse en Sagra Alta, Sagra Baja y Sagra Madrileña.
La parte madrileña de la comarca incluye (más o menos) los municipios de Sevilla la Nueva, Navalcarnero, Arroyomolinos, El Álamo, Fuenlabrada, Humanes de Madrid, Moraleja de Enmedio, Batres, Serranillos del Valle, Griñón, Parla, Pinto, Cubas de la Sagra, Casarrubuelos, Torrejón de la Calzada, Torrejón de Velasco, Valdemoro y Ciempozuelos.
El paisaje de esta comarca está ocupado casi en su totalidad por campos de cereales, principalmente avena, centeno, cebada y maíz (el término sagra proviene del árabe al-saqra, «campo cultivado»), aunque podemos encontrar pequeñas zonas de encinares y retamares, en el noreste y sur. Otros cultivos, como el olivo y la vid, también tienen importancia en la Sagra.
La Campiña / Las Vegas
La parte más meridional históricamente ha sido conocida como la Alcarria de Chinchón. Su límite viene marcado por el río Tajo, frontera sur con Toledo, Cuenca y Guadalajara. Sus municipios poseen una clara influencia manchega, con arquitectura, paisaje y costumbres similares.
Incluye los municipios de Los Santos de la Humosa, Santorcaz, Anchuelo, Villalbilla, Corpa, Pozuelo de las Torres, Torres de la Alameda, Valverde de Alcalá, Nuevo Baztán, Olmeda de las Fuentes, Ambite, Pozuelo del Rey, Villar del Olmo, Orusco de Tajuña, Mejorada del Campo, Velilla de San Antonio, Loeches, Campo Real, Valdilecha, Carabaña, Brea de Tajo, Valderacete, Estremera, Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Tielmes, Perales de Tajuña, Villarejo de Salvanés, Fuentidueña de Tajo, Villamanrique de Tajo, San Martín de la Vega, Morata de Tajuña, Valdelaguna, Belmonte de Tajo, Titulcia, Chinchón, Villaconejos, Colmenar de Oreja y Aranjuez.
Las Vegas:
Relieve levemente accidentado, por los numerosos cursos de agua la recorren. Sus límites están muy delimitados por las colinas que la bordean.
Entre las áreas naturales destaca el Parque Regional del Sureste.
Las tierras fértiles dan una marcada tradición agrícola, que llega hasta la actualidad: fresas, espárragos, alcachofas, pimientos, melones…
La Campiña:
Zona de anchas terrazas fluviales con un terreno suavemente ondulado y suelos ricos en los que tradicionalmente se ha practicado de forma predominante la agricultura de secano, sobre todo el cereal. También se da en abundancia el olivo y la vid.
La Alcarria
Alcarria de Alcalá es el nombre que se da a la parte de la Alcarria al sur de Alcalá de Henares. La Alcarria es una comarca histórica y natural que se extiende por la provincias de Guadalajara (mayoritariamente), Cuenca y Madrid.
Los límites de la Alcarria de Alcalá son el río Henares al norte, lindando con la Campiña; la provincia de Guadalajara al este, que lo separa de la Alcarria de Guadalajara; el río Tajuña al sur, frontera con la Alcarria de Chinchón; y el río Jarama al oeste.
Incluiría los municipios de Valdepiélagos, Talamanca de Jarama, Valdetorres de Jarama, Ribatejada, Fuente el Saz de Jarama, Valdeolmos-Alalpardo, Fresno de Torote, Camarma de Esteruelas, Meco, Algete, Daganzo de Arriba, Alcalá de Henares, Cobeña, Ajalvir, Torrejón de Ardoz, Paracuellos de Jarama, San Fernando de Henares y Coslada.
El cultivo tradicional se da en terrazas trabajadas en las fuertes pendientes, con olivo, almendro y vid, con zonas de cereales en las zonas del páramo. La ganadería está representada por las ovejas (razas manchega y alcarreña) y cabras.
Las Lomas
Se llama así (sobre todo en los ss. XVI y XVII) a la zona central de la actual provincia de Madrid, la que formaba en la Edad Media el alfoz de la villa de Madrid, integrado por los antiguos municipios de Vicálvaro, Vallecas, Fuencarral y el Pardo, más los actuales de Las Rozas de Madrid, Majadahonda, Boadilla del Monte, Villaviciosa de Odón, Móstoles, Alcorcón, Leganés, Getafe, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes.
Música tradicional
29 de abril de 2020
Introducción: la música tradicional
Llamamos tradicional o folclórica a la música popular, transmitida de generación en generación y generalmente por vía oral. Forma parte de la cultura de un pueblo y tiene un componente étnico muy importante.
Sus características básicas son:
Es anónima, no se recuerda quién fue o cómo se llamaba su autor original, lo que importa es la música en sí.Representa de forma general a todos los miembros de la comunidad a la que pertenece.
Ejerce una función social determinada y es usada para acompañar diversas tareas: labores del campo, celebraciones, juegos, etc.
Se transmite de forma oral, se aprende oyéndola tocar y repitiéndola. A veces surgen variaciones, de forma intencionada o no, así que no existe una versión «auténtica».
Repertorio tradicional madrileño
Para entender cómo es el repertorio musical tradicional madrileño, tenemos que tener en cuenta que la actual situación de Madrid es una anomalía: hasta la aprobación del Estatuto de Autonomía, en marzo de 1983, Madrid y su provincia habían pertenecido siempre a Castilla (primero al Reino de Toledo, más tarde a Castilla la Nueva). Sin perder esto de vista, es muy fácil ver que la música tradicional de Madrid es la misma que en el resto de Castilla, encontrándonos con jotas, seguidillas, fandangos, rondas, paloteos, mayos…
Jotas
Jotilla de Madrid o Jota de la Pradera: pieza popular de Madrid capital con diversos ritmos de carácter netamente madrileño y de influencia cortesana. Es conocida también con el nombre de Jota de Tres. Por la forma de bailar, está data a final del s. XVIII, de lo más antiguo que puede considerarse como jota. Se bailaba en la Pradera de San Isidro.
Jotas barranqueras: de Colmenar de Oreja, la peculiaridad de la música tradicional de este pueblo está en los instrumentos usados: zambombas, arrabel o huesera, algún almirez y los cantadores. El adjetivo “barranqueras” se lo da el nombre de una de las barriadas de la población, el “Barranco”, entre el arrabal y la villa, unidas entre sí por el famoso “Puente del Zacatín”.
Seguidillas
Seguidillas populares de Madrid:
Seguidilla de San Sebastián de los Reyes:
Fandangos
Fandango antiguo castellano de la villa de Madrid:
La palabra romería procede de «romero», peregrino que se dirige a Roma. Por extensión, se acabó usando para definir a la fiesta católica consistente en un viaje o peregrinación (en carros engalanados, carrozas, a caballo o a pie) al santuario o ermita de una Virgen o un santo, situado normalmente en un paraje campestre o de montaña. A veces no es necesario que sea un viaje largo, sino que la fiesta dure todo un día, que se pasa en el campo.
