Primero debes completar 1. Prehistoria (I) – Los primeros pobladores de Madrid antes de ver esta lección

Siglo X: Maŷrit aparce en la historia cristiana

Ramiro II «el Grande»1 fue el primer rey cristiano que trató de conquistar Maŷrit de manos musulmanas, dando lugar con ello a que la medina apareciera mencionada por primera vez en los textos cristianos2.

El intento tuvo lugar al comienzo de su reinado, durante una etapa caracterizada por sus continuos enfrentamientos con los musulmanes. La campaña fue llevada a cabo en 932, y no pasó de ser una razia3 con el único objetivo de causar bajas al enemigo y obtener el mayor botín posible, sin mantener luego ocupadas las poblaciones que se tomaban.

La incursión pasó por Maŷrit y Talabira4. Ambas fueron arrasadas y sus murallas desmanteladas, regresando el contingente cristiano sobre sus pasos hacia el norte.

La reacción de Abd al-Rahman III5 fue enviar sus tropas a la frontera cristiana del Duero, donde libraron contra Ramiro la batalla de Osma, que los cronistas de ambos bandos contaron como victoria propia.

No se han conservado datos históricos sobre el asalto a la fortaleza madrileña, excepto, la noticia de que su gobernador musulmán en aquel momento podría haber sido ‘Abd Allah ibn Muhammad ibn ‘Ubayd Allah, que había accedido al cargo tres años antes. Todo lo demás es simple tradición sin ningún apoyo documental.

Jerónimo de la Quintana6 nos cuenta que Ramiro II

«…Juntó vn grande exército, y pareciéndole que si tomaua a Madrid tendría con él allanado el passo para hazerse señor de todo el Reyno de Toledo, púsole cerco, defendiéndosele valerosamente assí por ser lugar fuerte y defendido (…) como por tener el Alcázar vnas minas por debaxo de tierra que caían muy lexos, por donde secretamente les entraua bastimentos y socorro, ocasión de durarle al Rey el cerco más de lo que quisiera. Despechado pues de que le durasse tanto tiempo, apretóle de suerte que vn Domingo (de Ramos, llega a afinar Velasco Zazo) la combatió tan reziamente, que rompiendo los muros por algunas partes, la entró por fuerza de armas, haziendo grande estrago, y passando a cuchillo todos los Moros que se le defendían, a los demás lleuó cautivos».

Lo que sí es probable es que tras el duro asedio Abd al-Rahman III diera orden de reparar la muralla y la fortaleza, ya que Maŷrit seguía siendo un punto estratégico muy importante para la defensa de la Marca Media y la comarca toledana.

Siglo XI: nuevo intento de asalto

Fernando I «el Magno»7 fue el segundo rey cristiano que asedió el Maŷrit musulmán. La relativa calma que disfrutó en el interior de sus reinos le permitió dar un nuevo impulso a la expansión de los territorios que gobernaba, y siguió la política de monarcas anteriores de imponer parias8 en las zonas que no podía repoblar por falta de gente.

Desde el punto de vista de la historia de Madrid, nos importan los hechos acaecidos en 1047. En este año, Fernando I condujo su ejército por la ruta del norte hacia tierras musulmanas, cruzando el Sistema Central, y asoló la zona, atacando Wād al-Haŷarah9, Qal’at’Abd al-Salam10, Uscelia11 y Talamanka12.

La tradición, que nos da muy pocos datos en este caso, afirma que también llegó hasta la fortaleza madrileña, pero no hay acuerdo en cuanto al supuesto asalto a Maŷrit: algunas fuentes aseguran que sí hubo un intento de conquista, mientras que otras lo reducen a una simple capitulación de al-Ma’mun13, que aseguró la integridad de la plaza fuerte y su conservación a cambio de hacerse vasallo del rey castellano y entregarle parias.

