El arte rupestre de Madrid
La mayoría de los restos de arte rupestre1 conservados en Madrid datan del Paleolítico Superior2, fundamentalmente de los periodos Solutrense y Magdaleniense3.
Es muy interesante el hecho de que casi todas las manifestaciones (pinturas, dibujos y grabados) se encuentran diseminadas por un área relativamente concentrada y la constatación de que los estilos y tipos de representaciones son similares, pero a día de hoy, tanto el mal estado de conservación como la deficiencia en los métodos con los que se investigaron en su momento4 hacen muy difícil sacar conclusiones. Lo poco que podemos decir sobre el arte rupestre de nuestra región, a parte de que existe, es meramente descriptivo:
- La localización de los yacimientos es fundamentalmente en zonas fluviales, como los valles del Jarama y el Manzanares.
- Su cronología se ciñe básicamente a la última parte del Paleolítico Superior.
- La calidad de la materia prima usada es bastante buena y se encuentran pocos restos de materiales traídos de otras zonas.
- Encontramos una gran densidad de representaciones en los yacimientos.
- Aparecen representaciones antropomórficas5, animales, geométricas y abstractas6.
Arte paleolítico: la cueva del Reguerillo, Patones
La Cueva del Reguerillo, en Patones, es la cavidad más importante de la Comunidad de Madrid y forma parte del Sistema Central, zona de Somosierra. Concretamente, la cueva se localiza en el cerro de La Dehesa de la Oliva (860 m s.n.m.), cerca de la presa del Pontón de la Oliva del Canal del Lozoya, parte de la red de embalses del Canal de Isabel II.
Fue declarada Monumento Histórico Artístico de la Nación en 1944 por contener grabados rupestres paleolíticos. En 1991 la zona de calizas dolomíticas, desde el Pontón de la Oliva hasta el límite del municipio de Torremocha del Jarama fue declarada Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, por las cuevas y yacimientos arqueológicos situados en este sector, muy maltratados y en pésimo estado de conservación.
En 1909 se limpió la caverna, aprovechando las obras de la presa. Se extrajeron algunos restos humanos y algunas piezas arqueológicas. Los materiales fueron estudiados por M. Antón y presentados en la sesión de abril de 1910 de la Sociedad Española de Historia Natural. Según Antón, los restos humanos corresponderían a la raza de cromagnon y a época neolítica.


Con posterioridad se encontraron grabados en los muros, producidos con puntas de piedras duras, como silex o cuarcita, que fueron estudiados por Manuel Maura en 1951, quien los reconoció, erróneamente, como de época auriñaciense.
Maura realizó una serie de dibujos y calcos sobre los grabados, que según su interpretación «representan los grabados diversidad de trazos serpentiniformes, otros signos y figuras de peces, un ciervo de tamaño pequeño, y otros animales de la fauna venatoria, todo ello de tosco carácter. El estudio está pendiente de publicación.» Este estudio nunca llegó a publicarse.
Hasta finales del s. XX no se retomó el estudio del contenido artístico de la cueva, que no ha dejado de interesar a los investigadores en todos estos años y que ha llegado a nuestros días en un estado de salud muy grave.
Los grabados prehistóricos del Reguerillo
La parte más importante de los hallazgos de arte rupestre en la cueva del Reguerillo es el denominado «Gran Panel», estudiado por Maura.
En este panel y en otras zonas de la cueva podemos encontrar una serie de grabados superpuestos, dibujados con puntas de sílex o cuarcita, en los que se ven distintos tipos de representaciones:
- Retícula de líneas horizontales y verticales que se cruzan.
- Signos indeterminados, líneas, puntos.
- Figuras animales: ciervas, peces, un mamut, cabras…
- Figuras antropomórficas.

