Primero debes completar 1. Prehistoria (I) – Los primeros pobladores de Madrid antes de ver esta lección

Isidro de Madrid

Isidro Merlo Quintana nació en Madrid, según la tradición, el 4 de abril de 10821, en la actual calle del Águila.

Los pocos datos biográficos y la semblanza de los milagros sucedidos por su intercesión, tanto en vida como post-mortem, tienen como fuente las alabanzas incluidas un códice encontrado en la iglesia de San Andrés en 1504, denominado Códice de San Isidro o del diácono Juan, escrito en latín medieval, de autor desconocido, posiblemente en 1275.

En este códice se le denomina Ysidorus Agricola, se menciona que está casado, con un hijo y se recogen cinco milagros2.

Entre los estudiosos de su vida se encuentran: Alonso de Villegas, Jaume Bleda,​ Jerónimo de la Quintana, López de Hoyos, Juan de Ferreras y Lope de Vega3.​

Isidro fue el primer laico casado llevado a los altares tras un proceso de canonización instruido por la Congregación de Ritos. Los promotores de esta canonización fueron varios personajes del s. XVI, incluida la familia Vargas y la casa real de los Austria. El 14 de marzo de 1622 fue finalmente canonizado de forma oficial por el papa Gregorio XV, y en 1960 Juan XXIII le declara santo patrón de los agricultores españoles.

La canonización llevó a recoger documentalmente parte de las dudas existentes sobre la vida de Isidro, institucionalizando gran parte de lo que la tradición oral de siglos anteriores venía contando sobre él.

Fray Domingo de Mendoza, comisario nombrado por Felipe II para la canonización, hizo uso de su imaginación en muchos casos a la hora de reconstruir la biografía del Santo que ha llegado hasta nuestros días.

Talla policromada de san Isidro de la iglesia de San Andrés, s. XIV (Perdida en la GUerra Civil)

Origen

De familia mozárabe, nació al final del periodo de dominación musulmana de Maŷrit. Es probable que sus padres fuesen colonos mozárabes instalados en el arrabal de San Andrés. Las tierras donde vivían, junto a otras de los valles del Jarama y el Tajo, fueron concedidas por Alfonso VI, tras la conquista del reino de Toledo, al caballero repoblador Juan de Vargas4.

Mozárabe

En esta etapa de juventud, las crónicas que relatan su vida mezclan los modelos de santidad islámica y cristiana, estilos de vida que estuvieron vigentes en Madrid en la época en la que vivió Isidro. Los milagros que se le atribuyen en estos momentos de su vida tienen un carácter sincrético entre las dos religiones presentes. En cuanto a esto, dos historiadoras de la Universidad Complutense, Matilde Fernández y Cristina Segura, señalan las similitudes entre la vida de Isidro y las de los denominados «amigos de Dios» o maestros místicos del islam5: el empeño en vivir del trabajo de sus manos, la ayuda divina cuando debe anteponer lo espiritual a lo temporal, la tendencia a ocultar sus milagros, la muerte tranquila y pacífica, la relación con la naturaleza, los animales y el agua y el matrimonio y la vida familiar6.

Zahorí

Su primer trabajo fue pocero: tenía una gran habilidad para encontrar aguas subterráneas y abrir pozos (hoy se denominaría zahorí). Se le atribuye haber abierto los siguientes pozos en Madrid:

  • Casa del bordador Jaime Venézquez, en la calle Mayor.

  • Alquería de doña Nufla, en la confluencia de la calle Mayor con Bordadores.

  • Casa de Isabel y María Falconi, en la calle Toledo.

  • Casa de los herederos de Francisco Vera, en la calle Toledo.

    • La tradición cuenta que este pozo se encuentra actualmente bajo la capilla del Cristo de los Dolores de la Colegiata de San Isidro.

Refugiado

Durante el asedio a Madrid de Alí ben Yusuf, en 1109, huye de la ciudad y se refugia en Torrelaguna. Allí conoce a María Toribia, con quien se casa, en la iglesia de Santa María Magdalena. Se trató, casi con toda seguridad, de un noviazgo y un matrimonio de estilo mozárabe: arreglado por las familias y sin poder verse hasta el día de los esponsales. El matrimonio se traslada a Caraquiz: Isidro atiende unas tierras de la familia de María Toribia y esta cuida y limpia la ermita de Nuestra Señora de la Piedad. Según la tradición popular, cuando el río Jarama iba crecido, la Virgen ayuda a María a cruzarlo, agarrando su mano.