17 de enero – San Antón
«Hasta San Antón, pascuas son»
En honor a san Antonio Abad, conocido en Madrid como San Antón, es la primera romería del año.
Panecillos de San Antón
A todos los que acuden a la iglesia de San Antón, se les entrega un panecillo, tradición derivada de la iconografía usada para representar el encuentro entre san Antón y san Pablo Ermitaño, en el que un cuervo acudió a alimentar a los dos santos, portando un pan el su pico. Según la tradición, hay que guardar el panecillo hasta el año siguiente con una moneda debajo, para que no falte el dinero durante todo el año. Este pan se elabora siguiendo una receta muy antigua, de origen árabe, que permite que se pueda conservar durante muchos meses.
Según su iconografía tradicional, san Antón aparece con un cerdo, que originalmente representa las tentaciones del demonio que venció durante su retiro en el desierto. Este simbolismo se perdió y el cerdo pasó a representar un simple animal. Usando esta iconografía como inspiración, durante el s. XVI se celebró en el día del santo el «rey de los cochinos»: se coronaba a un cerdo, escogido en una carrera en el cerrillo de San Blas, y se lllevaba al animal y al dueño, en solemne procesión, hasta la ermita de san Antón.
Romería de San Antón (1907)
Tras la bendición de los animales en la iglesia de san Antón, en la calle de Hortaleza, se llevan a cabo las «vueltas del santo», un desfile de animales y dueños alrededor del templo (Barceló – Fuencarral – Hernán Cortés – Mejía Lequerica – Hortaleza).
3 de febrero – San Blas
«Si a la ermita de San Blas vas a coger la verbena, pedirás que la garganta te ponga buena»
Romería de San Blas (c. 1910)
La época de esplendor de esta romería fueron los ss. XVII y XVIII. Recorriendo las actuales calle Atocha y cuesta de Moyano, llegaba hasta la ermita de San Blas, construida en 1588 en el cerro del mismo nombre en el lugar que hoy ocupa el Real Observatorio Astronómico.
Una vez allí, el ritual consistía en frotar una tira de tela en la imagen de san Blas, para luego usarla como amuleto para curar dolencias de nariz, garganta y oídos, y acercarse a la cercana fuente de santa Polonia, junto a la ermita de Atocha, para beber sus aguas (agua sulfurosa a la que se atribuían cualidades curativas).
Viernes Santo – La Cara de Dios
Romería de la Cara de Dios
Celebrada en la calle Princesa, comienza a festejarse en torno al año 1700, durando hasta los años 1930s.
Tras visitar la capilla de la Concepción o de la Cara de Dios, donde se veneraba una reliquia de origen medieval que, supuestamente, representaba la faz de Jesucristo, los asistentes disfrutaban de las atracciones y los puestos de bebida y comida típicos de cualquier verbena de las celebradas en Madrid.
La Cara de Dios, en la iglesia de San Marcos
La capilla de la Concepción fue fundada por la marquesa de Castel Rodrigo (a la altura del actual número 12 de la calle de la Princesa) para albergar la reliquia, que le había regalado a una hermana suya el papa Paulo V.
La veneración de esta imagen, que muchos madrileños suponían auténtica, dio origen a la romería, que acabó desvirtuándose y convirtiéndose en una fiesta más, ante las quejas de algunos creyentes.
Finalmente, la romería fue sustituida por la verbena de San Fernando, el 30 de mayo, y la ermita fue derribada, con fines especulativos, en 1966, junto al barrio de Pozas. La reliquia se puede ver actualmente en la iglesia de San Marcos, cerca de la plaza de España.
1 de mayo – Santiago el Verde
¡Qué bien bailan las serranas,
día de Santiago el Verde,
en el Val de Manzanares
cuando el sol claro amanece!
Posiblemente su origen se encuentre en festividades precristianas del comienzo de la primavera, como los mayos. Para el s. XVI ya existe la tradición de «bajar al Sotillo» entre los vecinos de Madrid y los pueblos cercanos. La romería pasaría por el ventorrillo del Sol, en la huerta del Bayo (en la zona de Embajadores), y llegaba hasta los sotos y alamedas del Manzanares.
En esta romería participaban gentes de todas las clases sociales, a diferencia de otras celebraciones similares. El propio Felipe IV, amante del teatro y los festejos, también acudía.
Parece ser que la ermita de los santos Felipe y Santiago, lugar en el que acababa la romería, se encontraba en el sotillo de Santiago el Verde, entre la puerta de Toledo y el portillo de Embajadores.
Antonio de Brunel escribe sobre esta celebración en su obra Voyage d’Espagne (1654):
«La galantería de esta fiesta consiste, principalmente, en la afluencia de mujeres que se preparan para mostrarse allí deslumbradoras; para eso, llevan sus más hermosos vestidos, y no olvidan ni el bermellón ni el albayalde, en los que buscan todos sus atractivos. Se las ven en diversas posturas en las carrozas de sus enamorados. Unas no se muestran allí sino a medias, y aparecen o medio tapadas o con las cortinas bajas; (…) Las que no tienen galanes que puedan o quieran darles carroza, se mantienen en dirección de la romería, y bordean las calles o caminos que a ella conducen. No se debe hablar a las que llevan hombres consigo; a las demás se las puede decir cuanto se quiera de dulce, atrevido y libre, sin que se ofendan. Es aquí parte de su libertad o libertinaje el pedir indiferentemente a quienes las acomoda, que las paguen limoncillos, barquillos, pastillas y otras golosinas…»
La fiesta fue decayendo tras la muerte de Felipe IV. Mesonero Romanos, a mediados del s. XIX, habla de ella como «una fiesta del pasado».
3 de mayo – Santo Cristo de la Oliva
Su destino era la antigua ermita o humilladero del Santísimo Cristo de la Oliva, del primer tercio del s. XVI, en la actual calle de Atocha. En ella se custodiaba la imagen del Cristo de la Oliva, muy querida en Madrid en los ss. XVII y XVIII. La ermita fue derribada en la segunda mitad del s. XIX y la romería dejó de celebrarse.
15 de mayo – San Isidro
«San Isidro hermoso patrón de Madrid que el agua del risco hiciste salir»
Pradera de San Isidro (1890)
Convertida en verbena a finales del s. XVIII, originalmente se trataba de una romería desde la iglesia de San Andrés, lugar en el que se encontraban las reliquias de san Isidro hasta el s. XVIII, hasta la ermita del Santo, en la otra orilla del Manzanares.
Al llegar a la ermita, se desarrollaba un rito particular de esta romería: primero se oficiaba una misa de campaña y se besaba el cuerpo incorrupto del santo; después se recogía el agua del santo, de propiedades curativas, en un botijo que se renovaba cada año; se comía en la pradera y, por la tarde y la noche, se montaba la verbena.