Quintana justifica el poco interés de Fernando I por la fortaleza:

«Aunque halló Christianos en Madrid, no eran bastantes para poder conseruarle a su Corona, principalmente estando tan cerca desta Villa los enemigos en todo el Reyno de Toledo, y él tan lexos en León, para poder acudir a su socorro».

Alfonso VI conquista Maŷrit

Alfonso VI «el Bravo» fue el rey cristiano que conquistó Maŷrit, aunque no hay acuerdo sobre en qué fecha ocurrió. Pudo ser en 1083, durante la campaña militar en la que se recuperó todo el territorio comprendido entre Talavera y Madrid, o dos años después, el 1085, coincidiendo con la capitulación de Toledo.

Otro asunto controvertido es la intervención de la milicia segoviana en la toma de la fortaleza islámica de Maŷrit. Gil González Dávila 14 defendía la teoría de que la conquista fue llevada a cabo exclusivamente por segovianos:

«El Rey don Alonso VI conuocó todas sus gentes para ganar a Madrid, como lugar de importancia; llegaron a la demanda (…) el Concejo de Segouia más tarde que los demás, por ser el tiempo inuernizo, y estar las nieues muy altas (…). Traían los de Segouia por cabezas de su gente dos valientes Capitanes (…), don Díaz Sánchez de Quessada, y don Fernán Garcia de la Torre: llegaron a los Reales amigos, pidieron alojamiento. El Rey indignado dellos, respondió, como estimándolo en poco, se alojassen en Madrid. Entraron los de Segouia en Consejo, y acordaron de alojarse donde el Rey les ordenaua (…). Otro día como llegaron, antes del amanecer escalaron la muralla, ganaron la puerta (…) Albega. Sintió el enemigo el daño, acudió a la defensa de su possessión y muros; mas la cosa passó con tanto esfuerzo, que resistiendo los de Segouia a los Moros, abrieron la puerta, dando entrada a las vanderas amigas, que las plantaron a guisa de vencedores con júbilos de alegría en omenajes y torres».

Este episodio se ha tomado a veces como supuesto origen del apellido Torre, aunque hay quienes adelantan la intervención de los dos capitanes segovianos al asalto de 932, durante el reinado de Ramiro II.

Reparación de la fortaleza islámica y construcción de una nueva muralla

En cualquiera de los casos, los nuevos ocupantes de la plaza fuerte tenían que asegurarse de que no volviera a ser recuperada por los musulmanes, así que aumentaron las medidas de defensa construyendo de nueva planta un alcázar.

Quintana nos cuenta que

«Aviendo el Rey Don Alonso ganado a Madrid, puso en él su guarnición, reparó lo que en materia de edificios estaua mal parado por la continuación de las guerras (…). Hecho esto, dio traza en las cosas tocantes a la conquista de Toledo (…). Exercitáuanse los caualleros en la milicia de suerte, en este pueblo, que venían a él de muchas partes a emplearse en ella, siendo Madrid en este tiempo plaza general de armas».

Además, existía la necesidad de repoblar el lugar y ofrecer protección militar a los que fuesen a asentarse al lugar, lo que obligó a levantar una nueva muralla más amplia15. Estas obras posiblemente comenzaron recién conquistada la medina, pero se prolongaron durante muchas décadas.

Consagración de la mezquita

Según la tradición, Alfonso VI purificó la mezquita mayor de Maŷrit, que todos los historiadores situan en la esquina de las actuales calles de Bailén y Mayor, y la consagró a Santa María.

En lo que no se ponen de acuerdo los cronistas es en la identidad del religioso que llevó a cabo la consagración: unos afirman que fue don Bernardo de Agen, arzobispo de Toledo y abad de Sahagún, mientras que otros se decantan por el cardenal Infante don Fernando, legado en los reinos cristianos peninsulares del Papa Urbano II.