Agricultor

Contratado por Juan de Vargas en 1119 para atender unos cultivos en Talamanca, esllamado por su patrón para trabajar en Madrid. Juan de Vargas, según la tradición, será el padrino del hijo de Isidro y María, Illán7. A su vuelta a Madrid, Isidro trabaja en las huertas de la orilla izquierda del Manzanares, donde hoy se encuentra la ermita de la Virgen del Puerto, en las de la orilla derecha, la actual Pradera de San Isidro, y en unas tierras en los Carabancheles.

Milagros

El «Códice de San Isidro» cuenta sólo cinco milagros, los demás se añaden más tarde, recogidos de la tradición oral durante su proceso de beatificación por varios hagiógrafos8.

Milagro de los pájaros

Un día de invierno, mientras se dirigía al molino con un saco de grano, se apiadó de los pájaros que estaban a punto de morir por el frío y la falta de alimento, a causa de una gran nevada. Limpió un pedazo de tierra, apartando la nieve, y vació allí la mitad del saco. De camino al molino, alimentó a más pájaros, quedándose sin trigo antes de llegar al mismo. Al llegar al molino, el saco estaba tan lleno de grano como antes.

Milagro de los bueyes

Isidro se levantaba temprano para ir a rezar ante las imágenes de la Virgen que existían en el Madrid Medieval, por lo que siempre llegaba tarde a su trabajo en las tierras de los Vargas. Varios compañeros, por envidia, le acusan ante Juan de Vargas. El noble, queriendo comprobar si era cierto lo que le contaban, fue hasta las tierras que le correspondían trabajar a Isidro y escondido esperó a que llegase. Desde allí logro ver cómo unos ángeles ayudaban a Isidro, arando junto a él con una yunta idéntica a la del labrador, que de esa forma no se retrasaba en su trabajo9. Tras presenciar el milagro nombró a Isidro administrador de su hacienda.

Milagro del lobo

Un día, también durante el invierno, Isidro dejó su burro a la puerta de la iglesia en la que estaba rezando, la ermita de Santa María Magdalena10. Unos vecinos entraron para avisarle de que un lobo se iba a comer a su borrico. Isidro les dijo que marcharan en paz, que saldría cuando terminase de rezar. Al acabar, encontró al burro ileso, el lobo se había marchado sin hacerle nada.

Milagro de la olla

En casa de María Toribia e Isidro siempre había comida para los necesitados. Un pobre se acercó a pedirles comida, pero María le dijo que ya no les quedaba nada para ofrecerles. Isidro le rogó que fuera a la olla, a comprobar si aún quedaba algo de comida. A sabiendas de que la había dejado vacía, María se acercó a la olla, encontrándola, de nuevo, rebosante de comida.

Milagro del banquete de la Cofradía

En cierta ocasión en que se celebraba una comida fraternal en la cofradía a la que Isidro pertenecía, éste se retrasó bastante por estar rezando. Mientras se dirigía apresurado al lugar, fue seguido por un grupo de mendigos. Tanto tardó que llegó cuando se había acabado. Los hermanos le dijeron que sólo le podían dar el almuerzo a él, sólo habían dejado su parte reservada y no podían dar nada a quienes le acompañaban. Isidro contestó que su porción bastaría para él y para el resto. Comenzó el reparto, habiendo para todos y además sobrando.

Los siguientes fueron añadidos a la lista de milagros en algún momento entre 1421 y 1426:

Milagro de la fuente

Estando en sus campos de Carabanchel, Juan de Vargas pidió agua a Isidro. Éste dio un golpe en unas piedras y comenzó a manar agua, de forma milagrosa11. Después de muerto la relación de san Isidro con el agua siguió siendo especial: varias veces Madrid consiguió salir de tremendas sequías acudiendo a él en rogativa. También existe la tradición de que las aguas que hizo brotar tienen propiedades curativas.

Milagro del pozo

Al llegar Isidro de trabajar, encuentra a María llorando desconsolada: su hijo ha caído al pozo12 que hay en la casa de los Vargas y ha muerto ahogado. Ambos rezan, destrozados ante la muerte del niño. Al momento, las aguas suben y sobre ellas, el niño flotando.

Resurrección de María de Vargas

En cierta ocasión, Isidro recibe la llamada urgente y desesperada de su patrón, Juan de Vargas: su hija María estaba muy enferma. Al llegar a la casa, la niña había muerto. Pero Isidro dijo que no estaba muerta sino dormida y tras orar junto a su cama, María, que además era ahijada suya, volvió a la vida.