Rosquillas del Santo
El dulce típico de esta festividad son las rosquillas del Santo, siempre acompañadas de vino blanco de Arganda, y presentadas en cuatro modalidades, todas con la misma base pero diferenciadas por su acabado: tontas, listas, de Santa Clara, francesas y de la Tía Javiera.
15 de noviembre – San Eugenio
Llamada también romería de la bellota, era la única que no se celebraba en torno a una ermita o capilla.
Tiene su origen en una leyenda: mientras cazaba jabalíes en El Pardo, Felipe IV se perdió y acabó encontrándose con un hombre que estaba robando bellotas de una encina cercana (todas las encinas de El Pardo pertenecían al rey). Al ser preguntado , contestó que se veía obligado a robar las bellotas para poder dar de comer a su familia: el Conde-Duque de Olivares era muy ambicioso y administraba mal el Estado, haciendo pasar hambre a los súbditos. En ese momento llegó el mismo valido del rey y el hombre, al enterarse de quién era el desconocido que le había preguntado, imploró clemencia. El rey le dio unas monedas, le dejó marchar y, desde ese momento, concedió a los madrileños que, cada 15 de noviembre (fecha del suceso) pudieran ir a El Pardo a recoger todas la bellotas que pudieran cargar.
Con el tiempo, se convirtió en la última fiesta campestre del año en Madrid, aprovechando el privilegio que permitía a los madrileños entrar a un recinto vedado el resto del año.
La fiesta desaparece en 1940, cuando el palacio de El Pardo pasa a ser la residencia de Franco.
En 1993 comienza a celebrarse de nuevo, recuperada por una serie de asociaciones folcloristas madrileñas, el domingo más cercano al 15 de noviembre.
Verbenas tradicionales
Verbena es una palabra que define tanto a una planta como a una fiesta popular nocturna, al aire libre, con baile y en honor a un santo o una Virgen.
Más modernas que las romerías, las distintas verbenas que se celebraban (y se celebran) en los barrios de Madrid hunden sus raices en el principio del s. XVIII. El nombre que se les da probablemente tenga que ver con las costumbre de los madrileños de asistir a los bailes populares nocturnos con un ramillete de verbenas en la solapa (ellos) o en el pecho (ellas). Y es que la planta florece a orillas del Manzanares entre mayo y julio, inicio de la época de celebraciones en Madrid.
15 de mayo – San Isidro
13 de junio – San Antonio de la Florida
«La primera verbena que Dios envía, es San Antonio de la Florida»
Modistillas en San Antonio de la Florida (1952)
Centrada en la ermita de San Antonio de la Florida, construida en honor a san Antonio de Padua. A su alrededor se han ido forjando, desde el s. XIX, una serie de tradiciones y celebraciones:
Ritual de los trece alfileres – Desde el s. XIX, las mujeres casaderas se acercan a la ermita en busca de los favores de un santo que, en Madrid, tiene fama de casamentero. La tradición, comenzada por las modistillas de la ciudad, consiste en echar trece alfileres en la pila bautismal y golpearlos con la palma de la mano abierta. Al sacar la mano, los alfileres que queden clavados indican el número de novios que la interesada tendrá hasta la próxima verbena de san Antonio.
La tradición original consistía en que las modistillas iban a primera hora de la mañana (6.30 – 7.00) a poner una vela a San Antonio, besar su reliquia y echar los trece alfileres en la pila bautismal.
Pan del Santo – Una confusión con los santos Antonios famosos en Madrid (san Antonio de Padua y san Antonio Abad o san Antón) hizo que se empezasen a bendecir unos panecillos similares a los de san Antón. El proceso y el uso es el mismo.
Verbena – La kermese correspondiente se celebra en el paque de la Bombilla, cercano a la ermita de san Antonio de la Florida, conocido por los madrileños como la Bombi.
Tranvía de la línea 8, en el paseo de la Florida
La gran afluencia de vecinos de los barrios populares (los chulos y chulas) a esta verbena, sobre todo a principios del s. XX, se realizaba fundamentalmente mediante el tranvía número ocho, que circulaba entre el antiguo hipódromo y la Bombi. Esto dio lugar al dicho castizo madrileño «eres más chulo que el ocho».
24 de junio – San Juan
Verbena de san Juan en el Paseo del Prado (1918)
Actualmente desaparecida, en su origen pudo celebrarse en torno a la iglesia de San Juan Bautista, en la actual plaza de Ramales, para pasar a organizarse a orillas del Manzanares, en la conocida como pradera del Corregidor, donde se hacía también el entierro de la sardina. Más adelante se traslada a los alrededores del Paseo del Prado.
Al inaugurarse las capillas de San Antonio de la Florida y la Virgen del Puerto, las verbenas de Madrid se trasladan a esa zona, también la de San Juan. Carlos III la traslada de nuevo, primero a la Plaza Mayor y, después, de vuelta al Paseo del Prado, que era su zona preferida.
La víspera de San Juan, se acudía al Prado para festejar y darse paseos desde la puerta de Atocha hasta la de Recoletos, ver los fuegos artificiales que daban inicio a la fiesta, recoger la verbena a orillas del arroyo de la Fuente Castellana y hacer las obligadas hogueras, que se mantenían encendidas hasta la madrugada.
27 de junio – San Pedro
Celebración de la verbena de San Pedro en Carabanchel (1954)
Otra de las verbenas tradicionales desaparecidas, es la más antigua de las que se tienen noticias, de principios del s. XVIII. También fue la primera en desaparecer.
Cercana en el tiempo y en el espacio en que se celebraban a la de San Juan, continuaba las fiestas iniciadas por esta.
Se celebraba a orillas del Manzanares, entre el puente Verde (hoy de la Reina Victoria) y el de Segovia, para ser trasladada más tarde al paseo del Prado. Como en otras verbenas, se colocaban puestos de buñuelos y churros, vino y licores y se preparaban sitios para bailar.
16 de julio – El Carmen
Procesión de la Virgen del Carmen (1935)
Gigantes y cabezudos en la verbena del Carmen en Chamberí (1935)
La primitiva verbena de El Carmen se celebraba en la calle de Alcalá, junto al convento de los Carmelitas Descalzos (actual parroquia de San José).
Pronto se muda al barrio de Chamberí y a Vallecas.
25 de julio – Santiago
Una de las principales verbenas madrileñas, se celebraba en los alrededores de la antigua parroquia de Santiago, en el barrio de Palacio. Pronto se traslada a la plaza de Oriente, por la estrechez de las calles.
Algunos años después vuelve a cambiar de sitio, esta vez a la actual plaza de España, lugar que había quedado bastante despejado tras el derribo del cuartel de San Gil. Aquí se quedará de forma definitiva hasta su desaparición a mediados de los años 1930s.
