Vírgenes de Madrid (V) – La Virgen de la Paloma
«La Virgen de la Paloma
en mi pecho llevaré.
Por santa, por guapetona,
Madrid se rinde a sus pies.
Y no será madrileño
quien no lleve en su persona
a la santa y morena
Virgen de la Paloma.»
«La Virgen de la Paloma
en mi pecho llevaré.
Por santa, por guapetona,
Madrid se rinde a sus pies.
Y no será madrileño
quien no lleve en su persona
a la santa y morena
Virgen de la Paloma.»
«Tú que estuviste oculta en los muros
de este querido y viejo Madrid,
hoy resplandeces ante tu pueblo,
que te venera y espera en ti.
Salve, Señora de tez morena
Virgen y Madre del Redentor…»
Historia de una de las imágenes de la Virgen más antiguas que conservamos en Madrid.
Primera parte de la historia de estas dos imágenes: sus orígenes legendarios.
«¡Bendita mi Madre,
la Virgen de Atocha!
Que a todos tus hijos de gracia llenó […]
Virgencita madrileña,
desde el templo donde moras,
a este pueblo que te adora
con tu mano has de guardar»