Muerte y exaltación popular

Isidro muere el 30 de noviembre de 117213 y es enterrado en el cementerio de la parroquia de San Andrés siguiendo el ritual mozárabe14. María muere el 8 de septiembre de 1180 y es enterrada en la ermita de Nuestra Señora de la Piedad, donde permanece unos 400 años. Cuarenta años después de su muerte, y tras una serie de apariciones en sueños a varios vecinos de Madrid, se decide trasladar el cuerpo de Isidro al interior de la iglesia de San Andrés. El 1 de abril de 1212 se desentierra a Isidro y se descubre que su cuerpo permanece incorrupto.

Cuerpo incorrupto de san Isidro

Justo al mismo tiempo15 Isidro se aparece a los ejércitos cristianos en forma de pastor y les guía hacia la victoria en la batalla de las Navas de Tolosa. Alfonso VIII, a su vuelta de la batalla, reconoce en el cuerpo incorrupto del santo al pastor que les había ayudado. Regala a la iglesia un arca de madera policromada con imágenes de la vida del santo, que se apoyó en pies de piedra con forma de leones. Isidro es canonizado por aclamación popular desde el hallazgo de su cuerpo incorrupto, pero estatradición es prohibida por el papa Urbano VIII. Por este motivo, en 1589 comienzan los trámites de canonización oficial, con una petición de Felipe II.

Canonización

Tras su muerte y los primeros momentos de exaltación y culto popular, Isidro es olvidado y comienza una etapa oscura en la que se pierde toda idea de su existencia y milagros. En 1504, al realizar un inventario de bienes, se descubre en la parroquia de San Andrés un arca mortuoria con un cuerpo incorrupto junto a un códice escrito en latín medieval que describe la vida de Isidro y algunos de los milagros que se le atribuyeron.

Reconstrucción del arca medieval que contuvo el cuerpo incorrupto de san Isidro

El arca contuvo los restos desde finales del s. XIII hasta 1620, momento en que fue sustuida por otra policromada con cobre y oro, y estaba decorada con pinturas que representan a cuatro de los milagros descritos en el «Códice de San Isidro». El quinto se encuentra descrito en la tapa, que está muy deteriorada, junto a escenas en las que el santo visita a distintas vírgenes medievales madrileñas. El cuerpo se encontraba momificado y cubierto por un sudario. Fue Felipe II quien personalmente inició la reclamación de la canonización y fray Domingo de Mendoza llevó a cabo todos los trámites, a lo que se unió un empeño popular en que Isidro fuese elevado a los altares lo antes posible. Es beatificado por Paulo V el 14 de junio de 1619, y el 12 de marzo de 1622 canonizado por Gregorio XV, junto a san Felipe Neri, santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola y san Francisco Javier, aunque la bula de canonización no fue publicada hasta 1724 por Benedicto XIII reinando ya en España Felipe V.

Sanador

Durante mucho tiempo se creyó que el cuerpo incorrupto de San Isidro tenía poderes sanadores y la familia real española hizo uso de esta cualidad milagrosa a lo largo de la historia. Por ejemplo, cuando Felipe III enfermó de unas calenturas al regresar de Portugal y se vio obligado a permanecer en Casarrubios del Monte, en Toledo. La villa de Madrid organizó entonces una procesión por la curación del monarca y el cuerpo del Santo fue trasladado hasta donde estaba el rey, para que durmiese con él.

A este poder curativo también se confió la reina Mariana de Neoburgo, cuando en el verano de 1691 cayó enferma de gravedad debido a los remedios empleados por los médicos para la época para provocar el embarazo.

Los Borbón mantuvieron esta creencia y, en 1760, se llevó el cuerpo al Palacio Real durante la enfermedad de la reina María Amalia de Sajonia.

El cuerpo también ha sufrido mutilaciones motivadas por el fervor religioso, como cuando una de las damas de Isabel la Católica arrancó de un mordisco un dedo de su pie, o cuando el cerrajero personal de Carlos II, llamado Tomás, arrancó un diente al santo y se lo regaló al monarca, que lo guardó hasta su muerte bajo la almohada.

El códice de San Isidro

También conocido como Códice de Juan Diácono, es un manuscrito del s. XIII confeccionado en pergamino. Consta de 28 folios de 30 cm alto por 20 de ancho y está datado en torno al año 1270. Está compuesto por tres pliegos o cuadernos rayados con punzón que difieren entre sí.

Se compone de dos partes, más unos añadidos: en 1421 y 1426 se agregaron, en castellano y latín respectivamente, dos certificados de los hechos milagrosos atribuidos al santo.