7 de agosto – San Cayetano
Procesión de San Cayetano (1955)
Se celebra en las calles cercanas a la iglesia de San Cayetano, casi al comienzo de la calle Embajadores. Su centro neurálgico se encuentra en la cercana plaza de Cascorro, extendiéndose hasta el antiguo portillo de Embajadores (actual glorieta de Embajadores).
El 7 de agosto, los vecinos acuden desde por la mañana a la iglesia a besar el pie izquierdo del santo. Por la tarde, una procesión recorre las calles cercanas a la parroquia, mientras los asistentes intentan coger una flor de la carroza del santo: según la tradición, si se consigue una de las flores y se reza a san Cayetano, se obtendrá salud y trabajo para todo el año.
Es tradicional, además, el engalanado de calles, patios y portales de toda la zona.
10 de agosto – San Lorenzo
Calle del Mesón de Paredes durante la verbena de San Lorenzo (c. 1950)
Prácticamente solapada con la de San Cayetano y la de La Paloma, su centro se sitúa en la iglesia de San Lorenzo, en Lavapiés.
La procesión con el santo sale a última hora de la tarde y recorre la principales calles del barrio. En el momento de la vuelta a la iglesia, la tradición manda que los asistentes intenten coger una flor de la carroza para, al igual que con san Cayetano, obtener salud para todo el año.
El centro de la fiesta se encuentra en la propia plaza de Lavapiés y la calle de Argumosa.
15 de agosto – La Paloma
Calle Toledo durante la verbena de La Paloma (1927)
Verbena de barrio que se hace popular en todo Madrid a partir de 1875, hasta el punto de convertirse en la más importante de la ciudad. Según el cronista de la Villa Pedro de Répide, a pesar de no ser la más antigua de las verbenas tradicionales, era la más importante en cuanto a la afluencia de gente.
Llega a tomarse como escenario para una de las zarzuelas más famosas, «La verbena de la Paloma», de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega (1894).
La celebración de La Paloma ha ido variando con el paso del tiempo. Durante muchos años tuvo un marcado carácter vecinal: los vecinos celebraban sus propias fiestas en los patios de las corralas o en los solares cercanos.
Corrala decorada para la fiesta de La Paloma (1953)
El momento álgido de la fiesta llega con el descenso de la imagen de La Paloma (Virgen de La Soledad) por los bomberos de Madrid, para su posterior procesión por las calles del barrio (tradición que comenzó en 1923).
Procesión de La Paloma (años 1920s)
La cercanía de las tres grandes verbenas de Madrid, tanto en el tiempo como en el espacio, hizo que el alcalde Tierno Galván las unificase, surgiendo las actuales Fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma.
8 de septiembre – Virgen del Puerto
Conocida popularmente como la Melonera, es la última de las verbenas principales de Madrid.
Salida de la Virgen del Puerto de su ermita (1913)
Tradicionalmente se celebraba en la zona del puente de Segovia, junto a la ermita de Nuestra Señora Virgen del Puerto, virgen que fue muy requerida por las jóvenes de Madrid para que les ayudase a encontrar marido.
Su sobrenombre puede tener dos orígenes (no incompatibles).
Por un lado, la celebración coincide con la venta de los primeros melones (de Villaconejos) en Madrid.
Puestos de melones para la fiesta de la Melonera (pp. s. XX)
Por otro lado, las mujeres llevaban dinero a la verbena para comprar el mejor melón y comerlo cerca de la ermita. Esta tradición tendría su origen en la historia de una muchacha que robó un melón para ofrecérselo a la Virgen a cambio de que le ayudase a que su novio se casase de una vez con ella. La Virgen devolvió el melón a sus propietarios y le dijo a la chica que lo comprara, porque si se lo comía con su novio, este se convertiría en un buen marido. Lo que, al parecer, ocurrió.
San Antonio de la Florida encontraba novio, la Melonera, marido.
La fiesta se celebraba con una romería hasta la ermita, donde se instalaba la feria de melones.
Durante la Guerra Civil, la ermita y edificios anejos fueron dañados, pasando bastantes años hasta su reconstrucción. La romería y la verbena de la Melonera no volvieron nunca a celebrarse en su lugar tradicional. Actualmente, se celebra en el parque de Arganzuela.
Especial Semana Santa III
29 de abril de 2020
Las procesiones de Semana Santa en Madrid
Viernes de Dolores
Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Misericordia
Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Misericordia
Organiza: Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Misericordia / Parroquia San Ramón Nonato.
Sede: Parroquia San Ramón Nonato Calle Melquiades Biencinto, 10.
Túnica: túnicas y antifaces de algodón de color granate, capirote de 90 centímetros, cíngulo y guantes blancos y zapatos negros. Cirios de color blanco.
Itinerario: salida de la parroquia San Ramón Nonato (calle Melquiades Biencinto, 10), calle Antonia Calas, calle Monte Igueldo, calle Martínez de la Riva, calle Hachero, calle Sierra de Acubierre, calle Gregorio Sanz, estación de Penitencia en la parroquia Ntra. Sra. de la Aurora (calle San Gregorio Sanz, 8), calle Puerto Alto, calle Monte Perdido, calle Monte Igueldo, calle Juan Navarro y calle Melquiades Biencinto.
Virgen de la Estrella
Virgen de la Estrella Organiza: Hermandad de Jesús de Nazaret en su Presentación, María Santísima de la Estrella y Santa María Josefa del Corazón de Jesús.
Sede: Parroquia Santa María Josefa del Corazón de Jesús Avenida de la Gavia, 25.
Túnica: túnica blanca con capa y antifaz azul oscuro.
Itinerario: salida del colegio Stella Maris, calle Entrepeñas, calle Peñaranda de Bracamonte, calle Villamayor de Santiago, avenida de la Gavia (parada ante la parroquia Santa María Josefa), calle Barranco del Novillo, calle Corral de Almaguer, calle Entrepeñas, y colegio Stella Maris.
Domingo de Ramos
La Borriquita
Nuestro Padre Jesús del Amor en su Entrada Triunfal en Jerusalén (Ramón Martín, 2013) Organiza: Muy Ilustre Hermandad Sacramental y Penitencial Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Amor en su Entrada Triunfal en Jerusalén, María Santísima de la Anunciación y Nuestra Señora del Rosario, Patriarca Glorioso y Bendito Señor San José.
Sede: Parroquia de San Ildefonso y Santos Niños Justo y Pastor Calle Colón, 16.
Túnica: de cola, de color blanco con fajín de color rojo.
Itinerario: Santa iglesia catedral de Santa María la Real de la Almudena, calle Bailén, calle Mayor, calle Señores de Luzón, plaza de Santiago, calle Santa Clara, calle Vergara, plaza de Isabel II, calle Arenal, calle Donados, calle Flora, plaza de San Martín, calle Postigo de San Martín, plaza de Callao, calle del Carmen, calle de la Salud, plaza del Carmen, calle de las Tres Cruces, Gran Vía, calle Valverde, calle Colón, plaza de San Ildefonso e iglesia de San Ildefons o.