Sea como sea, el rey Alfonso VI, tras la consagración del nuevo templo

«Restituyó su Iglesia (…) a la (calidad) de Colegiata (…), poniendo en ella rentas y Canónigos, que obseruaron la monacal Regla del Patriarca San Benito, la qual, dizen, introduxo en esta Iglesia (…) el Arzobispo D. Bernardo».

Repoblación

La repoblación de la villa y el cambio de situación política obligó a reordenar la localización urbana de los distintos grupos étnicos y religiosos ya existentes y a encontrar asentamiento para los que a partir de ahora iban a llegar.

Alfonso VI y al-Qadir16 habían pactado no obligar al destierro a los musulmanes derrotados, pero se vieron obligados a mudarse a zonas extramuros, alrededor de la colina de las Vistillas. Sus anteriores asentamientos fueron donados a personas cercanas a la realeza y ocupados por parte de la población mozárabe nativa.

Una vez asegurada la plaza y comenzada la construcción de la nueva muralla, llegó a Madrid una importante cantidad de repobladores de origen franco, a los que Alfonso VI donó un importante sector nororiental despoblado, el que luego sería llamado Vicus Sancti Martini, que terminaría por constituirse en arrabal autónomo e independiente, con fuero propio, y cuya anexión plena a Madrid no llegaría hasta la primera mitad del s. XIII. Estos contingentes francos ocuparon también la que luego sería colación17 de San Nicolás, intramuros de la cerca que se estaba construyendo.

En el s. XII llegó una nueva oleada de repobladores, esta vez castellano-leoneses procedentes de los valles del Carrión y del Pisuerga, que ocuparon la colación de Santiago, terreno intermedio entre las dos barriadas francas.

Siglo XII: intentos de reconquista y repoblación

A la muerte de Alfonso VI le sucede en el trono su hija Urraca «La Temeraria»18. La desaparición del temido rey guerrero obligó a detener la ofensiva militar contra al-Andalus y animó al emir almorávide19 Ali ibn Yusuf20 a intentar recuperar la ciudad de Toledo. Tras un asedio de ocho días se vio obligado a retirarse.

Durante esta retirada (h. 1109) habría ocurrido, según los cronistas, el intento de reconquista de Madrid. Según la tradición, los musulmanes acamparon en la antigua almuzara21 musulmana22. Desde allí plantearon el asedio del alcázar cristiano, en el que se habían atrincherado la guarnición y los vecinos. El combate se decantó finalmente del lado cristiano, pues…

«La Prouidencia diuina (…) embió de socorro en fauor de los cercados vna gran peste sobre el campo contrario, que los consumía y abrasaua y los iba acabando por instantes. No le costó el trágico trofeo al Alarbe poco, porque perdió en el asalto la mayor parte de su gente, vnos a manos de los del pueblo, otros a las de la enfermedad».

El resultado fue la inmediata retirada de Ali.

Durante el reinado de Urraca se elaboró el Fuero de Toledo, al que probablemente se sometió la villa madrileña. Este documento fue firmado, entre otros, por el alcalde madrileño y 18 de sus vecinos, y nos permite conocer los nombres de éstos, repartidos a partes casi iguales entre los autóctonos de ascendencia mozárabe (Alí ben Yeyr, Abdo-l-aziz ben Hazem, Abdollah ben Fakir, Abu-l-hasan ben Micayel…) y los de origen repoblador (Pelagius, Assur Sanchiz, Borgonius, Iohannes Velasco, Gastalius Sabrit…).

Alfonso VII y el Vicus Santi Martini

Alfonso VII «el Emperador»23 fue el primer rey castellano que visitó Madrid con fines distintos a los militares, aunque durante su reinado se llevó a cabo la mayor parte de la construcción de la nueva muralla.

Una de sus más decisivas intervenciones en relación con la villa fue otorgar la Carta de Población del Vicus24 Sancti Martini el 14 de julio de 1126, seguramente confirmando una donación anterior de Alfonso VI25. En ella daba autorización

«A vos el abad de Santo Domingo (de Silos), a saber, Juan y a la congregación religiosa de este propio lugar; y también a vos, el prior de San Martín de Madrid, a saber, don Sancho».

