Primeros pobladores de Madrid

Los pobladores más antiguos de los que tenemos constancia vivieron en Madrid, hace unos 400.000 años y pertenecían a la especie Homo heidelbergensis, que llegó a Europa desde África.
Los heidelbergenses evolucionaron en Homo neanderthalensis, humanos que se extinguieron hace aproximadamente 27.000 años, siendo sustituidos por nuestra especie, Homo sapiens, originaria también de África.
Aunque en Madrid contamos con numerosos yacimientos en los que se han descubierto una gran cantidad de restos producidos por la actividad humana, en realidad se han hallado pocos fósiles de humanos en la región1, aunque algunos de ellos tienen una especial relevancia paleoantropológica: los restos neandertales de Pinilla del Valle y el molar del yacimiento de San Isidro, que podría corresponder a un neandertal o un heidelbergense2.
Cazadores recolectores
Los humanos que vivieron en el valle del Manzanares durante el paleolítico se dedicaban al aprovechamiento oportunista3 del medio natural.
La necesidad de obtener recursos para su supervivencia les obligó a seleccionar los mejores emplazamientos. Las proximidades del río debieron ser muy atractivas para una ocupación regular por la presencia de agua, abundante vegetación de ribera, y una fauna variada.
Parientes lejanos: homo heidelbergensis y homo neanderthalensis

Homo heidelbergensis 
Homo neanderthalensis
Las principales pruebas de la presencia en Madrid de heidelbergensis y neandertales son las herramientas que fabricaron.
Debieron estar organizados en grupos unidos por parentesco, socialmente igualitarios y solidarios, lo que servía para asegurar su supervivencia. En yacimientos como el de Atapuerca se han encontrado pruebas de la a asistencia y cuidado de enfermos o ancianos. Ambas especies usaban el fuego y usaban algún tipo de lenguaje que les permitió transmitir conocimientos.
Los neandertales enterraban a sus muertos y usaban colorantes y adornos personales, lo que sugiere un comportamiento simbólico4.
Fabricando herramientas y obteniendo alimentos
Casi todos los utensilios encontrados son de sílex y cuarcita procedentes de los ríos, como el Manzanares, aunque también usaron hueso, tendones y madera5.
Los heidelbergensis fabricaron herramientas polivalentes como los sencillos cantos trabajados o los más complejos bifaces.



Los neandertales, en cambio, poseían instrumentos específicos para despellejar, fracturar, fragmentar, descarnar, cortar y raer y desarrollaron una tecnología de talla para obtener varias formas similares de un mismo bloque de piedra denominada técnica levallois.
Organizados en pequeños grupos, cazaban caballos, ciervos, gamos, uros e, incluso, animales de mayor tamaño como elefantes, sin despreciar la carne de animales muertos o restos abandonados por otros depredadores.

Elefante antiguo (Elephas antiquus) – Orcasitas 
Uro o toro salvaje (Bos primigenius) – Estanque de tormentas de Arroyo Butarque 
Caballo salvaje (Equus ferus) – Enlace N-100 con la M-30, Madrid
Lugares de ocupación
Heidelbergensis y neandertales eran nómadas y se movían buscando continuamente alimentos. Los hábitats más estables fueron cuevas o abrigos como en Pinilla del Valle, aunque también construirían estructuras al aire libre, de los que no han quedado restos.
Otros sitios en los que pudieron vivir ocasionalmente serían los lugares en los que obtenían materias primas y fabricaban sus herramientas y los lugares de caza y descuartizamiento de animales.
Nuestros primeros antepasados: Homo sapiens
El Homo sapiens pudo hacer frente a las dificultades del medio con más éxito que sus predecesores. Usaba un lenguaje más desarrollado que le ayudó a mejorar y facilitar la transmisión de conocimientos y pensamientos abstractos, permitiendo la existencia de grupos sociales más complejos. También logró un mayor dominio de la técnica de fabricación de herramientas. Todas estas circunstancias ayudaron a que el Homo sapiens se adaptara mucho mejor a los diferentes ecosistemas y se extendiera por todo el planeta.
Explotación del medio y nuevas herramientas
Los avances en la fabricación de herramientas y los cambios en el comportamiento social permitieron un mayor y mejor aprovechamiento de los recursos disponibles. Los grandes desplazamientos resultaron cada vez menos necesarios lo que a largo plazo posibilitó la acumulación y almacenaje de alimentos y el crecimiento de los grupos humanos.
Los útiles fabricados por el Homo sapiens muestran que aprovechaban al máximo las materias primas, con una considerable disminución del tamaño de las piezas y un gran cuidado en su ejecución. Se multiplicaron los tipos de herramientas lo que permitió una mayor especialización en su uso al adecuarse mejor la forma a la función.
Lugares de ocupación
Los cazadores-recolectores eligieron para establecerse lugares cercanos a los recursos naturales. En las terrazas bajas del Manzanares se han localizado asentamientos temporales relacionados con la explotación del sílex para la fabricación de herramientas. Campamentos más estables, con cabañas y hogares, se situaron próximos a los cauces secundarios con mejor acceso a los recursos forestales.
La aparición del arte
Durante el Paleolítico su principal manifestación es la representación en las paredes de las cuevas, y en huesos o placas de piedra, de figuras naturalistas y símbolos abstractos. La Cueva del Reguerillo, en Patones, con grabados en la roca de antropomorfos, bóvidos, cérvidos, peces y un mamut, es uno de los pocos ejemplos de arte paleolítico en la Meseta6.
Notas:
- El motivo podría ser el estilo de vida nómada de las poblaciones humanas que habitaron en lo que hoy es nuestra región, unido al gran cambio experimentado a lo largo del tiempo por el cauce por el que discurre el río Manzanares, alrededor del cual se han encontrado la mayoría de los restos humanos prehistóricos en Madrid.[↩]
- De estos yacimientos hablaremos en las próximas lecciones.[↩]
- Estos grupos humanos habrían obtenido alimentos y otros recursos a base de aprovechar carroña o de robar piezas a otros animales.[↩]
- Tenemos pruebas tanto de enterramientos como de colorantes en la Comunidad de Madrid, en el yacimiento de Pinilla del Valle.[↩]
- De estos últimos es más difícil su conservación, por la fragilidad del material, que se descompone fácilmente.[↩]
- Del arte paleolítico en la Comunidad de Madrid trataremos en la próxima lección.[↩]
Me ha gustado y valoro tu trabajo, me lo leeré un par de veces más para asimilarlo bien
Me alegro de que te haya gustado. A ver qué tal el resto del curso.
Me ha gustado mucho esta primera lección, que por fin he podido ver. Y los archivos PDF para guardarlos es una idea estupenda para poder releerlos.
Un trabajo estupendo.
Me alegro un montón de que os esté gustando el curso.