Los Estudiantes
Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón (Luis Salvador Carmona, siglo X VIII)
María Santísima Inmaculada, Madre de la Iglesia (Juan Manuel Miñarro López, 1996 ) Organiza: Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe y del Perdón, María Santísima Inmaculada Madre de la Iglesia y Arcángel San Miguel.
Sede: Basílica pontificia de San Miguel Calle de San Justo, 4.
Túnica: de cola, de color negro con cinturón ancho de esparto.
Itinerario: Basílica pontificia de San Miguel (calle de San Justo, 4), calle San Justo, calle del Cordón, plaza de la Villa, calle Señores de Luzón, plaza del Biombo, calle Calderón de la Barca, calle Juan de Herrera, calle San Nicolás, calle Biombo, calle Factor, calle de Rebeque, calle Noblejas, plaza de Ramales, plaza de Santiago, calle Santa Clara, calle Vergara, plaza de Isabel II, calle de la Independencia, calle del Lazo, calle de la Unión, calle del Conde de Lemos, calle del Espejo, calle de Santiago, calle de los Milaneses, plaza de San Miguel, plaza Conde de Barajas, calle Gómez de Mora y calle San Justo, para concluir en la puerta principal de la basílica de San Miguel.
Martes Santo
Traslado del Santísimo Cristo de los Alabarderos
Desde la Iglesia catedral de las Fuerzas Armadas al Palacio Real.
Miércoles Santo
Los Gitanos
Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias (Ángel Rengel López, 1998) Organiza: Real e Ilustre y Primitiva Hermandad Sacramental de la Santísima Trinidad, Esclavitud de Nuestra Señora del Carmen y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias.
Sede: Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis Obispo Calle Carmen, 10.
Túnica: de color blanco, con cíngulo y botonadura de color morado, guantes, medias y capa blanca, antifaz de terciopelo morado y zapatos negros.
Recorrido: calle de la Salud, calle del Carmen, Puerta del Sol, calle del Correo, plaza de Pontejos, calle de la Paz, calle de la Bolsa, plaza de Jacinto Benavente (por la confluencia de Carretas), calle de Atocha (estación de Penitencia en la parroquia de Santa Cruz), plaza de la Provincia, plaza de Santa Cruz, calle Gerona, plaza Mayor, calle de la Sal, calle de las Postas, calle de San Cristóbal, travesía del Arenal, calle del Arenal, plaza de Celenque, calle de Tetuán, calle del Carmen y calle de la Salud
Tres Caídas
Santísimo Cristo de las Tres Caídas (Antonio José Labrador Jiménez, 2016 ) Organiza: Hermandad Sacramental Santísimo Cristo de las Tres Caídas, Nuestra Señora de la Esperanza de Madrid y San Juan Evangelista.
Sede: Real iglesia de San Andrés Apóstol Plaza San Andrés, 1.
Túnica: capa blanca, cíngulo blanco y capirote rojo
Recorrido: plaza de San Andrés, calle del Almendro, calle del Pretil de Santisteban, calle del Nuncio (con estación de Penitencia en la iglesia de San Pedro el Viejo), calle del Nuncio, plaza de Puerta Cerrada, calle Gómez de Mora, plaza del Conde de Barajas, calle Maestro Villa, calle Cuchilleros, Cava de San Miguel, calle de Ciudad Rodrigo, plaza Mayor, calle de la Sal, calle Postas, calle Z aragoza, calle la Fresa, plaza de las Provincias, calle del Salvador, calle Lechuga, calle Imperial, calle Toledo, calle Latoneros, plaza de Puerta Cerrada, calle de la Cava Baja, plaza del Humilladero y plaza de San Andrés.
Jueves Santo
Divino Cautivo
Nuestro Padre Jesús el Divino Cautivo (Mariano Benlliure Gil, 1944) Organiza: Real Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús El Divino Cautivo.
Sede: Capilla del colegio Calasancio de los PP. Escolapios Calle General Díaz Porlier, 58.
Túnica: de color blanco, con capa y guantes de igual color. Antifaz de raso, cíngulo y botonadura de color rojo. Sandalias franciscanas de color blanco y calcetines rojos.
Recorrido: colegio Calasancio (calle General Díaz Porlier, 58), calle José Ortega y Gasset, calle Juan Bravo (con estación de Penitencia en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar), calle Juan Bravo, calle Príncipe de Vergara (con estación de Penitencia en el convento de Nuestra Señora de las Maravillas), calle Goya, calle Conde de Peñalver (con estación de Penitencia en la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Filipinas) y calle José Ortega y Gasset, de vuelta al colegio Calasancio.
Jesús el Pobre y Dulce Nombre de María
Nuestro Padre Jesús Nazareno El Pobre (Anónimo, s. XVIII)
María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad (Lourdes Hernández, 1999)
Organiza: Muy Ilustre, Primitiva y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Nazareno El Pobre y María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad
Sede: Iglesia de San Pedro El Viejo Calle del Nuncio, 14
Túnica: de color morada, con ancho cinturón de esparto, luciendo sobre el antifaz la cruz trinitaria. Zapatillas de esparto negras y guantes blancos
Recorrido: salida de la iglesia de San Pedro El Viejo (calle del Nuncio, 14), calle del Nuncio, plaza de Puerta Cerrada, calle de San Justo, calle Sacramento, plaza del Cordón, calle del Cordón, plaza de la Villa, calle Mayor, calle de Ciudad Rodrigo, plaza Mayor, calle Toledo, calle de la Cava Alta, calle de Grafal, calle San Bruno, calle de la Cava Baja, plaza de Puerta Cerrada y calle del Nuncio, de vuelta a la iglesia de San Pedro El Viejo
El Gran Poder y la Esperanza Macarena
Nuestro Padre Jesús del Gran Poder (José R. Fernández-Andes, 1942)
María Santísima de la Esperanza Macarena (Antonio Eslava Rubio, 1958) Organiza: Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena
Sede: Real colegiata de San Isidro Calle Toledo, 37
Túnica: Negra de cola, con ancho cinturón de esparto en el cortejo del Señor, y blanca de capa con antifaz de terciopelo de color verde en los tramos de la Virgen
Recorrido: Real colegiata de San Isidro, calle Toledo, calle Colegiata, calle Duque de Rivas, calle Concepción Jerónima, plaza de Segovia la Nueva, plaza de Puerta Cerrada, calle San Justo, plazuela del Cordón, calle Cordón, plaza de la Villa, calle Señores de Luzón, plaza y plazuela de Santiago, calle de Santiago, calle de los Milaneses, plaza de San Miguel, calle del Conde de Miranda, plazuela del Conde de Miranda (con estación de Penitencia en el convento del Corpus Christi), plaza Conde de Barajas, calle Maestro Villa, calle Cava de San Miguel, calle Mayor, calle Esparteros, plaza de Santa Cruz, plaza de las Provincias, calle del Salvador, calle Concepción Jerónima, y calle Toledo hasta la colegiata de San Isidro
Viernes Santo
Jesús de Medinaceli
Nuestro Padre Jesús Nazareno (Anónimo, s. XVII)
Nuestra Señora de los Dolores en su Mayor Soledad (Rafael García Irurozqui, 1948)
Organiza: Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli
