La muralla de Maŷrit
La muralla de Maŷrit tenía unos 760 m de perímetro, de 12 a 15 m de altura (más 2 m de cimientos) y abarcaba una superficie de unas 9 ha. Estaba formada por dos paramentos1 de mampostería2 de caliza y pedernal con un relleno de cal y canto3, tenía un espesor de entre 2,30 y 3,30 m.
La muralla estaba ordenada mediante torres de planta cuadrangular, de entre 3,3 y 2,4 m de lado, según la torre, y con zarpa4 en la base, con una disposición poco saliente con respecto al muro principal. Se sucedían aproximadamente cada 20 m5 y sus lienzos combinaban cantería de sílex y piedra caliza.
El recinto contaba con tres puertas, todas de acceso directo y sin recodo: la puerta al-Vega6, la al-Mudayna7 y la puerta al-Xagra8. También contaba con un portillo9, descubierto recientemente en las excavaciones cercanas a la plaza de la Armería.
En la actualidad conservamos muy pocos restos de este recinto islámico, ya que desde que Felipe II decidió trasladar la corte a Madrid, la muralla se fue desmantelando para que no impidiese el crecimiento urbanístico (y la especulación que conllevó).
Recorrido por el recinto emiral

(Resaltados en negro, los restos conservados de la muralla emiral)
La puerta al-Vega (de la Vega)

Se levantó en el entorno de la actual cuesta de la Vega y daba acceso a la ciudad desde el camino del río.
Según la descripción que hace Jerónimo de la Quintana, la entrada era angosta, con una fuerte torre, y compuesta por dos estancias en medio de las cuales aparecían las puertas, que se cerraban con una gran hoja de hierro. Además, en el punto del arco, había un agujero que alojaba una gran pesa de hierro que servía para arrojarse sobre quien quisiera entrar por aquel acceso.
La primera puerta fue derribada a mediados del s. XVII y sustituida por otra, un poco más hacia arriba de la calle Mayor, que estuvo en pie hasta 1707.
En 1708 se construyó una tercera puerta, con un arco central y dos postigos a los lados, sobre la que se colocó una imagen de Nuestra Señora de la Almudena. Fue demolida definitivamente en 1820.

De la puerta de la Vega al arco de la Almudena

La primera mitad del tramo de muralla existente entre la puerta de la Vega y el arco de la Almudena aparecio parcialmente en 1953 y fue sacado a la luz en su totalidad en las excavaciones realizadas en la cuesta de la Vega en 1972–73, 1975 y 1985; son los restos que actualmente pueden visitarse en el parque del Emir Muhammad I.

La musealización ha tratado de reconstruir de forma ideal el perfil original del alzado de la muralla, con una altura sobre el terreno de 10 m y una profundidad de cimentación de 2 m.
El segundo lienzo tiene una menor altura y resultaba atravesado por el arroyo de Tenerías, que caía hacia el arroyo de San Pedro por el portillo que aún se conserva, a unos 3 o 4 m de altura10.
La muralla arrancaba de la puerta de la Vega en dirección sureste, dibujaba un ángulo obtuso y continuaba por debajo del estribo norte del actual Viaducto, completando un total de siete lienzos separados por seis torreones cuadrangulares.
A partir del Viaducto, seguía un trazado aún desconocido, aunque se supone que continuaba en línea recta y dirección este/noreste.
El tramo final de este sector, que formaba el ángulo sureste del recinto, quedó destruido en la década de 1610 al construirse el palacio del duque de Uceda11.
El arco de la al-Mudayna (de la Almudena)
Recibía su nombre original por dar acceso el recinto de la almudayna o ciudadela.
Más tarde, tras la conquista cristiana de la villa islámica, se cambió el nombre a arco de Santa María, por estar cerca de la iglesia del mismo nombre.
Fue derribada en 1570, para ensanchar la calle con motivo del paso de Ana de Austria, última esposa de Felipe II. En 1672, se construyó una nueva puerta a la que también se llamó Arco de Santa María.
El arco de la Almudena debía ser muy sencillo, siguiendo los modelos de la arquitectura islámica de la época, lo suficientemente fortificada como para permitir la entrada y la salida de la fortaleza por el camino que llevaba a Guadalajara.
Desde esta puerta partían dos caminos que con el tiempo se convertirían en las dos vías más importantes del Madrid medieval, la calle del Arco de la Almudena y la de la Puerta de Guadalajara, actuales Sacramento y Mayor.
Fue demolida definitivamente en 1569.