Retícula en la entrada de la cueva 
Ciervas mirando hacia la derecha 
Pez y signos 
El «Gran Panel» 
El mamut (Detalle del gran panel) 
Cabeza de cabra (Detalle del gran panel) 
Antropomorfos (Detalle del gran panel) 
Signos abstractos 
Figura antropomórfica 
Pez y líneas
En difícil dar una cronología del arte del Reguerillo, porque actualmente disponemos de pocos datos. Lo que si se puede asegurar es que no son del Auriñaciense como propuso Maura, por detalles como el mamut del panel de los antropomorfos, que nos indica que las figuras fueron grabadas en periodos avanzados del Paleolítico Superior.
Por el tipo de representaciones, los expertos aseguran que nos encontramos ante un santuario prehistórico, en el que fue representado un bestiario reducido y acorde a la fauna que podía encontrarse en la zona en la época en que fue compuesto.
Arte esquemático: el abrigo de la Enfermería, Pelayos de la Presa
Introducción
Dos abrigos7 con pintura rupestre en el término de Pelayos de la Presa, en la ladera meridional del monte San Esteban, que forma parte de las estribaciones montañosas del Sistema Central.
Los dos abrigos forman parte del mismo roquedo y son producto natural de la forma de la mismo bloque de granito.
Ambos lugares son denominados genéricamente La Enfermería y fueron descubiertos en 1989 al realizar la Carta Arqueológica a cargo de Carmen Jiménez, Amparo Matín y otros.
En la primavera de 1991, el Servicio de Arqueología de la Comunidad de Madrid contrató los servicios de una empresa privada para colocar unas rejas de hierro que cerrasen los abrigos. Estos cierres permiten la circulación de aire y la visión de las pinturas.
No hemos conservado ningún contexto arqueológico directamente relacionado con las pinturas que permitan datarlas con exactitud. En la zona oeste del roquedo en el que se abren los abrigos se encontraron dos lascas de sílex y algún pequeño fragmento de cerámica hecha a mano, difíciles de clasificar cronológicamente. Una primera hipótesis es que tendrían unos 5.000 años de antigüedad, lo que las clasificaría dentro del periodo neolítico final o en la temprana Edad del Cobre.
Las pinturas de ambos abrigos se encuentran muy deterioradas por la acción atmosférica, la proliferación de musgos, líquenes y algas y por alteraciones humanas (pintadas modernas).
Ténica y temas
La técnica que se usaron para realizar las pinturas fueron la línea continua, la yuxtaposición de trazos, las manchas, el tamponado con dedos
En el abrigo 1, fue usada una bicromía rojo anaranjado/negro, con predominación del rojo anaranjado. En el abrigo 2 predominan los colores granate oscuro y rojo anaranjado
Todas las representaciones que se conservan son de tipo esquemático-abstracto.
Las pinturas
El abrigo 1 contiene un mínimo de 21 motivos rojos y algún resto de puntos y barras y un haz de líneas formadas por puntuaciones en negro. La composición es en friso horizontal, con los motivos aparentemente en doble línea, respetando la separación entre las distintas pinturas. Sólo los dibujos en negro adoptan disposición diagonal.
En este abrigo podemos encontrar un grupo de 12 antropomorfos, signos ramiformes8, soliformes9, idoliforme10, alveolado, geométricos abiertos, haces de líneas, barras y puntos.
En el abrigo 2 encontramos 4 motivos y algunas manchas de color, esta vez formando un esquema vertical.
Los motivos son soliformes y barras.

Calco del sector A del Abrigo 1 
Calco del sector B del Abrigo 1 
Calco del Abrigo 2 
Puntos negros y motivo en forma de lazo rojo (Abrigo 1) 
Motivos angulares y geométricos (Abrigo 1)
Notas:
- Arte rupestre: del latín rupestris, y este de rupes (roca). Hace referencia a actividad humana sobre las paredes de cavernas, covachas, abrigos rocosos, farallones, barrancos…[↩]
- Última etapa del Paleolítico, se extiende aproximadamente entre los años 40-30.000 a.n.e. y el 12-10.000 a.n.e.[↩]
- 20-15.000 a.n.e. y 17-10.000 a.n.e.[↩]
- Muchas de estas investigaciones fueron realizadas a finales del s. XIX y primera mitad del s. XX, sin hacer mucho caso al método sistemático de recogida y registro.[↩]
- Con forma humana o similar a la humana.[↩]
- En realidad, no sabemos si son abstractas o si aún no hemos identificado su significado.[↩]
- Oquedades naturales formadas por un peñón de granito inclinado sobre el suelo de roca y abierto que conforma un espacio angular abierto al exterior.[↩]
- Con forma de rama[↩]
- Con forma de sol[↩]
- Con forma de ídolo[↩]
Deja una respuesta