Sede: Basílica de Jesús de Medinaceli Plaza de Jesús, 2
Túnica: de color morado, zapatos y calcetines negros, guantes blancos y cordón amarillo con borlones en las puntas (rodeando el cuello por detrás, anudado delante en la cintura y circundando la misma, anudado nuevamente delante, dejándolo caer hasta el bajo de la túnica), y escapulario descubierto
Recorrido: Basílica de Jesús de Medinaceli (plaza de Jesús, 2), calle Duque de Medinaceli, plaza de las Cortes, Carrera de San Jerónimo, calle Cedaceros, calle Alcalá (encuentro con Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo en la calle Alcalá, 25 sobre las 20:30 horas), plaza de Cibeles, calle Alcalá, Puerta de Alcalá, calle Alfonso X II, calle Antonio Maura, plaza Neptuno, Carrera de San Jerónimo, calle Duque de Medinaceli, plaza de Jesús y basílica de Jesús de Medinaceli
Cristo de los Alabarderos
Santísimo Cristo de los Alabarderos (Felipe Torres Villarejo, 2007)
Organiza: Congregación del Santísimo Cristo de la Fe, Cristo de los Alabarderos, y María Inmaculada Reina de los Ángeles
Sede: Catedral de las Fuerzas Armadas de España Calle Sacramento, 11
Túnica: de color azul granito de la Guardia Real, con tirilla en el cuello de color rojo granito, cíngulo rojo con borlas y escudo de la congregación en el pecho. Capirote rojo granito con el escudo en el centro bordado. Z apato y calcetín negro, con guantes blancos Música con ñífanos y tambores de la Unidad de Música de la Guardia Real
Recorrido: Palacio Real por la Puerta del Príncipe, plaza de Oriente, calle Bailén, calle Mayor, calle Sacramento, plaza del Cordón, calle Cordón, plaza de la Villa, calle Mayor, calle Ciudad Rodrigo, plaza Mayor, calle Sal, calle Postas, calle San Cristóbal, calle Mayor, calle Sacramento e iglesia catedral de las Fuerzas Armadas
Procesión del Silencio
Nuestro Padre Jesús del Perdón (Víctor González Gil, 1945)
Organiza: Hermandad del Silencio y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Fe, Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima de los Desamparados
Sede: Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe Calle Atocha, 87 bis
Túnica: de color morado, con capa blanca y capirote morado
Recirrido: Iglesia del Santísimo Cristo de la Fe (calle Atocha, 87 bis), calle Atocha, plaza de Antón Martín, plaza de Matute, calle Huertas, calle Príncipe, plaza de Canalejas, Carrera de San Jerónimo, Puerta del Sol, calle del Correo, calle de la Paz, calle de la Bolsa, plaza de Jacinto Benavente, plaza del Ángel, plaza de Santa Ana, calle Prado, calle Echegaray, calle Infante, calle León, calle Lope de Vega (estación de Penitencia en el convento de San Ildefonso de las M.M. Trinitarias Descalzas), Costanilla de las Trinitarias, calle San José, calle Moratín, Costanilla de los Desamparados e iglesia del Santísimo Cristo de la Fe
Los Siete Dolores
María Santísima de los Siete Dolores (Faustino Sanz Herranz, 1940)
Organiza: Real Congregación de Esclavos de María Santísima de los Siete Dolores, Santísimo Cristo de la Agonía y Descendimiento de la Santa Cruz
Sede: Parroquia de Santa Cruz Calle Atocha, 6
Túnica: de color blanco, con antifaz, fajín y guantes de color negro
Recorrido: Iglesia de Santa Cruz, calle Atocha, plaza de la Provincia, calle Gerona, plaza Mayor, calle Toledo, calle Latoneros, calle Cuchilleros, calle Maestro Villa, plaza Conde de Barajas, calle Conde de Miranda, plaza Conde de Miranda (estación de Penitencia a las 20:30 horas en el monasterio de las RR. MM. Jerónimas del Corpus Christi – Carboneras), calle Codo, plaza de la Villa (encuentro a las 21:00 horas con el Santísimo Cristo de la Fe – Cristo de Los Alabarderos), calle Mayor, calle Ciudad Rodrigo, plaza Mayor, calle Gerona, plaza Provincia, calle Atocha e iglesia de Santa Cruz
Santo Entierro
Santísimo Cristo de la Vida Eterna (Jacinto Higueras, 1941)
Lignum Crucis
María Santísima de la Paz (Talleres Agustín López Miraz, s. XX)
Recorrido: Pontificia, Real y Primitiva Archicofradía del Glorioso Patriarca Señor San José y Santísimo Cristo de la Vida Eterna – Archicofradía del Santo Entierro
Sede: Parroquia de Santa Cruz Calle Atocha, 6
Túnica: en el paso del Lignum Crucis, visten alba de color blanco, con escapulario y verdugo de color negro. En el paso del Cristo, visten túnica de color negro, con antifaz rojo. Y en el paso de la Virgen, visten túnica de color blanco con capa y antifaz azul
Recorrido: Iglesia de Santa Cruz, calle Atocha, plaza de Jacinto Benavente, calle Carretas, Puerta del Sol, calle Mayor, calle Ciudad Rodrigo, plaza Mayor, calle Gerona, plaza de la Provincia, calle Atocha e iglesia de Santa Cruz
Sábado de Gloria
La Soledad
Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo (Juan Pascual de Mena, s. XVIII)
Cristo Yacente del Desamparo (Talleres Olot, s. XX)Organiza: Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo
Sede: Iglesia de la Concepción Real de Calatrava Calle Alcalá, 25
Túnica: hábito negro con tercerol del mismo color. Capa, cíngulo y guantes blancos en el cortejo de la Virgen. Túnica negra, capa y capirote rojo en el paso del Cristo
Recorrido: Iglesia de la Concepción Real de Calatrava (16 :30 horas), calle Alcalá, Puerta del Sol, calle Arenal, calle de Bordadores, calle Mayor, plaza de San Miguel, plaza del Conde de Miranda, calle del Codo, plaza de la Villa, encuentro con la imagen del Cristo Yacente que sale del Real Monasterio de la Encarnación, calle Mayor, Puerta del Sol, Carrera de San Jerónimo, plaza de Canalejas, calle Cedaceros, calle Alcalá e iglesia de la Concepción Real de Calatrava Paso del Santísimo Cristo Yacente: Real monasterio de la Encarnación, plaza de la Encarnación, calle San Q uintín, calle Pavía, plaza de Oriente, calle Lepanto, plaza de Ramales, plaza de Santiago, calle de Señores de Luzón, calle Mayor, plaza de la Villa, donde se producirá el encuentro y se unirá a la procesión de la Soledad
Domingo de Resurrección
Tamborrada
Organiza: Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo / Ayuntamiento de Madrid
Recorrido: sale del convento de las Carboneras (plaza Conde de Miranda) a las 11:45 horas, al término de la Eucaristía, en dirección a la plaza Mayor. Recorre: calle Puñonrostro, calle San Justo, calle del Cordón, plaza de la Villa, calle Mayor, calle Ciudad Rodrigo, y plaza Mayor para efectuar la Tamborrada a las 12:00 horas
Especial Semana Santa II
29 de abril de 2020
Cristo de Medinaceli – Jesús Nazareno Rescatado – Escuela sevillana – Siglo XVII
Breve historia de la Semana Santa (I) – De la Edad Media al siglo XVII
Edad Media
En el s. XV existen dos cofradías en Madrid: la de Nuestra Señora de la Caridad del Campo del Rey y la de la Vera Cruz.