Resaltado el arco de la Almudena y la muralla emiral,
entre las calles actuales del Factor y de la Almudena.
Del arco de la Almudena a la puerta de Sagra
A partir del arco de la Almudena, la muralla tomaba dirección norte entre las actuales calles del Factor y de la Almudena.
Este recorrido concuerda con la descripción que hizo Jerónimo de la Quintana:
«A dos casas de la esquina de la calle de la Parra [actual del Factor] que hemos dicho subia a las del Principe de Esquilache, por las que oy son de don Gregorio de Salazar vezino y Regidor de Madrid, entra vn lienzo del muro que tiene más de sesenta pies de largo, indicio grande de que continuaua por alli delante por la parte que poco ha diximos».
La esquina nombrada por el cronista es la que forma con la calle Mayor, y las «dos casas» han de referirse a las que en el plano de Villarreal (ver más arriba) pertenecen a Salazar y a Pedro de la Barreda12.
Es muy probable que bajo el palacio de Abrantes, sede actual del Instituto Italiano de Cultura, se conserven vestigios materiales de la muralla islámica13, pero la institución no permite visitas si no es por motivos de intervención arqueológica.
A continuación de este primer tramo, la muralla ascendía hasta los altos de Rebeque, pasando muy próxima a unos restos de pretil o paredón de mampostería hoy visibles en la ladera ajardinada, entre la calle de Bailén y la del Factor. En los últimos años, este sector norte de la muralla ha sido excavado y preparado para ser visitado, en la zona ajardinada que hay en la calle del Factor.
Un poco más adelante, a la altura de la calle de Rebeque, la muralla giraba hacia el oeste.
Cierre norte del recinto
El cierre norte del recinto emiral de Maŷrit es su zona más desconocida, por la ausencia de fuentes documentales y gráficas relativas a él. Se supone que discurría a través de la plaza de la Armería, de este a oeste, a lo largo de una línea probablemente quebrada.
El lienzo occidental de esta linea amurallada apareció en las excavaciones realizadas en 1999 en dicho lugar, totalmente desmontado, incluso en su cimiento. Según las conclusiones de estas excavaciones, los lienzos de esa muralla habrian desaparecido a finales del s. XIV o principios del XV, y a mediados del XVI todas las piedras de sus cimientos se habrían reutilizado en la construcción de las caballerizas y la Real Armería.
Este tramo quedaba protegido en su exterior por una cava14 documentada en las excavaciones de 1999, que seguramente aprovechaba una brecha natural del terreno en el borde del escarpe sobre la vega del Manzanares, ahondada y alargada de forma artificial para cubrir la longitud total del flanco15.
De la puerta de Sagra a la puerta de la Vega
El cierre norte del recinto finalizaba en dos lienzos rectos orientados al noroeste, a partir de los cuales la línea amurallada se quebraba en tres o más tramos con orientación conjunta hacia el oeste que alcanzaban la puerta de la Vega. En las excavaciones de 1999 y 2007 aparecieron los dos lienzos citados y los cuatro siguientes, totalizando más de 60 m lineales de muralla, además de siete torres y un portillo auxiliar. El límite forzoso de los hallazgos lo impuso el propio edificio de la catedral de la Almudena, pues la muralla islámica continuaba bajo él en dirección al sur.
El castillo musulmán
Antes de la construcción del alcázar de Madrid, a partir de 1536 por iniciativa de Carlos I, existió una fortaleza militar de origen islámico en la villa. Por desgracia no sabemos casi nada de ella, y continúa siendo el mayor enigma sobre organización defensiva del Madrid medieval.
Además su enclave, en el solar del actual Palacio Real, hace en inviables futuras intervenciones arqueológicas que puedan ofrecernos nuevos datos sobre esta edificación.
Todos los cronistas clásicos hasta Tormo y Oliver Asín afirmaron que el alcázar cristiano surgió de las sucesivas reformas y ampliaciones de la primitiva fortaleza islámica, pero esta teoría sólo es defendida actualmente por algunos investigadores como Pavón Maldonado, Montero Vallejo y Andréu Mediero. Los demás opinan que el alcázar16 musulmán estuvo localizado en lugar distinto al de la posterior fortaleza castellana, siendo éste, por lo tanto, una construcción de planta totalmente nueva.
A partir de esa premisa, hay distintas teorías sobre la posible localización del alcázar islámico:
- Castillo musulmán dentro del recinto denominado emiral, bien en su ángulo noroccidental (Valdés Fernández, Fernández Ugalde) o bien en el flanco meridional (Urgorri Casado).
- Castillo musulmán de planta irregular adaptada al terreno, heredero quizá de «una fortificación de menor entidad» construida «en una primera etapa del asentamiento árabe madrileño (…), bien en la misma posición o en el vecino cerro donde se desarrolló la medina» (Retuerce Velasco).
- Castillo musulmán situado «extramuros y más relacionado con la zona de la puerta de la Sagra», que en algún momento indeterminado habría sido destruido por completo (Segura Graiño).
- Simple atalaya de vigilancia: «Aunque siempre se supone que lo que construyó Mohamed I fue una simple atalaya de vigilancia, bien podría haber levantado un castillo» (Caballero Zoreda),
- Castillo musulmán en localización incierta pero en cualquier caso distinta a la del posterior castillo cristiano (Malalana Ureña, pues opina que éste se construyó «sobre una zona no ocupada con anterioridad»).
Las fuentes documentales árabes al respecto son muy tardías y tan sólo citan «el castillo de Madrid» fundado por Muhammad I17, sin dar ningún otro detalle en cuanto a su naturaleza y localización.
Menos datos aún nos dan las crónicas cristianas, que sólo nos hablan de los «muros» de Madrid18.
Así que no tenemos demasiadas posibilidades de saber cómo fue y dónde estuvo situado este primer castillo musulmán, aunque en las últimas décadas ha ganado importancia la teoría de que inicialmente se encontrara en el interior de la almudayna construida sobre el cerro de la Almudena.
Notas:
- Cada una de las caras de todo elemento constructivo vertical, como paredes o lienzos de muros.[↩]
- (Del latín «manus-positus», ‘mano-poner’), sistema tradicional de construcción que consiste en levantar muros y paramentos colocando de forma manual los elementos o los materiales que los componen (denominados mampuestos), que pueden caracterizarse por estar sin labrar o con una labra muy tosca.[↩]
- Mezcla de piedras y argamasa.[↩]
- Zarpa es la parte en que la anchura de un cimiento excede a la pared o muro que se asienta en él.[↩]
- Se calcula que pudieron existir unas 35 torres en el recinto emiral de Maŷrit.[↩]
- Puerta de la Vega.[↩]
- Puerta de la Almudayna, de la Mezquita o, en época cristiana, arco de Santa María.[↩]
- Puerta de la Sagra o del Campo.[↩]
- Acceso secundario a un recinto cerrado, usado exclusivamente por peatones.[↩]
- Los últimos trabajos arqueológicos parecen indicar que este desagüe podría haberse realizado mediante alguna bóveda o atarjea situada en la base del muro. Unos 3 m por debajo del portillo, el lienzo actual presenta una abertura practicada en un paño reconstruido con ladrillo, que bien pudiera ser recuerdo de aquella conducción; en la actualidad no está visible por la nivelación y relleno realizados en el parque. Esta nueva teoría dejaría sin explicar la extraña altura del portillo: su posición elevada le impide servir como entrada y salida del recinto. Por su especial situación, podría haber servido como vía de escape en ocasiones de emergencia, apoyando escaleras sobre el cauce del arroyo.[↩]
- Es probable que en la cimentación de los actuales Consejo de Estado y Capitanía General todavía se conserve algún vestigio de la muralla islámica.[↩]
- Según este dibujo, en 1549 se conservaban todavía dos lienzos prácticamente completos, separados por una torre rectangular; la longitud total de ambos lienzos era de unos 47 m, con un espesor de 2,30 m.[↩]
- Informaciones verbales confirman que en sus sótanos existen restos de mampostería formada por piezas de gran tamaño contiguos a los cimientos del antiguo edificio del s. XV.[↩]
- Foso artificial.[↩]
- Esta cava fue la causa de las enormes dificultades que existieron en 1556 para cimentar el edificio de las caballerizas que se construía parcialmente sobre ella.[↩]
- Del árabe «al-Qaṣr», a su vez deformación del latín «castrum» (castillo o guarnición militar) y de su plural «castra» (campamento o cuartel), designa a un castillo o palacio fortificado.[↩]
- Ibn Hayyan, hacia 1390, y Al-Himyari, en la segunda mitad del s. XV.[↩]
- Crónicas de Sampiro (s. XI) y del monje de Silos y Primera Crónica General de España (s. XIII) [↩]
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