El códice está escrito en letra gótica redonda castellana de estilo caligráfico correspondiente al reinado de Alfonso X, y la decoración se realiza a base de pequeñas miniaturas policromadas en las iniciales de las palabras con las que comienza cada milagro. En el s. XVI se realizó una copia del mismo en pergamino y en latín que lo reproduce sin miniaturas.

No se trata de una biografía al uso, sino de una hagiografía en la que se reseña vagamente su vida y se detallan los milagros ocurridos por su intercesión.

La obra fue compuesta por dos escribas distintos, aunque los expertos consideran que el autor fue una única persona, aunque fuese puesta por escrito por varias manos.

La mayor incógnita que queda por aclarar sobre el códice es si fue escrito por Juan, un diácono de la iglesia de Santa María de la Almudena, más tarde arcipreste de Madrid; o bien por Juan Gil de Zamora preceptor del Infante Don Sancho hijo de Alfonso X y futuro rey Sancho IV.

El primero trabajó en la iglesia más antigua de Madrid, probablemente regida por canónigos benedictinos en el s. XIII y el segundo estuvo durante los años 1270-1275 en un convento franciscano en Madrid, siendo diácono de la iglesia de san Andrés donde reposaba el cuerpo de san Isidro.

Autores más antiguos se decantaban por la autoría de Juan diácono, pero actualmente se considera a Juan Gil de Zamora autor del manuscrito.

Juan Gil de Zamora, franciscano desde 1270, se estableció en Madrid en 1271 y en 1275 se trasladó a París para completar sus estudios de teología volviendo a la villa en 1276. Siendo diácono de San Andrés conoció la vida de San Isidro y probablemente recogió la tradición oral de los madrileños, material con el que compuso la obra.

Este tipo de relatos hagiográficos, muy populares en la Edad Media, cumplían varias funciones: recuperaban la información sobre figuras cristianas consideradas ejemplares y servían como instrumento al servicio del clero para difundir los milagros y propiciar la imitación de las virtudes de los santos.


Notas:
  1. Festividad de San Isidoro de Sevilla, su nombre es la versión mozárabe del nombre del santo.[]
  2. Los demás que le son atribuidos fueron añadidos posteriormente por varios hagiógrafos, procedentes de la tradición oral, durante su proceso de beatificación.[]
  3. En un poema hagiográfico titulado «Isidro», escrito en Madrid en 1599.[]
  4. No hay documentos escritos sobre la relación de la familia de Isidro con la familia de los Vargas, la única referencia la poseía el doctor Forns en la Casa de los Vargas, pero el documento se perdió durante la Guerra Civil.[]
  5. Su propuesta va más allá, y sugieren que el personaje de Isidro es en realidad ficticio y podría ser producto de un sincretismo cristiano-musulmán que hundiría sus raíces en el Madrid andalusí y que se desarrolló posteriormente como culto popular en el Madrid cristiano, musulmán y judío.[]
  6. Algo que en el cristianismo constituye un demérito a efectos espirituales, mientras que en el islam ocurre lo contrario.[]
  7. No existe ningún documento que nos hable sobre la existencia de este niño más allá de una referencia en el «Códice de San Isidro» a que el matrimonio tenía un hijo, pero no se dice su nombre ni ninguna otra cosa. Todo lo que sabemos sobre él, incluido el famoso «milagro del pozo», proviene de la tradición oral popular.[]
  8. Persona que escribe hagiografías o biografías en que se ensalza la bondad del biografiado, normalmente un santo.[]
  9. No es que Isidro no trabajara, como cuentan versiones posteriores del milagro, sino que los ángeles le ayudaban y le protegían.[]
  10. Actual iglesia de Santa María la Antigua, en Carabanchel.[]
  11. Este milagro fue el que dio origen a la ermita del Santo.[]
  12. Es muy probable que el pozo en el que ocurrió este milagro sea el que actualmente se encuentra en el Museo de San Isidro, antigua casa de los Vargas donde, según la tradición, murió Isidro. Tiene 27 m de profundidad, 3 de ellos de agua.[]
  13. Festividad de San Andrés, parroquia en la que fue bautizado, parece más una fecha simbólica que la concreta de su muerte.[]
  14. Influido por los modos de enterramiento islámicos, consistía en la inhumación directamente en el suelo, sin ataúd.[]
  15. Según la tradición, aunque realmente la batalla de las Navas de Tolosa fue tres meses después, el 16 de julio.[]

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