La cofradía de la Vera Cruz es la única que participa en la Semana Santa. En la noche del Jueves Santo procesiona con una cruz desnuda portada por un clérigo, acompañada por penitentes de luz y de sangre vestidos con túnicas blancas ceñidas con cuerdas de esparto. Las túnicas dejaban la espalda al aire, para que se viesen las heridas de las disciplinas.
La congregación de la Caridad es fundada en 1421 por Juan II y María de Aragón. Su objetivo es el auxilio espiritual y temporal de los condenados a muerte y el entierro de los pobres muertos en la calle. Su sede se encontraba en una iglesia construida ex profeso en el Campo del Rey.
Siglo XVI
Las conmemoraciones de Semana Santa comenzaban el Jueves de Pasión —el anterior al Domingo de Ramos— con la Procesión de los Quartos, llevada a cabo por la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Angustias, para recoger los restos descuartizados que había en las entradas a Madrid.
Los restos se llevaban en una litera tirada por mulas y escoltada por cofrades, hasta el convento de la Victoria, en el solar del actual Congreso y eran velados toda la noche y enterrados a la mañana siguiente.
En el Domingo de Ramos salía una procesión sin pasos, desde la Santa Cruz, tras la bendición de los Ramos, a la que asistía el Concejo y en la que salían las cruces parroquiales de las iglesias cercanas.
El Lunes Santo, la cofradía de la Vera Cruz leía el pregón de Semana Santa, y el Martes Santo se realizaba una función en honor a San Dimas en la Cárcel de la Corte.
El Miércoles Santo procesionaba la Cofradía de Santa Elena y Ánimas.
El Jueves Santo era el turno de la cofradía de la Vera Cruz y sus penitentes.
El número de penitentes de sangre aumenta en esta época, como contraposición la idea sobre la inutilidad de la penitencia mantenida por los protestantes.
Para el Viernes Santo salía la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, que procesiona por primera vez en 1568. Su imagen titular fue tallada en base al cuadro traído a Madrid por Isabel de Valois, al casarse con Felipe II.
En el Domingo de Resurrección se llevaba a cabo las procesiones de Jesús Resucitado y la de Judas.
Jesús Resucitado era sacado por la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad. Al amanecer, salían la Soledad por un lado y el Santísimo Sacramento por otro, desde San Felipe el Real. Ambos pasos se encontraban el la Puerta del Sol. Allí se le quitaba el manto negro a la virgen y se encaminaban al convento de la Victoria.
En la otra procesión se llevaba un pelele que representaba a Judas y que se quemaba en la Plaza Mayor.
Siglo XVII
El s. XVII es la época de esplendor de la Semana Santa en Madrid. En esta época, los franciscanos intentan convertirla en una celebración más teatral y barroca, en consonancia con la estética, el pensamiento y la religiosidad imperantes.
Dos elementos fundamentales marcan las celebraciones y procesiones de este siglo en Madrid: el apoyo e influencia de la Casa Real y la corte y la aparición de las procesiones gremiales, que acaban controlando la celebración.
Religiosidad popular del Madrid de los Austria
Las procesiones de sangre eran muy celebradas y los madrileños llenaban las iglesias durante la Cuaresma y la Semana Santa para escuchar los sermones propios del momento litúrgico, que provocaban el arrepentimiento de muchos pecadores.
Procesiones de Corte
Las principales procesiones tenían que pasar obligatoriamente por el Alcázar y las Descalzas Reales, donde se paraban para poder ser veneradas por la familia real y la corte. El rey y su familia apoyaban económicamente a las cofradías de penitencia.
Gremios
Las hermandades buscaron el patrocinio de los gremios, a cambio de reconocimiento social, y estos terminaron por convertirse en uno de los pilares fundamentales de la Semana Santa madrileña. De hecho, su desaparición acabó llevando a la decadencia a la celebración.
Los miembros de los gremios pasaban a formar parte de la cofradía. A cambio, el gremio se comprometía a sacar un paso en la procesión organizada por la cofradía. Este intercambio daba crédito social a los artesanos, mal vistos por la nobleza por su trabajo manual
Penitentes
Hay dos tipos de penitentes: de luz y de sangre. En el s. XVII ambos tipos vestían túnica blanca o negra y capucha monacal o antifaz con capirote
Cofrades de luz: procesionaban con túnica y cirio. Desde la Edad Media, solían ser niños de hasta 15 años; a partir de este momento, el papel lo toman los miembros de los gremios.
Cofrades de sangre: penitentes que procesionan disciplinándose. Portaban cruces, o cadenas o coronas de espinas, o se latigaban o iban descalzos.
Procesiones
Jueves de Pasión
Se oficia una misa por los ajusticiados, en el convento de la Victoria.
La cofradía de Santa Elena y Ánimas del Purgatorio, formada por el gremio de panaderos, organiza la procesión de Santa Elena, desde el convento del Carmen Calzado (iglesia del Carmen).
Pasos:
Cruz de Santa Elena, miembros de la cofradía
Nuestra Señora delas Angustias y Traspaso, gremio de cerrajeros
Santo Sepulcro del convento del Carmen, gremio de acuñadores de martillo
Santísimo Cristo de la Misericordia, gremio de vendedores de carbón
Tenía que pasar por el Alcázar y las Descalzas. A las 16.00, el rey se asomaba a su paso. En las Descalzas, pasaban a la iglesia para que las monjas rezasen a las imágenes.
Oficio de Tinieblas: misa especial en la que se apagan las luces de los templos (excepto la de los cirios pascuales del año anterior) y se tapan las imágenes y los retablos con velos.