Para que pudieran poblar el arrabal de San Martín, en base al Fuero de Sahagún.

Según este documento, quienes fuesen a vivir como vecinos al vicus serían vasallos del abad y el prior benedictinos y estarían obligados a permanecer siempre a su servicio; no podrían edificar sin su permiso, y si en algún momento quisieran abandonar el arrabal para vivir en otro lugar no podrían vender libremente su posesión, sino que el priorato tendría derecho de tanteo sobre la heredad que se desocupaba.

En base al ordenamiento otorgado por el rey, el vicus adquiría total independencia jurídica e incluso física (ya que es posible que llegara a tener cerca propia) con respecto a la villa.

Según la tradición, el rey Alfonso presidió tribunales de justicia popular en el pórtico la iglesia de San Martín.

Campañas militares con Alfonso VII

La milicia de Madrid acompañó al rey en la campaña de Zaragoza26, y el monarca agradeció explícitamente esta ayuda en uno de los párrafos del privilegio relativo a las disputas con Segovia:

«Hágoos esta merced por el bueno y muy leal seruicio que me aueys hecho y hazeys en tierras de moros, y porque hallé (la) mayor fidelidad en vosotros siempre que quise que me siruiésedes».

Alfonso VIII

Alfonso VII fue sucedido en el trono por su hijo Sancho, que murió tan sólo un año después. El heredero, Alfonso VIII «el de las Navas», es declarado rey con sólo tres años, y durante su minoría de edad los Lara y los Castro disputaron la regencia. La relación del monarca con la villa se inició en 1176, con motivo del pleito que Madrid mantuvo con Segovia durante la Edad Media.

Nuevo intento de reconquista

En 1198 Madrid sufrió el ataque del califa almohade27Abu Yusuf Ya’qub al-Mansur28, muy poco después de su victoria en Alarcos sobre el rey Alfonso VIII.

Según Quintana, el musulmán…

«Soberbio por la vitoria que alcanzó de los nuestros junto a Alarcos, fiado en sus fuerzas (…), rehízose de gente boluiendo a la ciudad Imperial (Toledo), y no pudiendo apoderarse della (…), taló los campos, quemando los lugares comarcanos, y haziendo grandes robos: llegó a vista de Madrid, y hallándola bien murada y mejor apercibida, no se atreuió a sitiarla, y passando a Alcalá y a otras partes poco a poco, se boluió a Andalucía con su exército».

La tradición vuelve a situar el campamento musulmán en la explanada del Campo del Moro, entre el río Manzanares y la ciudad.

Siglo XIII: la consolidación de Madrid

El Fuero de Madrid

El Concejo madrileño redactó en 1202 el llamado Fuero Viejo, al que agregó en 1214 la Carta del Otorgamiento. Aunque en ésta última la invocación inicial está redactada de forma un tanto confusa, parece darse a entender que en su elaboración intervinieron tanto el Concejo como el propio monarca:

«En el nombre de Dios y de su Gracia. La presente es la carta del otorgamiento que redactaron el Concejo de Madrid con su señor, el rey Alfonso».

Este Fuero consistió en una recopilación de las disposiciones legales de toda índole -policía urbana, derecho penal, comercio- que, hasta ese momento, habían regulado la convivencia de los madrileños.

Muerte del infante don Fernando

En 1211 Alfonso VIII visita Madrid, acompañado por su esposa Leonor de Plantagenet, su hija Berenguela y el infante Enrique. Unos días después llega su primogénito, el príncipe don Fernando, tras acabar las campañas de Portugal contra los musulmanes. El rey y su heredero prepararon en la villa las próximas batallas.