Jueves Santo
La procesión de la Vera Cruz salía desde el humilladero de la Trinidad. Por delante de las imágenes, cofrades de sangre se flagelaban o portaban pesadas cruces.
Pasos:
Vera Cruz, gremio de altareros
Nuestra Señora del Traspaso, gremio de sastres
El Niño Perdido, gremio de taberneros, a partir de 1678 los herederos de viñas
La procesión de la Pasión, organizada por la cofradía de la Pasión y Ntra. Sra. de las Angustias, salía desde el Hospital de la Pasión. Esta cofradía gestionaba los beneficios de las entradas del corral de la Cruz, junto a la de la Soledad.
Pasos:
El Lavatorio, gremio de estereros de palma
La Higuera, congregación de porteros de la Villa
Nuestro Señor con la Cruz a Cuestas, gremio de zurradores
Exaltación de la Cruz, gremio de herradores
Cristo Crucificado, gremio de comediantes y mancebos de corral
Santo Sepulcro, gremio de curtidores, rastreros y matarifes
Nuestra Señora de las Angustias, Cofradía de la Pasión
La cofradía de la Vera Cruz también organizaba la procesión del Crucificado de la Vera Cruz, desde el convento de la Trinidad de la calle Atocha.
Pasos:
Cristo Crucificado, gremio de pañeros
Viernes Santo
Procesiona la cofradía de Ntra. Sra. de los Siete Dolores, fundada en 1590 por Felipe II, desde el convento de Santo Tomás (en el solar de la actual Santa Cruz)
Pasos:
El Señor con la Cruz a Cuestas, gremio de pintores (1630-34), después el de zapateros de viejo
Calvario de Longinos
Santísimo Cristo de la Agonía, gremio de maestros de obra prima (zapateros de nuevo)
Descendimiento, gremio de esparteros
Virgen de los Siete Dolores, gremio de pintores
Santo Sepulcro, gremio de vidrieros
Huida a Egipto, gremio de maestros de obras
Circuncisión o Profecía de Simeón
Jesús entre los Doctores
La cofradía de Ntra. Sra. de la Salud y Niños Expósitos organizaba la procesión de la Huida a Egipto, cuyos pasos eran custodiados todo el año en la sede del gremio de constructores y trasladados a la iglesia de la inclusa en semana santa. Salía al mediodía.
Pasos:
La Huida a Egipto, cofradía de San José, que recoge al gremio de carpinteros
Nuestra Señora de Belén, gremio de albañiles
A las tres de la tarde, desde la iglesia delconvento de la Victoria, salía la procesión de la Soledad, organizada por la cofradía de la Soledad.
Pasos:
Santo Cristo de la Cofradía, de la Soledad, gremio de maestros y oficiales pasteleros
Descendimiento de la Cruz, de la Soledad, gremio de tablajeros y oficiales de carnicería
María Santísima de los Siete Dolores, cofradía de los Siete Dolores, del convento de Santo Tomás
Santo Sepulcro, de la Soledad, gremio de fruteros y tratantes de frutas
Acompañado por tres tambores y tres pífanos de la guardia tudesca del rey, contratados por la cofradía, que tocaban marchas fúnebres durante la procesión
Nuestra Señora de la Soledad, miembros de la cofradía
Cortejo procesional:
Cofrades de luz con velas negras, vestidos con túnica y capirote negros
Cofrades de sangre, con la espalda desnuda, azotándose o aspándose
Clerigos
Niños vestidos de ángeles, con guirnaldas doradas de hojalata y portando los atributos de la Pasión
Terminada la procesión de la Soledad, se celebraba el auto de «El Lavatorio», en el que los penitentes se curaban las heridas con vino.
Domingo de Resurrección
La cofradía de Nuestra Señora de la Soledad organiza la procesión de la Resurrección, en la madrugada del Domingo de Pascua.
Pasos:
Santísimo Sacramento, desde el monasterio de San Felipe el Real
Nuestra Señora de la Soledad de la Victoria, a hombros de sus cofrades
Los cofrades van vestidos con sus mejores ropas y llevan velas blancas. La cofradía contrataba cantores, ministriles, y algunos danzantes que bailaban varias danzas durante la procesión.
Especial Semana Santa I
29 de abril de 2020
Introducción básica a la Semana Santa
La Semana Santa es la conmemoración anual de la Pasión de Cristo, un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas.
Empieza el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el Viernes de Dolores ( el anterior al Domingo de Ramos).
La fecha de la celebración es variable, pues el calendario litúrgico cristiano es lunar.
Cálculo de la fecha de la Pascua
El Domingo de Resurrección es el domingo siguiente a la primera luna llena tras el equinoccio de primavera.
Cuaresma, Semana Santa, Pascua
Cuaresma – Desde el Miércoles de Ceniza al Jueves Santo.
Cinco domingos + Domingo de Ramos
40 días que simbolizan los 40 días del diluvio universal, los 40 años que pasaron los hebreos en el desierto, los 40 días que Jesús pasó en el desierto.
Tiempo de introspección y penitencia.
Semana Santa – Del Lunes Santo al Domingo de Resurrección.
Pascua – 50 días, desde el Domingo de Resurrección hasta el Domingo de Pentecostés.
Pascua de Resurrección – 40 días, desde el Domingo de Resurrección hasta el Jueves de laAscensión.
Pascua de Pentecostés – 10 días, desde el Jueves de laAscensión hasta el Domingo de Pentecostés.
2020
2021
2022
2023
Miércoles de Ceniza
26 de febrero
17 de febrero
2 de marzo
22 de febrero
Domingo de Ramos
5 de abril
28 de marzo
10 de abril
2 de abril
Jueves Santo
9 de abril
1 de abril
14 de abril
6 de abril
Viernes Santo
10 de abril
2 de abril
15 de abril
7 de abril
Sábado de Gloria
11 de abril
3 de abril
16 de abril
8 de abril
Domingo de Resurrección
12 de abril
4 de abril
17 de abril
9 de abril
La Ascensión
21 de mayo
13 de mayo
26 de mayo
18 de mayo
Pentecostés
31 de mayo
23 de mayo
5 de junio
20 de mayo
Los días de la Semana Santa
Domingo de Ramos
Conmemoración de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
Lunes Santo
Conmemoración de la unción en Betania y de la expulsión de los mercaderes del Templo.
Martes Santo
Conmemoración de las anticipaciones de la muerte de Jesús a sus discípulos.
Miércoles Santo o de Tinieblas
Conmemoración de la traición de Judas Iscariote.
Jueves Santo
Primer día del Triduo Pascual. Conmemoración de la Última Cena, la instauración de la Eucaristía y la instauración del sacerdocio.
Viernes Santo
Segundo día del Triduo Pascual. Conmemoración de la crucifixión, muerte y sepultura de Jesús.
Sábado de Gloria
Tercer día del Triduo Pascual. Vigilia pascual, conmemoración de la anastasis o descenso de Jesús a los infiernos.