Durante su estancia, Fernando enfermó y, al poco (un viernes 14 de octubre), muere, siendo el primer fallecimiento de personas de la realeza que sucede en Madrid. El cadáver es trasladado al monasterio de las Huelgas Reales de Burgos.

Las Navas de Tolosa

El Concejo madrileño, a instancias de Alfonso VIII, envía en 1212 su milicia a la batalla de las Navas de Tolosa29.

Los cronistas de la villa imaginaron a los madrileños a la vanguardia del ejército cristiano, formado por castellanos, leoneses, navarros y aragoneses, y convirtieron a San Isidro30 en el pastor legendario que fue clave para la victoria sobre el nuevo califa almohade Muhammad al-Nasir

«Partieron todos de Toledo, dando la vanguardia a don Diego López de Haro señor de Vizcaya (…). Iban con él sus hijos y sobrinos, y los suyos, y juntamente el Concejo de Madrid (…), que por ser gente animosa y de grande esfuerzo les pusieron en la delantera (…). El esquadrón de enmedio iba a cargo de Gonzalo Núñez con las Órdenes Militares. La retaguardia lleuaua el Rey don Alonso y el Arzobispo don Rodrigo con el resto del campo, al lado derecho el Rey de Aragón con los suyos, y al izquierdo el de Nauarra. Con esta orden llegaron a vn passo angosto (…). Estando en este punto acudió el fauor diuino (…) embiando al glorioso S. Isidro Labrador (…) para que les enseñasse otro camino por donde pudiessen passar con seguridad y sin daño (…). Subidas pues las fraguras de aquellos montes, hallaron en lo alto vn llano donde los Reyes fortificaron sus Reales. Estando a la vista los dos campos, el Bárbaro puso en orden sus gentes (…). Hecha la seña para acometer, D. Diego López de Haro y los suyos y el Concejo de Madrid, que lleuauan la delantera, acometieron tan de recio a los enemigos que les dieron a conocer su valor (…). Fueron los Moros vencidos, y arrancados del campo.»

En esta batalla, el pendón de la villa de Madrid ya mostraba la osa prieta31 en campo blanco (todavía no rampante32, sino pasante33), según refirió Diego Rodríguez de Almela34 en su «Valerio de las Historias Eclesiásticas» de 1487, seguramente la primera noticia conocida acerca del escudo medieval de Madrid.


Notas:
  1. Rey León de 931 a 951.[]
  2. Crónicas de Sampiro (pp. S. XI), Silense (pp. s. XII) y de Cardeña (mediados del s. XIII).[]
  3. Ataque sorpresa contra un asentamiento enemigo con el que, principalmente, se buscaba la obtención de botín,aunque históricamente los objetivos han sido diversos: capturar esclavos, limpieza étnica o religiosa, expansión territorial, intimidación[]
  4. Talavera de la Reina.[]
  5. Emir de Córdoba entre 912 y 929 y califa entre 929 y 961.[]
  6. (Madrid, 1576-9 de noviembre de 1644) Historiador y clérigo español, fue autor de la primera historia completa sobre Madrid: «A la muy antigua, noble y coronada villa de Madrid: historia de su antigüedad, nobleza y grandeza». Mesonero Romanos lo consideró decano de los cronistas de la villa.[]
  7. Rey de Castilla y León entre 1037 y 1065.[]
  8. Del latín vulgar: «pariāre», ‘igualar dos cosas [una cuenta], saldar, pagar’. Impuesto que pagaban los reyes de taifas (1031–1492) a los reyes cristianos, principalmente al Reino de León (creador de estos impuestos), para que no les atacasen y para que fuesen protegidos de los propios enfrentamientos que se producían entre los reinos taifas o de los ataques de otros reinos cristianos.[]
  9. Guadalajara.[]
  10. Alcalá de Henares.[]
  11. Uceda.[]
  12. Talamanca de Jarama.[]
  13. Yahya ibn Ismail al-Mamun (antes de 1043-Córdoba, junio de 1075), conocido como Al-Mamún de Toledo, fue rey de la Taifa de Toledo entre 1043 y 1075, tras suceder a su padre Ismaíl al-Záfir.[]
  14. (Ávila, 1570-ib., 1658) Historiador español, cronista de Castilla y de Indias en tiempos de Felipe III y Felipe IV.[]
  15. Conocida actualmente como «muralla cristiana»[]
  16. Yahya ibn Ismaíl ibn Yahya al-Cádir bi-L-lah (fallecido el 28 de octubre de 1092) fue rey de la taifa de Toledo entre 1075 y 1085 y de la de Valencia desde 1086 hasta su muerte.[]
  17. Barrio que tiene como cabecera administrativa una iglesia parroquial.[]
  18. Urraca I de León (León, 24 de junio de 1081-Saldaña, 8 de marzo de 1126), fue reina de León entre 1109 y 1126. Hija y sucesora de Alfonso VI y de la reina Constanza de Borgoña; la sucedió su hijo Alfonso VII.[]
  19. Monjes-soldados provenientes de grupos nómadas del Sáhara, abrazaron una interpretación rigorista del islam y unificaron bajo su dominio grandes extensiones en el occidente del mundo musulmán con las que formaron un imperio centrado en Marruecos, entre los ss. XI y XII, que llegó a extenderse principalmente por las actuales Sáhara Occidental, Mauritania, Argelia, Marruecos y la mitad sur de la Península Ibérica.[]
  20. Alí ibn Yúsuf (10831143) fue el segundo emir almorávide desde 1106 hasta su muerte. En los primeros años de reinado, el Estado alcanzó su máxima extensión; luego, comenzó la crisis que terminó por destruirlo, ya fallecido Ibn Yúsuf.[]
  21. Lugar en las afueras de la ciudad destinado especialmente a juegos o al ejercicio de los jinetes.[]
  22. Este lugar posteriormente tomaría el nombre de «Campo del Moro» precisamente con motivo de este ataque.[]
  23. Rey de León entre 1126 y 1157. Hijo de la reina Urraca I de León y del conde Raimundo de Borgoña, fue el primer rey leonés miembro de la Casa de Borgoña.[]
  24. Término heredado de la administración de la antigua Roma, se trataba de un barrio o pequeña aglomeración urbana.[]
  25. Realizada, según González Dávila, tras la conquista de Toledo en 1085[]
  26. En la que se tomaron, en 1134, las ciudades de Tarazona, Daroca, Calatayud y la propia Zaragoza.[]
  27. Dinastía beréber que dominó el norte de África y el sur de la península ibérica desde 1147 a 1269. Surgen en el actual Marruecos en el s. XII, como reacción a la apertura religiosa de los almorávides, que habían fracasado en su intento de revigorizar los estados musulmanes y tampoco habían ayudado a detener el avance de los estados cristianos en la península ibérica.[]
  28. Abu ʿAmir Muhammad ben Abi ʿAmir al-Maʿafirí, llamado al-Mansur, «el Victorioso», más conocido como Almanzor (c. 939-Medinaceli, 9 de agosto del 1002), fue un militar y político andalusí, canciller del Califato de Córdoba y hayib o chambelán del califa Hisham II.[]
  29. Siendo ya oficialmente una villa desde 1202, fecha en la que se aprueba su propio fuero, Madrid está obligada a prestar servicio de armas cuando así lo requiera el rey.[]
  30. En las tradiciones de otras comarcas, Martín Alhaja o Martín Malo[]
  31. En heráldica, de color negro.[]
  32. En heráldica, animal apoyado sobre las patas traseras y con las manos levantadas.[]
  33. En heráldica, animal caminando, apoyado en tres de sus patas y con una levantada.[]
  34. Capellán de Isabel I «la Católica».[]

Volver a: «Conocer Madrid» online

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *